Los Twist, humor político dedicado a los "cieguitos"

La irónica canción de los argentinos sobre el abuso de autoridad policial

Pipo Cipolatti, líder de Los Twist. Peterostra reload

A lo largo de más de medio siglo de vida del rock en español han surgido propuestas artísticas que fueron mucho más allá de lo estrictamente musical e incorporaron elementos de lenguaje teatral e ironía para describir realidades hostiles vividas en alguno de los países latinoamericanos de habla hispana. Uno de los álbumes clásicos, que con el tiempo se han convertido en emblema del humor irónico en el rock en el español es La Dicha en movimiento, trabajo discográfico perteneciente a la agrupación liderada por Pipo Cipolatti, Los Twist.

La dicha en movimiento, producido por Charly García

La Dicha en movimiento, producido por Charly García y editado en el año 1983, contiene una de las canciones más recordadas de la agrupación, “Pensé que se trataba de cieguitos”, que habla en tono paródico del clima de represión política- cultural vivido en Argentina durante buena parte de las décadas precedentes. Aquí nos detendremos en esta magistral creación que describe en tono de humor político el avasallamiento de derechos por parte de la institución policial.

”Pensé que se trataba de cieguitos”, humor político sobre el abuso de autoridad policial

“Pensé que se trataba de cieguitos” es un fiel ejemplo de cómo el rock encontró mecanismos para lidiar/resistir la dictadura y posicionarse con críticas algo veladas (y no del todo explícitamente abiertas) que pudieran escapar al modo lineal de eventuales censores o interventores militares en la cultura.

No es un detalle menor el hecho que el álbum fue lanzado en el año 1983, cuando la Argentina recupera la democracia tras la derrota en la Guerra de Malvinas que puso punto final a la hegemonía de los gobiernos de facto.

Pipo Cipolatti, Daniel Melingo y Fabiana Cantilo. Dichoso movimiento

Un rasgo curioso lo da el hecho que Pipo Cipolatti, líder de Los Twist junto al luego devenido referente de tango, Daniel Melingo, es hijo de padre policía.

Tal vez por esta razón él tuviera de primera mano un conocimiento acabado de cómo construir el estereotipo burlón del siniestro para-policía que la canción describe con minuciosidad y agudeza. “Pensé que se trataba de cieguitos” se refiere en primer lugar a una desafortunada experiencia individual de detención- demora policial que sufre en primera persona un joven que narra la voz en primera persona del cantante Cipolatti. Fabiana Cantilo, histórica mujer del rock argentino junto a Celeste Carballo, también estuvo en las filas de Los Twist.

Los “cieguitos”, la oscuridad del poder para-policial

Los “cieguitos” es una figura que refiere en tono paródico a estos agentes para-policiales que privan de la libertad al joven que busca divertirse por la ciudad una noche de un sábado. “Era un sábado a la noche, tenía plata y hacía calor, me dije viejo aprovechá sos jóven, y me fui al cine a ver una terror”, comienza su letra. De entrada, se contrapone el periplo improvisado y libre del joven de salir “por ahí” (sin plan prefijado o estructura) con el control policial de abordar a las personas sin razón para saber todo detalle de sus vidas.

Rebeldía beat en contexto de dictadura militar

“Pensé que se trataba de cieguitos” es musicalmente un rockabilly versión latina que combina la estética musical beat- rebelde de los años ´50 con la situación histórica-política concreta de Argentina donde los automóviles marca “Falcon” (verdes) representan en el imaginario cultural una amenaza omnipresente de los agentes del autoritarismo dictatorial (”muy bien peinados, muy bien vestidos”) y persecutores de la cultura joven vista como amenaza al orden establecido.

Uno de los elementos narrativos-que le da título a la canción- son los ”anteojos negros que usaban los 6” que identifican a los oscuros agentes para-policiales del orden público.

”Pensé que se trataba de cieguitos”, la ironía en el lenguaje del rock

“Pensé que se trataba de cieguitos” gana notoriamente como punto de identificación con la cultura joven de entonces al interpretar la voz arbitraria de los policías quienes le preguntan sin mediar motivo Dónde trabaja?, Dónde vive? Ud. quien es? La ironía es sin dudas el fuerte de la canción en frases que contienen flagrantes contradicciones en el sentido que se tornan risueñas (“Me sometieron a un breve interrogatorio que duró casi cuatro horas y fracción”/ “De muy buen modo me dijeron vayasé”). No cabe dudas que para cualquier persona cuatro horas y fracción no es un interrogatorio “breve”; así como tampoco “váyase” es un muy buen modo para dirigirse a alguien detenido injustificadamente.

”Pensé que se trataba de cieguitos”, la impunidad policial

Sobre el final de la canción, la letra dice “Nos volveremos a ver” haciendo referencia a la impunidad para-policial de vulnerar la libertad individual bajo cualquier pretexto. “Pensé que se trataba de cieguitos” es una de las canciones del rock en español que incorpora en su letra directas alusiones a la policía. “El chico de la tapa”, de Fito Páez del álbum Tercer Mundo, también abre con la voz en off de un oficial de la policía comunicándose por sistema cerrado con sus colegas. Molotov también en “Gimme the power” hace una critica a la policía como institución del Estado y sus prácticas extorsivas en la sociedad.

El antihéroe que supera la tosquedad y “ceguera” policial

La canción de Los Twist ubica al joven que pasea por la ciudad como un anti-héroe al estilo Woody Allen que se ve privado de su libertad y sigue las órdenes que le dan los policías. Este contraste cultural entre el que manda (policía ”muy bien peinado”) y el que obedece (joven que pasea por las calles de la ciudad) deja en la canción bien parado a éste último que parece superar culturalmente al tosco policía; aun teniendo que quedarse tras las rejas y pasar la noche en cautiverio.

La risa como resistencia política

La canción expone el ridículo y la pobreza creativa de los que carecen de recursos expresivos. Mucho más cerca de una parodia burlona del mundo policial se encuentra “Pensé que se trataba de cieguitos”, canción que al menos en su tarareo solitario pudo haber ayudado a muchos otros jóvenes argentinos a resistir con risa los gritos, los palos y las corridas represivas de la “ceguera” policial.