Los orígenes

Hay evidencia de que el boxeo empezó a practicarse hace miles de años

Jack Broughton y su maestro James Figg, dos pioneros ingleses del boxeo. En 1743, Broughton publicó las primeras reglas. Foto © Rischgitz / Getty Images

El boxeo es uno de los deportes más antiguos de la humanidad, en gran parte debido a su naturaleza de combate. Los orígenes del boxeo como deporte organizado han sido ligados a la Antigua Grecia (1,200 a. C. — 146 a. C.).

Pero hay evidencias de que una forma un tanto más rudimentaria de boxeo fue practicada muchos años antes en territorios de lo que hoy es África y el Medio Oriente. Algunos historiadores han establecido que en el valle de Nubia, hoy Etiopía, ya se realizaban peleas como actividad recreativa hace miles de años, mientras que también se han hallado vagas representaciones de peleas en Mesopotamia, hoy Irak.

El fresco de Creta

En la isla de Creta, Grecia, los peleadores utilizaban guantes y cascos para pelear, hace unos 2,000 años. La representación artística más antigua que se conoce proviene de allí, específicamente del yacimiento arqueológico de Santorini. El colorido fresco muestra a dos jóvenes intercambiando golpes. Ellos tienen sus delgados cuerpos casi desnudos, largas cabelleras y guantes de piel. La obra se encuentra en exhibición en el Museo Nacional de Antropología de Atenas.

También se han descubierto representaciones de boxeo con guantes en Egipto, aunque no tan antiguas. Las peleas entre soldados eran organizadas para entretener a los faraones, de acuerdo con los historiadores.

Deporte olímpico

El boxeo se convirtió en un deporte organizado en Grecia, incluso ante la presencia de espectadores, entre los años 800 y 400 A.C. En el año 688 a. C. se introdujo un tipo de boxeo en los Juegos Olímpicos de la antigüedad.

Onomastos de Esmirna es considerado el primer campeón olímpico. Theagenes y Cleitomachus fueron otros grandes campeones griegos. Peleas de boxeo pueden ser admiradas en los jarrones de cerámica griega que ilustran grandes episodios de competencias deportivas.

Los juegos Olímpicos de la Antigua Grecia se siguieron realizando hasta que el emperador romano Teodosio ordenó su prohibición en 394.

Ya para entonces, los romanos habían llevado al extremo de la brutalidad sus propias contiendas de gladiadores, actividad alejada de la esencia del boxeo.

Renacimiento

Se cree que la práctica del boxeo fue casi nula en el mundo occidental durante la Edad Media, un extenso período de oscurantismo aproximadamente entre los siglos V y XVI durante el cual los deportes no existieron, como tampoco múltiples expresiones de la cultura humana. Pero a finales del siglo XVII se empezó a mencionar en algunas publicaciones europeas la existencia de peleas de boxeo rudimentario como exhibición.

Ya para el siglo XVIII aparecieron academias de boxeo en Inglaterra. James Figg fue uno de los grandes pioneros y campeones de boxeo alrededor de 1719. Un discípulo de Figg fue Jack Broughton, quien se convirtió en campeón en 1734. Broughton pasaría a la historia como el hombre que publicó las primeras reglas de boxeo, en 1743.

Pelea de 42 rounds

La popularidad de boxeo aumentó en las siguientes décadas. Por ejemplo, un pleito entre Henry Pearce y Jim Belcher en 1805 en Blythe atrajo a unos 20,000 espectadores, según las viejas crónicas. En 1824 hubo alrededor de 30,000 en un hipódromo de Worcester para ver a Tom Spring contra Jack Langan.

Estas peleas debían realizarse fuera de las ciudades porque su realización estaba oficialmente prohibida, entre otras debido a las apuestas que circulaban a su alrededor.

En 1860 tuvo lugar un acontecimiento muy relevante en el desarrollo del boxeo, cuando el estadounidense John Camel Heenan viajó a Inglaterra para enfrentarse con el campeón británico Tom Sayers. La expectación que este evento provocó fue inusitada. El combate de Farnsborough duró 42 rounds, con ambos peleadores sufriendo serias lesiones tras dos horas y 20 minutos de pelea. La llamada última gran pelea a puño limpio fue detenida cuando la policía hizo su aparición en el lugar. Al final no hubo un vencedor ni tampoco reanudación.

El boxeo cerró así una era de su historia y pronto vendría el principio de una nueva.