Los indios de las praderas

Pow wow o reunión de nativos americanos. Foto @ Isabel Pérez

Los indios de las praderas conforman un grupo de tribus de nativos americanos caracterizado por la importancia del búfalo en sus vidas.

Quiénes son y dónde se encuentran los indios de las praderas

Las tribus que conforman este grupo de nativos americanos se extienden por los estados centrales de lo que hoy es Estados Unidos y provincias de Canadá.

En general se puede hablar de dos grandes grupos. Por un lado, los que en los siglos XVIII-XIX adoptaron un modo de vida eminentemente nómada centrada en la caza del búfalo y, por otro, los que continuaron siendo semi-sedentarios, dedicando la mayor parte de su tiempo a la agricultura y al comercio pero sin descartar del todo la caza, particularmente del búfalo, de la que sacaban alimentos y materia prima para sus ropas, utensilios y también para la construcción de viviendas.

Entre las tribus que pertenecen al primer grupo destacan: Apache, Arapahoe, Cheyenes, Cree, Comanche, Pies Negros y Siux. Y entre los semi-sedentarios los Kansas, Missuris, Omahas y Wichitas.

Las personas en las tribus de los indios de las praderas

En líneas generales, y teniendo en cuenta que había diferencias de tribu a tribu y que las culturas indígenas –como todas- cambiaban con el devenir del tiempo, puede hablarse de una clara distinción de labores entre el hombre y la mujer.

Los hombres se dedicaban mayormente a la política, la guerra y la caza. Se admitía la poligamia y el divorcio. También recaía en un hombre la función de shamán, o curandero supremo.

Por su lado, las mujeres se dedicaban principalmente a criar hijos, ocuparse de la comida preparándola, recolectando frutos y, en algunas tribus, dedicándose a la agricultura, y a proveer a la familia con ropa, manipulando la piel de animales.

También se ocupaban de levantar y bajar la tienda cada vez que la tribu se ponía en marcha.

En las sociedades creadas por las tribus de las praderas se admitía y practicaba la esclavitud.

Los animales

No se puede entender el día a día de las tribus de las praderas sin la presencia del búfalo, el mamífero más grande de Norteamérica.

El búfalo proveía a los nativos americanos de comida, pieles, aceite, materia prima para sus tiedas de campaña y un estilo de vida formado en gran parte alrededor de este animal.

La introducción y expansión del caballo entre algunas tribus hizo posible que se hicieran prácticamente nómadas al posibilitarles viajar numerosas millas persiguiendo a las manadas. Tradicionalmente para su caza utilizaban mazos, flechas y arcos. Era común que un grupo de nativos persiguiera a los búfalos hasta conseguir que se arrojasen por un precipicio. Al caer se rompían las patas con lo que era fácil atraparlos y darles muerte.

Este tipo de caza, que también se utilizaba para animales como el corzo y el ciervo, cambió radicalmente con la introducción del caballo y, posteriormente con la de las armas de fuego.

En la segunda mitad del siglo XIX el búfalo llegó a un punto de casi extinción. La causa principal fue la caza comercial por parte de los descendientes de los europeos. También contribuyó a su casi desaparición las políticasdel Gobierno de los Estados Unidos que favorecía el fin del búfalo –la principal fuente de alimento de las tribus de las praderas- como un medio de presión para obligarles a poner fin a su resistencia frente a la expansión blanca.

Otro animal que jugó un papel fundamental en la vida de los nativos americanos fue el caballo. Desconocido en las Américas hasta su introducción por los conquistadores españoles, llegó al territorio que hoy es Estados Unidos de la mano de Francisco V. Coronado en 1541.

El caballo se convirtió en un elemento fundamental en la vida indígena. Muchas tribus de las praderas cambiaron su forma de vida para dedicarse casi a tiempo completo a la caza del búfalo, facilitada por la presencia del caballo.

Su importancia era tal que los robos de este animal eran frecuentes y los guerreros de las tribus de las praderas llegaron a desplazarse más de mil kilómetros hasta adentrarse en territorio mexicano para robar caballos.

Asimismo, la propiedad de los caballos facilitó una mayor desigualdad social entre los miembros de las tribus.

Correspondiendo mayor estatus a quien poseía más caballos.

Otros animales importantes eran el corzo, el ciervo y el perro. Este último servía como animal de arrastre en los desplazamientos.

La cultura de las tribus de las praderas

Hay importantes diferencias entre las tribus, pero comparten importantes elementos en común. Por ejemplo, en materia de religión eran animistas. Creían que distintos espíritus podían habitar diferentes objetos o elementos de la naturaleza. Ademas, creían que ciertos objetos impartían poder, por lo que era importante poseerlos, como por ejemplo las plumas o el escudo de los guerreros.

La danza del sol también es un elemento practicado por varias tribus. Se danza durante varios días y se realizan rituales para la protección de la persona que lo realiza o su familia o tribu.

Las tribus de las praderas contaban con diferentes idiomas. Se comunicaban entre ellos mediante un lenguaje de signos muy extendido y que hoy en día está casi extinguido. Con esa lengua podían comunicarse nativos que hablaban más de una treintena de idiomas diferentes.

Y reuniones de gentes nativas conocidas como powwow y que se celebran hoy en día. Su extensión varía pero en todas ellas la danza es un elemento fundamental.