8 maneras de ayudar a tu hijo ser agradecido y respetuoso

child jumping on sofa
Gary Burchell/Getty Images

Los niños son por naturaleza egocéntricos, y nuestra labor como madres es mostrarles el valor de las cosas y enseñarles el respeto por los demás.

Las madres, debido al cansancio o la sensación de culpa por trabajar demasiado o por estar divorciadas, a menudo pasamos por alto malos modales y la falta de respeto. Nunca es tarde para corregir esto, aunque lo mejor es comenzar cuanto antes. Explora las siguiente maneras de motivar el respeto y agradecimiento en la familia.

1. Recuerda que eres la madre de tus hijos, no su mejor amiga

Aunque es bueno tener una relación de confianza y de amistad con tus hijos, ellos necesitan una madre y un padre que los discipline y les enseñe urbanidad, modales y respeto.

2. Evita darles a tus hijos todo lo que quieren

 Ya sean cosas materiales, actividades o permisos. Aunque puedas permitírtelo, no es bueno que lo tengan todo sin medida. Lo darán por hecho y en lugar de valorar una salida al cine como algo especial, lo tomarán como un derecho.

3. Dales responsabilidades

No lo hagas todo por ellos. Desde chiquitos puedes enseñarles a compartir tareas de la casa. Cuando son muy pequeños, conviértelo en un juego, y a partir de los 6 años o antes, explícales que la familia es un equipo en el que cada uno tiene tareas que desempeñar.

4. No permitas que te pierdan el respeto 

Los programas televisivos para niños reflejan familias que se hacen burla y se pierden constantemente el respeto unos a otros. Procura que no vean este tipo de programa o bien explícales que esto no es aceptable en la vida real. Si no lo corriges desde el principio, cuando sean más mayores será más difícil de cambiar.

5. Acostúmbralos a pedir las cosas por favor y a dar las gracias 

Esto son medidas de urbanidad que se están perdiendo. No pienses que en la escuela les enseñarán a tener buenos modales. Esto comienza en el hogar. Procura tener al menos una comida familiar cada día, y enséñales urbanidad en la mesa.

6. Haz una lista de agradecimientos cada día

Al final de cada día, comparte los motivos por los que cada persona de la familia está agradecida. Involúcralos en ayudar a personas menos afortunadas a nivel económico, social o de salud. Así aprenderán a valorar lo que tienen.

7. No permitas que usen lenguaje grosero en tu presencia 

A menudo el problema no es tanto lo que dicen sino cómo lo dicen. El lenguaje vulgar y grosero está en todas partes y no puedes controlar cómo hablan con sus amigos. Sí puedes corregirlos cuando están en tu presenciay, por supuesto, predicar con el ejemplo.

8. Sé consistente

Aunque estés agotada, o te sientas culpable por no pasar suficiente tiempo con tus hijos, recuerda que es tu responsabilidad enseñarles a tratarte a ti y a los demás con respeto y a valorar lo que les das. No pases por alto jamás la falta de respeto.