Malas costumbres típicas de los blogueros

Llevar adelante un sitio web independiente de contenido, como un blog, es una tarea muy ardua que exige de muchas responsabilidades y una gran capacidad de organización, en la cual solemos toparnos con decenas de dificultades diarias. Y a pesar de las diferencias de contenido entre los distintos blogs hay ciertos malos hábitos que se repiten sistemáticamente en todos los casos y que debemos saber dominar para aumentar nuestra productividad y resolver las necesidades del medio con mayor eficiencia.

En esta entrega, plantearemos cuales son estas malas costumbres típicas de los blogueros y aportaremos algunas alternativas de solución.

  • No respetar el tiempo y el lugar de trabajo: al ser proyectos independientes que comienzan como actividades recreativas extra-laborales, el tiempo y el espacio dedicado a la editorial del sitio web suele ser desplazado y poco respetado. Este es un problema serio entre los blogueros, principalmente porque las necesidades laborales y sociales suelen ejercer mucha más presión sobre la psiquis del bloguero, al entenderlas como obligaciones mientras que las necesidades del blog no lo son. Esta situación se agrava cuando las personas que rodean al bloguero no respetan el trabajo en el sitio web como tal e interrumpen y menos precian el tiempo dedicado al mismo. La solución definitiva es primero otorgarle al blog la importancia que tiene. Es el bloguero quién debe tomar la decisión de respetar sus momentos de producción y tiempos dedicados y una vez que lo logre, exigir la colaboración del resto de las personas que lo rodean. Una técnica muy útil es programar en la semana los horarios que le dedicaremos al trabajo y en qué lugar lo llevaremos a cabo, para disponernos positivamente y configurar el marco de responsabilidades necesario que cualquier medio de comunicación conlleva.

  • Depender de la inspiración para la escritura: los medios de comunicación en general viven del contenido y se nutren tanto de la cantidad como de la calidad. Por lo tanto, escribir solo cuando nos sentimos inspirados resultará contraproducente para los planes de crecimiento de cualquier blog. Como suele pasar con los escritores literarios o de ficción audiovisual, la única manera de toparse con la inspiración es a partir de la ejercitación de la escritura. Cualquier persona que desee dedicarse a la escritura debe forzarse a pasar cientos de horas escribiendo y en ese ejercicio repetitivo aparecen las ideas, las fórmulas y la práctica necesaria que día a día facilitará el trabajo. En la programación de horarios que hablábamos en el punto anterior, debemos contemplar tiempos determinados a la producción de contenidos y en ese lapso obligarnos a escribir.

  • Exagerar y perder mucho tiempo investigando: En la mayoría de los nichos, a la hora de desarrollar un tema, el bloguero debe utilizar sus conocimientos para nutrirse de todo el material necesario para desarrollar un tópico con la autoridad que un experto en el tema supone. Al ser referentes del nicho, la expectativa de calidad del material es alta y no queremos defraudar a nuestros seguidores con información incompleta o errónea. Si bien este es el camino que todo bloguero debe seguir para ofrecer materiales de calidad originales, el exceso de investigación puede llevarnos a la improductividad por dos motivos: abundancia exagerada de material para desarrollar y demasiado tiempo invertido en la investigación. La medida justa de investigación para la producción depende de manera directa de la complejidad del tópico y del tono y concepto que queramos aportar con el artículo. La solución reside en la organización de las pretensiones, metas y objetivos de cada pieza y la esquematización de qué preguntas estaremos respondiendo en cada artículo, para qué y para quién. Este marco nos permitirá entender cuáles son los límites de la investigación.

  • Conectividad: Ya hemos hablado de esto en este espacio, a la hora de trabajar debemos desconectarnos de redes sociales, teléfonos celulares, sitios web de noticias que nos interesen y, si es posible, de la conexión a internet en general. La producción, edición, diseño y administración técnica del sitio necesita de atención y si nos dejamos tentar por las conectividades de la actualidad tardaremos muchísimo más tiempo en llevar a cabo nuestro trabajo. Repetimos una vez más la solución, aislarse en los momentos de producción, respetando así las necesidades del blog.

    Estos malos hábitos atacan, más tarde o más temprano, a todos los blogueros y debemos aprender a dominarlos para mantenernos productivos y generar la energía necesaria para el crecimiento del sitio web. Si te identificas con alguno de ellos, ahora sabes cómo identificarlos y solucionarlos.