Madres solteras por elección: ¿Cómo es el proceso?

Es un tipo de maternidad en alza - Tips para vivirlo

© John Esposito/Getty

Desde pequeñas nos crian haciéndonos creer que un buen día encontraremos a nuestro príncipe azul. Los años pasan, y con o sin una relación de pareja, el reloj biológico nos avisa de que llegó el momento de ser madre.

Entonces algunas mujeres toman la difícil decisión de ser madres solteras por elección. El cómo llega cada mujer a esta situación es diferente en cada caso pero el denominador común es que el deseo de ser madre es más fuerte que la necesidad de tener una pareja con quien compartir la maternidad.

El caso es que un día puedes encontrate preguntándote cómo sería eso de ser madre tú sola. Piensas en cómo podrías llegar a ser mamá: mediante el acto sexual con un amigo, o mediante un donante de esperma anónimo o conocido por ti. Quizá contemples la adopción. Miedo, ilusión, terror, esperanza, nervios… mil sentimientos te acompañarán durante el proceso que comienza en cuanto tomas la decisión de ser madre soltera por elección.

Empieza el camino hacia tu sueño

Un tiempo después de haber empezado a plantearte ser madre sola, es aconsejable que pidas cita allá donde hayas decidido ir a buscar a tu hijo. Si el proceso es por adopción el camino será largo pues intervienen muchas personas, departamentos y normalmente dos países. Además las familias monoparentales están en el tercer puesto para recibir niños en adopción, por detrás de los matrimonios heterosexuales y las parejas que conviven sin casarse, sólo por delante de las parejas o indivíduos homosexuales.

Si tu decisión es engendrar al bebé con alguien conocido el proceso será lo largo que vuestra fertilidad os permita. Con esta persona se llega a acuerdos hablados o escritos que sólo tienen validez en el ámbito privado pues si él luego solicita una prueba de paternidad, tiene derecho a reconocer al niño, y eso os puede crear problemas legales y logísticos.

Por último, si el proceso es por reproducción asistida comienzas un camino que no sabes cuánto puede durar. Aunque tu único "problema" sea el no tener pareja, te puedes encontrar con muchas dificultades, sobre todo si tienes más de 35 años, cuando las tasas de fertilidad de las mujeres empiezan a caer.

Ya eres madre. ¿Ahora qué?

Una vez tu hijo haya nacido o lo hayas adoptado, empieza la vida real. A veces es tan duro el proceso de decisión y tratamiento o los trámites burocráticos que da la impresión de que eso durará eternamente. No es así, claro. Eventualmente llega un niño o más, si tienes gemelos o mellizos, que te pondrán los pies en la tierra para lo bueno y para lo malo.

Si estando en pareja los comienzos son muy complicados, siendo una sola persona, los dos primeros meses es aconsejable que los pases acompañada de tu familia, amistades o alguien a quien pagues por ayudarte. Evita caer en la tendencia de las madres solteras por elección de querer hacerlo todo sola. Hay que pedir ayuda. La sensación de soledad puede ser muy dura. A eso se suman los cambios hormonales tras el parto. Eso sí, la felicidad que se siente cuando por fin ves a tu hijo merece la pena.

El niño crece

Los dos primeros años son pura crianza.

Será después cuando empiece lo complicado. El niño crece, empieza a hablar y llegan las preguntas. Hay que estar muy bien preparada y sobre todo, haber abordado todos los aspectos de tu maternidad en solitario. Piensa que un día tu hijo querrá saber por qué no tiene padre, y te hará muchísimas preguntas que deberás poder responder de acuerdo a su edad y capacidad de comprensión.

Lo bueno tanto para ti como para tu hijo, es que este tipo de maternidad es muy deseada por la madre y hace que las situaciones difíciles se puedan encarar mejor. Además casi siempre son mujeres maduras, más pacientes y para quienes la maternidad es prioridad número uno tras muchos años viviendo para ellas mismas.Ya volverá a llegar el momento de ocuparnos de nosotras y nuestra vida social, deportiva o emocional.

Si quieres leer más sobre este tema, te invito a mi blog Madre Soltera por Elección