Los tipos principales de poda

La poda puede transformar tu jardín y evitarte problemas en el futuro

Poda tu jardín
Poda tu jardín. Getty Images

Una buena poda le dará forma al jardín y hará que tus plantas luzcan de revista. Igual que cuando nosotros visitamos el barbero o la peluquería, que salimos felices, renovados y con ganas de sonriere al mundo.

Una poda bien hecha también promueve el crecimiento de ramas y hojas saludables, aparte de devolverle la estructura al jardín. Además es la forma más fácil y económica de transformar los alrededores de tu casa.

 

Por dónde comenzar

Antes de ponerte a cortar ramas como un loco, comienza por lo más importante. Elimina las hojas y ramas secas, las flores marchitas y todo lo que puedas tirar con tus propias manos sin necesidad de tijeras o tener que hacer fuerza.

Luego de eliminar los escombros más visibles, estudia unos minutos el jardín para ver qué tipo de poda necesitan tus árboles y plantas. Aprovecha este momento para hacer un listado de las herramientas que vas a necesitar. Recuerda que los cortes deben ser precisos, ya que las ramas mal  cortadas pueden traer plagas y enfermedades.

4 tipos de poda principales

Los cuatro tipos de poda más utilizados en la jardinería son: la poda de entrenamiento, la de formación, la de calidad de frutos o flores y la de control. Existen otros tipos de poda pero empecemos a conocer las podas más básicas.

1) Poda de entrenamiento

Cuando las plantas están recién sembradas no es el mejor momento para hacer podas severas, ya que estas están tratando de adaptarse al terreno y al medioambiente.

Pero una vez pasen algunas semanas y las plantas estén estables, puedes comenzar a darles una poda de entrenamiento. 

La idea aquí es comenzar a dar forma, solo podando las ramas que estéticamente le quiten la proporción a tu nueva planta. Por ejemplo en el caso de ramas demasiado largas o que estén torcidas y afeando la planta.

 

2) Poda de mantenimiento

Esta es la típica poda mensual o bimensual.  Se utiliza para mantenerle la forma a todo el jardín o a una planta en específico. Otro propósito de esta poda es promover el crecimiento de troncos, ramas y hojas nuevas para que las plantas se mantengan saludables.

Esta poda se debe aprovechar para abrir espacios entre las plantas que estén entrelazadas o muy tupidas para que el aire circule mejor y no se ahoguen unas a otras. 

3) Poda para la producción de frutos y flores

Cuando una planta o árbol comienza a dar frutos, estos primeros suelen ser pequeños y poco jugosos. Por esta razón se recomienda podar las primeras camadas de flores y frutos que aparecen en la planta. Esto ayuda a que los próximos frutos se desarrollen mucho mejor. Dependiendo del tipo de planta esto se debe hacer en épocas específicas.

4) Poda preventiva

Las podas preventivas se hacen cuando las ramas de un árbol están muy cerca de cables eléctricos, cuando las raíces de un árbol están a punto de destruir el encentado, o cuando una planta está invadiendo una entrada o la casa del vecino. 

Consejos básicos para la poda

Asegúrate de que tus plantas estén bien secas antes de ponerte a podar. Nunca podes luego de haber regado o luego de una llovizna.

El agua acumulada entre los cortes de las ramas puede provocar pudrición, hongos y plagas.

Cuando hagas un corte hazlo en un ángulo de 45º y cercano al tronco o rama principal, dependiendo del caso. No dejes tocones demasiado largos, ya que estos se pueden secar y servir de albergue a algunos tipos de plaga.

A la hora de podar sigue tu instinto jardinero. Haz cortes firmes, limpios y no dejes astillas o ramas secas colgando. Si aún tienes dudas sobre cómo podar una planta en específico o qué herramientas usar, no dudes en buscar más información en la Internet y preguntarnos. Aquí siempre estamos a las órdenes para ayudarte.  ¡Feliz siembra!