Mantras para despertar el deseo erótico

Mantras para despertar el deseo erotico
Ubicación de los 7 chakras. ©Tomacco/iStock Vectors/Getty Images

Según la filosofía de la antigua India, los mantras son sonidos sagrados que tienen el poder de transformar la energía y nos ayudan a alcanzan estados más elevados de conciencia. También pueden activar los diversos centros de energía que tenemos en nuestro cuerpo. Estos centros de energía se llaman chakras, palabra en sánscrito que significa rueda. Los chakras se localizan en el cuerpo humano desde la base de la columna hasta la coronilla en la cabeza.

Cada chakras está relacionado con un sonido en particular que, si es entonado repetidas, veces produce una frecuencia vibratoria que armoniza ese centro de energía. Cuando se entonan los mantras en sentido ascendente, uno por cada chakra, es posible mantener la vitalidad, armonía y salud de todo el organismo.

Puedes practicar una seductora variante de este ejercicio junto a tu pareja, como parte del juego previo a la relación sexual. También puede convertirse en otra manera de hacer el amor, más allá del coito. Sirve para producir vibraciones eróticas que despierten progresivamente el deseo por todo el cuerpo de tu amante, llenándolo de placer y vitalidad.

Cómo despertar el deseo con mantras

  • 1. Pídele a tu pareja que se acueste sobre su espalda, vestida con ropa suave y holgada o completamente desnuda.
  • 2. Posa suave y sensualmente tus labios sobre los de tu pareja y entona suavemente el sonido “aum”, pronunciando cada letra de manera deliberadamente lenta. Hazlo tres veces con una corta pausa entre cada mantra. Siente la vibración haciendo eco en ambos e iniciando una conexión más íntima y erótica. Se cree que este sonido es el sonido primordial que contiene la misma frecuencia que el universo.
    • 3. Deja que tus labios se trasladen hacia el chakra que se encuentra en la frente, entre ambas cejas. Entona nuevamente tres veces el mantra “aum” para despertar suave y sutilmente la energía en esta zona. Imagina que le estás dando un beso tántrico al “tercer ojo”, como también se conoce a este importante centro de energía.
      • 4. Mueve tus besos ahora hacia la base de la garganta y entona allí con delicada pasión el sonido “haum” (se pronuncia “jaum”) varias veces. Deja que la vibración produzca suaves y burbujeantes cosquillas en la garganta de tu amado/a.
      • 5. Dirige ahora toda tu atención hacia el centro de energía del corazón, justo en el medio del pecho, un poco más arriba de los pezones. Entona el sonido “yaum” unas tres o cinco veces hasta que sientas que el corazón se va abriendo y derritiendo bajo el influjo de tus besos y vibraciones.
      • 6. Baja lentamente tus labios hacia el plexo solar, el área en el centro del tórax más abajo de las costillas. Emite el sonido “raum” allí tres veces. Esto ayudará a hacer descender la erótica resonancia hacia la zona pélvica de tu pareja.
      • 7. Ahora, dirige tu boca seductora y provocativamente hacia la zona del abdomen, un poco más abajo del ombligo, y entona allí el sonido “vaum”. Baja un poco más, sin llegar a los genitales aún, y entona otra vez este sonido. Baja ahora con suavidad e intensidad hacia los genitales y entona sobre ellos este mantra. Despertarás la fuerza del deseo en tu pareja, ya que en esta región reside el centro energético de la sexualidad, donde las aguas del deseo se originan y crean constantemente. Dedícale un poco más de tiempo a esta zona, acariciando la belleza de los genitales, admirando la pasión que se enciende en ellos y disfrutando del contacto de tus labios con el cuerpo de la persona amada.
        • 8. Gradualmente, sin interrumpir la magia del momento, busca la ruta hacia el perineo, esa zona que se encuentra entre los genitales y el ano. Entona allí el sonido “laum” varias veces con tu boca parcialmente entreabierta, para que tu pareja vibre de placer desde lo más profundo de su sexualidad, la parte que está conectada a la energía telúrica.
        • 9. Pueden continuar con caricias espontáneas hasta donde el deseo los lleve. Si se encuentran en un ánimo más calmado, pídele a tu pareja que se acueste ahora boca abajo y entona cada uno de los sonidos en sentido ascendente, a lo largo de la columna, hasta llegar a la coronilla. En la coronilla, no emitirás sonido, sino que posarás tus labios con gentileza y permanecerás allí en silencio, sintiendo la conexión física, energética y emocional entre ambos.

          Hagan este ejercicio, turnándose para que ambos tengan la experiencia de dar y recibir. Si lo desean, pueden llegar al paso # 7 y quedarse allí disfrutando sin apuros de un sensual y prolongado sexo oral.