Margaret Sanger, la mujer rebelde

Un cómic de Peter Bagge recupera a la pionera del control de natalidad

Margaret Sanger, pionera de la reproducción asistida.
Margaret Sanger, pionera de la reproducción asistida.

'La mujer rebelde. La historia de Margaret Sanger' es el título del cómic de Peter Bagge que ha editado en español La Cúpula y que recupera con enorme respeto y dosis de humor a una de las pioneras de la libertad reproductiva. Es un libro muy recomendable ya que, además de la calidad gráfica y narrativa, reivindica la gran personalidad de la fundadora de la Liga Americana para el Control de la Natalidad sin obviar las controversias en torno a ella, como su oposición al aborto (no ideológica sino por el riesgo que suponía para las mujeres en una época en la que no existía ni siquiera el antibiótico), su polémica charla para las mujeres del Ku Kus Klan o su cercanía a algunas tesis de la eugenesia, muy de moda a finales del siglo XIX.

Más allá de estos episodios, Sanger, enfermera y activista, se enfrentó a los sectores más conservadores de Estados Unidos y estuvo en la cárcel y en el exilio por defender públicamente en la prensa y todo tipo de foros el derecho de las mujeres humildes a decidir cuántos hijos querían y podían tener. A pesar de las presiones políticas, religiosas y sociales que recibió, ayudó a crear clínicas de planificación familiar en Estados Unidos e India, impartió conferencias acerca de los métodos anticonceptivos y publicó artículos y trabajos en sus propias revistas 'The woman rebel' ('La mujer rebelde', con el sugerente subtítulo de 'Ni dioses ni maestros') y 'The birth control review'. Sus escritos iban más allá de los derechos reproductivos y abordaban también otros temas como consejos sexuales, liberación de la mujer, o defensa del amor libre

Biografía de Margaret Sanger

Margaret Sanger nació el 14 de septiembre de 1879 en Corning, una ciudad del estado de Nueva York.

Sus padres eran irlandeses y emigraron a EE.UU para huir de la hambruna de la patata. Su madre, Anne, devota católica, tuvo 18 embarazos en 25 años, algo que marcaría la futura vocación de la octava de sus 11 hijos. Murió de tuberculosis, enfermedad que también sufrió Margaret durante toda su vida.

Su padre Michael era ateo y socialista, siempre envuelto en debates y manifestaciones en defensa de los derechos de los trabajadores y el sufragio femenino. 

Tras su mala experiencia en una escuela católica, Margaret asistió a un prestigioso internado privado con ayuda de sus dos hermanas mayores, trabajando para pagar su estancia.  Más tarde, estudió Enfermería y, en 1902, ya ejerciendo en Nueva York, conoció a Willian Sanger, su primer marido,  un prestigioso arquitecto con el que tuvo dos hijos, Stuart y Grant, y una hija, Peggy, que moriría tras enfermar cuando Margaret vivía en Reino Unido huída de la justicia americana. Su pérdida le marcaría para siempre.

William compartía la idea de una relación abierta que defendía Margaret, entre cuyos amantes más famosos estuvo el escritor H.G Wells, pero finalmente se divorciaron. El amor libre fue su máxima en la vida, también durante su segundo matrimonio con el millonario James Noah Slee.

Colaboradora de Emma Goldman

Dos mujeres fueron clave en la popularidad de Margaret Sanger al inicio de su carrera: Emma Goldman y Anita Block, editora del diario socialista  'New York Call', donde comenzó a publicar sus artículos y a ser objetivo de los censores.

Con Goldman, sostiene Bagge, hubo cierta rivalidad. Comenzaron trabajando juntas en la Escuela Moderna Ferrer, fundada por la anarquista y Sasha Berkman, y fue Goldman quien la animó a dar sus primeros cursos sobre uso de anticonceptivos. Pero años más tarde Sanger afirmaría que se había apropiado en sus discursos de parte de su obra e investigación acerca del tema. En efecto, cuando Margaret  comenzó a hablar de anticonceptivos no existía conocimiento ni publicaciones al respecto y fue visitando clínicas de Holanda, Londres y otros países como pudo ir ampliando su dominio en la materia.

En paralelo al estudio, Margaret acudía a prestar ayuda a las mujeres de los barrios más humildes, compartía con ellas sus "secretos", y una de las fechas clave de su biografía fue febrero de 1912, cuando participa en la huelga textil de Lawrence contra el trabajo infantil.

Una mujer tuvo un aborto por las agresiones de la policía a las manifestantes y Sanger pudo relatar en el juicio la situación de los niños y las mujeres en las fábricas, logrando apoyos para la causa entre las clases poderosas. Desde entonces fue una ferviente huelguista y en 1913 fue encarcelada supuestamente por agredir a un policía con una pancarta. No sería la última vez que pasase por prisión, aunque en 1914 se vio obligada a refugiarse en Londres para evitar una condena larga por violar el Código Criminal Estadounidense en un artículo de 'The Woman Rebel'.

La primera píldora anticonceptiva

El constante acoso a la activista fue orquestado por Anthony Comstock, un activista de extrema derecha, archienemigo de Margaret, que logró que el Congreso aprobase en 1873 leyes contra la publicación y difusión de información sobre enfermedades de transmisión sexual (ETS's) y control de natalidad. 

A pesar de sus esfuerzos (o mejor dicho gracias a ellos, ya que a mayor censura y polémica más popularidad gozaba Sanger), Margaret logró que su manuscrito 'Family Limitation' se distribuyese masivamente, que su influencia llegase a Japón y la India, donde se reunió con Gandhi (que no apoyó su defensa de la planificación familiar como solución a la pobreza a su país), que fundase la primera clínica de control de natalidad en Estados Unidos en 1916 (en Brooklyn, Nueva York), que impartiese charlas sobre planificación familiar entre las presas durante su estancia en la cárcel... y muchísimos más logros que la convirtieron en una pionera del feminismo.

Aunque algunas fuentes la acusan de racista, abrió una clínica en Harlem en la que todas las trabajadoras eran negras y lamentó en vida su intervención para el Ku Kus Klan. La hizo porque pensaba que cualquier mujer debía conocer los métodos existentes para evitar un embarazo no deseado. Sanger apoyó cualquier novedad al respecto e impulsó con fondos propios la investigación de la primera píldora anticonceptiva.

Margaret Sanger, libre, polémica y contradictoria hasta su muerte, falleció el 6 de septiembre de 1966 en Tucson, Arizona.

Tenía 86 años. H. G Wells le dijo en la intimidad que era "la mujer más fabulosa del mundo".

('La mujer rebelde. La historia de Margaret Sanger' es obra de Peter Bagge y está editado en español por La Cúpula).