Los mejores alimentos antibacteriales

Ajo, limón y miel sobre una mesa
El ajo, el limón y la miel son alimentos antibacteriales. Daniel Grill/Getty Images

Los alimentos antibacteriales son comidas y bebidas que trabajan como antibióticos naturales -  es decir, que ayudan a combatir infecciones y a preservar las bacterias buenas que vive en nuestro organismo.

Estos alimentos antibacteriales no reemplazan el cuidado médico tradicional pero pueden complementar un tratamiento (consulte con su doctor primero) o usarse de forma preventiva para mantener al sistema inmune trabajando adecuadamente.

Algunos de estos alimentos con propiedades antibacteriales se pueden usar tópicamente y otros actúan mejor si se consumen o ingieren.

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Cuáles son los alimentos antibacteriales más poderosos?

Estos son algunos de los alimentos que funcionan como antibióticos naturales y que pueden ayudarle a mantenerse sano.

Miel: La miel se usa efectivamente para combatir la infección en heridas y cortadas de la piel. En algunos casos, también es efectiva en controlar infecciones de la garganta. La miel tiene una proteína que le da su propiedad antibacteriana y además una enzima que ayuda a eliminar bacteria.

Menta: Un estudio del 2006 encontró que el aceite de menta es efectivo en combatir 22 tipos diferentes de bacteria. De hecho, muchos productos de higiene oral contienen menta para matar las bacterias que producen el mal aliento. La menta se puede usar tópicamente o en forma de aceite o te.

Ajo: El ajo es muy efectivo en uso tópico u oral. Se ha usado para tratar infecciones de la garganta e intestinales y cortadas. Es preferible consumirlo crudo.

Col (repollo): Se ha usado efectivamente para controlar bacteria en la vejiga y también para úlceras gástricas. Se usa en forma de jugo y con una cucharadita de miel, aunque el consumo constante también ayuda a prevenir infecciones y desintoxicar el organismo.

Jengibre: El consumo frecuente del jengibre ayuda a prevenir brotes de infección pulmonar y digestiva. Puede usarse en jugo, polvo, te o directamente.

Limón: El limón es un alimento altamente antibacterial. Se usa para tratar infecciones de la garganta y el cólera. Se puede comer directamente o extraer su jugo y mezclar con miel. Gargaras de miel con limón son muy efectivas en aliviar infecciones de la garganta pero siempre es preferible consumir el fruto o jugo.

Arándano agrio: El jugo de arándano rojo se usa efectivamente en el tratamiento de infecciones del tracto urinario.Es preferible usar un jugo que sea puro y sin azúcar o agregados. Consumir periódicamente este jugo previene dichas infecciones, y tomarlo a menudo y seguido durante un caso de infección urinaria ayuda a eliminar la bacteria más rápidamente.

Vitamina C: La vitamina C ayuda a combatir infecciones al fortalecer el sistema inmune. Consumir comidas ricas en vitamina C es una buena estrategia para prevenir resfriados e infecciones respiratorias y urinarias. Estos alimentos incluyen frutas cítricas, fresas, coliflor, brócoli y acelga.

Orégano: Especialmente recomendado para combatir el acné y otras infecciones de la piel, puede usarse tópica u oralmente, y condimentar su comida con orégano es una buena estrategia preventiva.

Canela: Las propiedades antibacteriales de la canela no son muy conocidas pero se ha utilizado efectivamente para para prevenir y tratar infecciones y hongos.

Estos son solo algunos ejemplos de alimentos antibacteriales.

Antes de incluirlos en su dieta, confirme que no es alérgico y que estos no interactúan negativamente con algún tratamiento médico que esté llevando a cabo. Tenga cuidado en este aspecto pues algunos alimentos, no sólo los antibacteriales, puede reducir o anular los efectos de medicamentos o causarle reacciones inesperadas. Por esto es siempre recomendable consultar con su farmacéutico y doctor.

En términos generales, se recomienda siempre consultar con su doctor antes de cambiar su dieta radicalmente, y aunque el beneficio de usar remedios naturales radica en que protegen el cuerpo sin causar daño, siempre es preferible tomar las precauciones necesarias sobre todo al usarlos en niños o personas con el sistema inmune decaído.