Los Pritzker latinoamericanos

Pritzker

El Premio Pritzker, instituido en 1979, representa la distinción más importante en el mundo de la arquitectura y tiene como objetivo “honrar a un arquitecto en vida cuya obra demuestre una combinación de las cualidades de talento, visión y compromiso que hayan producido contribuciones consistentes y significativas a la humanidad”. Tres maestros del continente latinoamericano han recibido este importantísimo galardón: Luis Barragán (1980), Oscar Niemeyer (1988) y Paulo Mendes da Rocha (2006).

Una mirada breve a sus vidas y principales obras.

Luis Barragán (México, 1980)

Nacido en Guadalajara en 1902, Barragán estudió ingeniería y aprendió la arquitectura de oficio. Poco después de graduarse viajó a Europa donde fue fuertemente influenciado por el modernismo de la época para luego regresar a México y reinterpretar esos conceptos bajo la estética mexicana. A finales de 1920 estuvo asociado con la Escuela de Guadalajara, una corriente caracterizada por fuertes tradiciones religiosas, y esa influencia se ve plasmada en muchas de sus obras por medio del espíritu místico y tranquilo que transmiten. Muchos han calificado el estilo de Barragán como minimalista por el uso de materiales naturales como el estuco, el adobe y la madera y por el manejo de la luz y el agua dentro de sus obras. Al concederle el premio el jurado estableció que Barragán había creado “jardines, plazas y fuentes de una belleza hechizante--paisajes metafísicos para la meditación y la compañía”.
Entre sus mas destacadas obras figuran la Fuente de los Amantes, la Cuadra San Cristobal y la Casa Barragán , su propia casa y taller, hoy designada como Patrimonio de la Humanidad.

Oscar Niemeyer (Brasil, 1988)

Oscar Niemeyer, nació en Rio de Janeiro en 1907 y murió en el 2012 a los 104 años. Niemeyer fue un pionero modernista que impuso un estilo innovador de arquitectura caracterizada por curvas, concreto y vidrio.
Fue responsable de crear cientos de edificaciones y desafiar los cánones tradicionales para generar un lenguaje arquitectónico y una estética única. Como dijo él mismo: “No es el ángulo recto que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida”.

En 1956 emprendió el proyecto que marcaría quizás más significativamente su obra al diseñar, junto con Lucio Costa, Brasilia, la nueva capital de Brasil. En el marco de esa utópica iniciativa, Niemeyer fue responsable de casi todas las construcciones principales de la ciudad entre las cuales destacan el Congreso Nacional de Brasil, la Catedral de Brasilia, el Palacio de Planalto y el Palácio da Alvorada. La Catedral, sólo asequible por medio de un túnel subterráneo, es una increíble estructura compuesta por 16 columnas parabólicas de cemento unidas por un centro circular y cubiertas en vidrio, que representan unas manas mirando al cielo. Muy cerca, en la Esplanada dos Ministeros, se ubica el Museo Nacional, una cúpula que se asemeja a un planeta, y a unas cuadras, unas imponentes torres flanqueadas por dos cúpulas, una normal y otra invertida, alojan la Cámara de Diputados y el Senado.

Paulo Mendes da Rocha (Brasil, 2006)

Nacido en Vitoria en 1928, Mendes da Rocha se graduó de arquitecto por la Universidad de Mackensie en 1954. Ya para 1957 construyó una de sus obras mas importantes, el Club Atlético Sao Paulo, y poco después, fue elegido para diseñar el Pabellón de Brasil en la Feria Mundial de 1970 celebrada en Osaka, Japón. Usando principalmente el concreto, materiales crudos y métodos de construcción simples, Mendes da Rocha fue uno de los exponentes del brutalismo paulista, y se centró en crear obras monumentales y expresivas principalmente dentro de Brasil como el famoso museo de escultura de Sao Paulo y la tienda de muebles Forma. Al concederle el Pritzker, el jurado determinó que había “producido obras con una profunda comprensión de la poética del espacio” y citó la propia definición de Mendes da Rocha sobre la arquitectura: “ La transformación de la naturaleza, una fusión total de la ciencia, el arte y la tecnología en una declaración sublime de la dignidad y la inteligencia humana a través de los espacios que nos construimos para nosotros mismos”. Mendes da Rocha también es reconocido por haber diseñado el clásico Chaise Lounge Paulistano.