Los niveles altos de ácido úrico también afectan al corazón

La gota está vinculada a las enfermedades del corazón

Los niveles altos de ácido úrico en la sangre o hiperuricemia se producen cuando los riñones no son capaces de eliminar el ácido úrico con la rapidez necesaria. Es una alteración muy frecuente en la enfermedad renal crónica.

Se sabe que el aumento de ácido úrico puede afectar a lafunción del endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos, lo que explica a su vez su vinculación con la hipertensión arterial.

Aunque la relación entre el ácido úrico y las enfermedades del corazón no es todavía clara, algunos estudios sugieren que las personas hipertensas con síndrome metabólico tienen niveles superiores de ácido úrico a 7 mg/dL en varones y a 6 mg/dL en mujeres. En todo caso, la hiperuricemia crónica empieza a ser considerada un factor de riesgo cardiovascular.

¿Qué es el ácido úrico?

El ácido úrico, es junto a la creatinina, un producto del metabolismo que se eliminan por la orina y que deben mantener un valor estable en sangre. Este químico es creado por el organismo a partir de alimentos ricos en purinas. Cuando hay un exceso de ácido úrico bien por aumento de la ingesta o por problemas renales que no permiten eliminarlo, aumenta en la sangre este se deposita como cristales microscópicos de urato (ácido úrico) con forma de aguja en las articulaciones de los dedos de los pies (gota), las vías urinarias (cálculos o litiasis), los cartílagos de la oreja, tendones o codo.

 Los valores normales de ácido úrico son entre 3.5 y 7.2 mg/dL.

La gota, una enfermedad de reyes

Un exceso de ácido úrico puede facilitar la aparición de gota. Se trata de un tipo de artritis causada por la inflamación aguda de articulaciones, muy frecuente y cuya característica principal es la hinchazón y dolor muy intenso que afecta al dedo gordo del pie.

La gota, que fue una enfermedad históricamente asociada a la realeza y las clases altas y cuyo paciente más famoso fue Enrique VIII, actualmente está vinculada a la obesidad, la mala dieta, el consumo excesivo de alcohol y dietas ricas en proteínas y mariscos. Se estudia su asociación a  las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión.

Causas de la hiperuricemia

El incremento en los niveles sanguíneos de ácido úrico puede deberse a que el organismo produce demasiado ácido úrico o porque no es capaz de eliminarla en cantidad suficiente. En el primer caso, puede ser debido a un problema genético (anormalidad de una enzima), a algunos tipos de cáncer, a enfermedades del riñón o a ciertos fármacos que deterioran la capacidad de los riñones para excretar el ácido úrico. No todos los pacientes con valores altos de ácido úrico tienen gota. Es necesario que los cristales tengan un determinado tamaño para causar la enfermedad, de ahí la predisposición genética.

Síntomas del ataque de gota

El dolor intenso y repentino en las articulaciones es el síntoma más característico de la gota. Esta molestia puede aumentar su intensidad de forma gradual y llegar a ser insoportable. La zona se hincha y la piel se vuelve roja, siendo muy dolorosa al tacto.

El dedo del pie (podagra) es la zona más castigada, pero también puede afectar al empeine, tobillos, rodillas, muñecas y codos. ¿Por qué se produce en estas zonas? Básicamente porque los uratos tienden a cristalizar a bajas temperaturas y estas áreas del cuerpo son las más frías de la parte central.También puede afectar a las orejas, columna vertebral, caderas y hombros.

La fiebre, los escalofríos, el latido rápido del corazón (taquicardia) y el malestar general son también síntomas de un ataque de gota, llamada artritis gotosa aguda.

Tratamiento del exceso de ácido úrico

Para controlar el ácido úrico es muy importante cuidar la dieta, pero además tomar medicamentos que controlen los niveles excesivos de ácido úrico y, por supuesto, analgésico para aliviar el dolor y fármacos antiinflamatorios y corticosteroides para reducir la inflamación.

Evitar alimentos ricos en purinas (carnes, especialmente las rojas, vísceras, algunos pescados como el salmón, las truchas, sardinas, arenques o anchoas), productos de charcutería, crustáceos y bebidas alcohólicas (cervezas).

Tomar una dieta rica en verduras, carbohidratos, y lácteos con un consumo moderado de pescado blanco y carnes blancas (conejo, pollo y pavo), ayuda a controlar este proceso.

Referencias:

López M, Vigil L, Condés E, García R, Fernández C, Ruiz J. Uricemia y síndrome metabólico en pacientes con hipertensión arterial. Rev Clin Esp. 2012; 212(9): 425-431.

Ácido úrico en la sangre. MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos de América. http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003476.htm