Mi hijo se muestra desagradecido e irrespetuoso, ¿qué hago?

Niños haciendo burla
Mi hijo se muestra desagradecido e irrespetuoso ¿Qué puedo hacer?. © Camille Tokerud

Pregunta: Mi hijo se muestra desagradecido e irrespetuoso, ¿qué hago?

 

Los niños son por naturaleza egocéntricos, y nuestra labor como madres es mostrarles el valor de las cosas y enseñarles el respeto por los demás.

Las madres, debido al cansancioo la sensación de culpa por trabajar demasiado o por estar divorciadas, a menudo pasamos por alto malos modales y la falta de respeto. Nunca es tarde para corregir esto, aunque lo mejor es comenzar cuanto antes.

 

Respuesta:

  • Recuerda que eres la madre de tus hijos, no su mejor amiga. Aunque es bueno tener una relación de confianza y de amistad con tus hijos, ellos necesitan una madre y un padre que los discipline y les enseñe urbanidad, modales y respeto.
  • Evita darles a tus hijos todo lo que quieren , ya sean cosas materiales, actividades o permisos. Aunque puedas permitírtelo, no es bueno que lo tengan todo sin medida. Lo darán por hecho y en lugar de valorar una salida al cine como algo especial, lo tomarán como un derecho.
  • Dales responsabilidades. No lo hagas todo por ellos. Desde chiquitos puedes enseñarles a compartir tareas de la casa. Cuando son muy pequeños, conviértelo en un juego, y a partir de los 6 años o antes, explícales que la familia es un equipo en el que cada uno tiene tareas que desempeñar.
  • No permitas que te pierdan el respeto. Los programas televisivos para niños reflejan familias que se hacen burla y se pierden constantemente el respeto unos a otros. Procura que no vean este tipo de programa o bien explícales que esto no es aceptable en la vida real. Si no lo corriges desde el principio, cuando sean más mayores será más difícil de cambiar.
    • Acostúmbralos a pedir las cosas por favor y a dar las gracias. Esto son medidas de urbanidad que se están perdiendo. No pienses que en la escuela les enseñarán a tener buenos modales. Esto comienza en el hogar. Procura tener al menos una comida familiar cada día, y enséñales urbanidad en la mesa.
    • Haced una lista de agradecimientos cada día. Al final de cada día, compartid los motivos por los que cada persona de la familia está agradecida. Involúcralos en ayudar a personas menos afortunadas a nivel económico, social o de salud. Así aprenderán a valorar lo que tienen.
      • No permitas que usen lenguaje grosero en tu presencia. A menudo el problema no es tanto lo que dicen sino cómo lo dicen. El lenguaje vulgar y grosero está en todas partes y no puedes controlar cómo hablan con sus amigos. Sí puedes corregirlos cuando están en tu presenciay, por supuesto, predicar con el ejemplo.
      • Sé consistente. Aunque estés agotada, o te sientas culpable por no pasar suficiente tiempo con tus hijos, recuerda que es tu responsabilidad enseñarles a tratarte a ti y a los demás con respeto y a valorar lo que les das. No pases por alto jamás la falta de respeto.