Los mejores tés para una buena digestión y un estómago feliz

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Tisanas digestivas

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Digestión feliz. Photo by drbimages/Getty Images

El comer de manera excesiva, mezclar diferentes tipos de alimentos en la misma comida, tomar platos muy condimentados o con alto contenido en grasas, puede provocar que nuestro sistema digestivo se altere y nos produzca malestar, digestión pesada, gases, hinchazón y demás efectos adversos.

Para remediarlo lo mejor es intentar no comer de manera excesiva ni tomar platos demasiado pesados, pero a veces eso es difícil porque surgen compromisos sociales, fiestas familiares y demás eventos similares. En esos casos se puede ayudar al estómago a combatir este tipo de problemas con infusiones de plantas medicinales, una solución sana y natural.

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Té verde con limón

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Té verde con limón, una infusión muy depurativa y digestiva. Imagen © www.soloinfusiones.com

El té verde es uno de los tipos más apreciados dentro de los que proceden de la planta Camellia Sinensis, debido a su escaso procesamiento y las altas concentraciones de principios activos. Dentro de sus diversos beneficios también están los relacionados con las molestias estomacales y los efectos depurativos.

El té verde resulta muy digestivo porque aumenta el flujo de los jugos gástricos, por tanto, es muy recomendable para después de comidas fuertes y pesadas.

En lo que respecta al limón, es un cítrico muy beneficioso para la salud en general, un gran aliado para evitar infecciones y muchas más dolencias. Y en lo que nos atañe, ayuda para digerir mejor los alimentos, resta la grasa ingerida y regula la secreción biliar.

Para realizar la infusión, elabora el té verde como de costumbre y después añade el zumo de medio limón. Puedes poner algún trocito, también, en el borde de la taza o en el interior para que la corteza desprenda más sabor y vitaminas que contiene. Si lo haces así te recomiendo limón ecológico. 

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Té de hibisco o agua de Jamaica con clavo

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Agua de Jamaica, es la infusión del hibisco y posee propiedades digestivas. Imagen © www.soloinfusiones.com

La infusión de hibisco se utiliza desde la antigüedad para diversas patologías, en la actualidad su fama cada vez está más extendida debido a su acción para combatir el colesterol y ayudar en la pérdida de peso, todos ellos problemas muy en boga en los tiempos contemporáneos.

Pero el té de hibisco también nos puede ayudar de manera efectiva para realizar mejor la digestión y, sobre todo, en el caso que hayamos tomado comidas con mucha grasa. Es, por tanto, una infusión digestiva, reguladora de la secreción biliar y astringente.

El clavo, por su parte, además de ser una excelente especia para utilizar en muchas recetas de cocina, ayuda de manera efectiva en el proceso de la digestión y combate las dispepsias flatulentas que comidas copiosas puedan producir.

Para realizar la infusión, se toma una cucharada de hibisco seco y dos clavos por taza. Se vierte agua al punto de ebullición, pero sin que llegue a hervir, se tapa y se deja reposar cinco minutos.

Tomarla después de las comidas. Es importante que se tome caliente o tibia, nunca fría, ya que para ayudar a la digestión no sería tan efectiva. Las bebidas frías, sobre todo si se toman junto a grasas, dificultad la digestión. Por ese motivo los japoneses y chinos toman durante las comidas té verde caliente en lugar de refrescos u otro tipo de bebidas frías.

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Manzanilla con hinojo

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Infusión de manzanilla, una delicia para el estómago. Imagen © www.soloinfusiones.com

La manzanilla es de sobre conocida en cualquier parte del planeta para aliviar diversas dolencias, sobre todo es famoso su poder para mejorar la digestión y demás problemas de estómago. Por tanto, una tisana digestiva en la que figure la manzanilla es algo habitual, además de efectivo.

Por su parte el hinojo, además de ser digestivo en general, tiene una poderosa acción carminativa, es decir estimula y facilita la expulsión de gases intestinales que se pueden formar tras una comida copiosa o pesada.

Esta infusión se prepara con una cucharada de ambas plantas secas mezcladas y dejando reposar unos cinco minutos. Se puede tomar una taza detrás de cada comida. Si se trata de digestión pesada y malestar tras una comida copiosa, se puede tomar, además, otra taza a las dos o tres horas.