Maquillaje para cada tipo de piel

Consejos para maquillarte de acuerdo a tu tipo de piel

Las mujeres son únicas… y también su tipo de piel. Para lograr un maquillaje fabuloso—ese que no desaparece a mitad del día o que te cause alergia en vez de alegría—, es necesario que conozcas tu rostro al 100%. Disipando confusiones, aquí te presentamos una guía fácil  con consejos de maquillaje para cada cutis: graso, normal, sensible, mixto o seco.

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Piel normal

Cuidado de la piel
 Jonathan Storey/Getty Images

¿Cómo identificarlo? Si tu rostro es suave al tacto y rara vez presenta erupciones, puedes considerarlo como normal. ¡Suertuda! Pocas damas tienen la dicha de poseer un rostro— casi, casi—perfecto.

Maquillaje mineral, de alta definición, líquido o en polvo… tú, querida amiga, puedes usar lo que quieras. Por supuesto, toma precauciones para evitar molestos puntos negros o espinillas (que tal vez aparezcan durante el período menstrual). Los cosméticos hipo-alergénicos ayudan a prevenir estos problemitas ya que no tapan los poros. En resumen, aquí es cuestión de gustos y preferencias.

Enfócate en una rutina de belleza de acuerdo a tu edad y, como prioridad, limpia y humecta tu piel cada noche. Como dirían nuestras abuelitas… ¡más vale prevenir que lamentar!

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Piel grasa

Cuidado facial
JGI/Getty Images 

¿Cómo identificarlo? Si tu rostro luce brillante, sobretodo en horas de la tarde, eres propensa al acné o erupciones y tus poros se ven más grandes o dilatados, probablemente tienes piel grasa. Un cutis grasoso es común en las mujeres Latinas y en la adolescencia. Es más, se dice que todas pasan por eso al menos un par de veces en su vida.

Tener este tipo de piel es más ventajoso de lo que parece—gracias al sebo, tu maquillaje nunca se verá “apagado”; sin embargo, necesitas uno que otro truquito para obtener un look perfecto. ¿Tus mejores aliados? Prebases. Bien sea para el rostro, ojos o labios, los primers ayudan a matizar la grasa de tu rostro y a hacer más duradero el maquillaje.

Asegúrate de mantener una excelente higiene en brochas y cosméticos. Las bacterias suelen acumularse aun más en pieles grasas.

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Piel sensible

Maquillaje orgánico
 Jose A. Bernat Bacete/Getty Images

¿Cómo identificarlo? Es muy fácil de reconocer ya que, por lo general, se irrita por diversos factores: clima, nuevos productos, alergias, exposición al sol, medicamentos, etc. Suele presentar sarpullidos, rojeces o erupciones constantemente.

A diferencia de los otros tipos de piel, un cutis sensible requiere de cuidado extremo. Debes aprender a reconocer los ingredientes que pueden causarte mal o no… así que ¡a leer las etiquetas! Los cosméticos orgánicos o naturales serán una apuesta segura, además de maquillaje sin fragancia, aceites minerales o parabenos. Recuerda que todo lo que uses, desde cremas hasta colores, deben ser hipo-alergenicos y no comedogénicos.

Trata de mantener tu maquillaje al mínimo. Opta por looks naturales, texturas suaves o cremosas y versiones minerales (en polvo) en sombras, bases y rubores.

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Piel seca

mujer aplicando humectante
 Sydney Shaffer/Getty Images

¿Cómo identificarlo? Eczema, parches, resequedad, tirantez… sí, son varios de los síntomas de un cutis seco. Ocurre cuando el rostro no está lo suficientemente húmedo—un caso común en mujeres con pieles maduras.

Si no escoges los productos adecuados, una piel reseca puede convertirse en tu peor pesadilla al momento de maquillar. ¿El secreto? Hidratar, hidratar, hidratar. Busca cosméticos que humecten –por ejemplo, bases líquidas, rubores o sombras en crema, etc. En tu caso, los prebases suavizan “el lienzo” y sellan la humedad en la piel. Componentes hidratantes por naturaleza, como el té verde o glicerina, aportan alivio a las pieles seca.

Aplica tu maquillaje con brochas y mantén una constante rutina de humectación. Esa será la clave para un cutis envidiable.

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Piel mixta

Mujer cuidando su piel
 Igor Ustynskyy/Getty Images

¿Cómo identificarlo? Si tienes rasgos de cualquiera de los tipos de piel antes mencionados, entonces caes en la categoría “mixta”. Expertos coinciden en que puede presentarse en medio de cambios hormonales, como el embarazo o desarrollo. La famosa “zona T” (brillo en frente, nariz y mentón) es una de sus características principales.

¡Maquíllate con toneladas de paciencia! Si tu rostro es mixto, debes tomar los consejos de la piel seca, grasa o sensible y adaptarlas a tu rutina—esto quiere decir que necesitaras texturas y componentes diferentes en algunas áreas de tu piel.

Apuesta por productos hipo-alergénicos, pues son más gentiles con tu rostro y evitaras irritaciones o granitos. Ten a la mano papelitos de arroz que sirven para absorber la grasa e hidratar zonas resecas… una solución mágica si te maquillas rápidamente o para kits de emergencias.

Recuerda que mezclar excesivamente productos para distintos tipos de piel puede ocasionar reacciones secundarias… ¡no te descuides!