Mamá... ¡me aburro!

Mamá, me aburro...
Mamá, meaburro... © Moment Images

 ¿Cuántas veces hemos escuchado a nuestros hijos decir esa frase? Mamá... ¡Me aburro! ¿Muy de vez en cuando? ¿Casi todos los días?

Es posible que llegue a desesperarle ver a su hijo como no encuentra en qué entretenerse, sobre todo viniendo nosotros de un mundo en el que aun creciendo en una familia económicamente de clase media no hemos tenido ni una cuarta parte de lo que nuestros hijos tienenactualmente para entretenerse tanto de juguetes como de diversiones tipo cine, parques temáticos, televisión con 80 canales o más, viajes, etc

Añadámosle que la mayoría de nosotros si nos recordamos de pequeños, podríamos asegurar que no tenemos la sensación de habernos aburrido especialmente. Pruebe a preguntar a sus padres si usted fue una niña que se quejó mucho de aburrimiento, es muy probable que le digan que no.

He visto hasta niños de tres años diciendo a sus madres: Mamá... ¡me aburro! Aunque sinceramente creo que tiene más que ver con un comportamiento de imitación de algún hermano mayor que con un sentimiento real pues con esa edad el mundo entero es todo un descubrimiento.

¡Pero también a los 9 o 10 años está el mundo entero por descubrir! ¿no?

Veamos algunas situaciones en las que muchos niños tienen la permanente sensación de tener que estar en lo más alto continuamente y cómo podríamos enfocarlas desde nuestro hogar:

La comida: Alimentarnos aparte de ser una cuestión de salud es algo muy agradable, pero esperar que siempre sea una comida especial, divertida o que nos guste muchísimo, es un nivel de exigencia hacia la persona que cocina casi imposible de mantener.

¿Otra vez frijoles? Me aburrennnn. Ok, puede ser la comida que no le guste más del mundo, pero debemos comer legumbres al menos dos veces por semana y si no son frijoles, serán lentejas o garbanzos, así es que en cuanto veamos que están un poco preparados para entenderlo, insistámosles en que la comida no siempre es una fiesta.

La televisión: Nuestros hijos ver en su mayoría demasiada televisión y sobretodo cada vez ven cartoons o series juveniles a edades más tempranas. Si cada vez que queremos estar tranquilos, literalmente los enchufamos a la televisión durante 2,3 o 4 horas al día, es lógico que cada vez se sientan más a gusto sin tener que hacer ningún tipo de esfuerzo mental, físico o de relación con otro niños para pasar sus horas de entretenimiento. La televisión puede convertirse en pura pasividady les recomiendo estar atentos a no abusar de ella. 

El cine: Ver cine es algo maravilloso y que puede dejarnos recuerdos preciosos para toda la vida, por lo que aquí mi sugerencia sería no abusar del cine en 3D. Nuestros hijos están sobre estimulados y como en una ocasión le oí decir a un maestro es muy difícil que con tanta información y esa estimulación que no saben manejar, luego lleguen a una sencilla clase de escuela y sean capaces de concentrarse en el aquí y el ahora, en escuchar al maestro, en escribir… les recomiendo leer este maravilloso artículo titulado: Mamá, no puedo parar los pensamientos que me llegan a la cabeza

Sin planes especiales: Mamá ¿cuál es el plan de hoy? Es muy probable que sus hijos le hagan esta pregunta casi todos los días sobre todo si es fin de semana o vacaciones.

Y no siempre hay planes. Lo primero hay que saber manejar lo que nos produce ver sus caras de susto al saber que no va haber nada especial para ese día.Después, relájese, se las van apañar seguro. Y si se aburren, no pasa nada. Como los primeros que van a vivir la situación son ellos es posible que tarde o temprano decidan tomar la iniciativa. Y si no lo hacen, pruebe a seguir dejándoles. No intervenga. Para nosotras es difícil no darles algunas sencillas indicaciones, pero también es muy importante que ellos generan sus propias actividades.