Los estresores internos

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Los estresores, es decir, aquello que nos produce estrés, puede proceder tanto del exterior (por ejemplo, exceso de trabajo, un accidente de tráfico, etc.) como de nuestro propio interior. En este artículo nos centraremos precisamente en los estresores internos, que a menudo se suman también a los externos para multiplicar el malestar que nos producen.

El crítico interior. Se trata de tu propia voz interior que te presiona, te critica, te insulta o te culpa cuando las cosas te salen mal o cometes un error.

A menudo, este crítico interior también se muestra insatisfecho ante tus aciertos, porque se centra en lo que deberías haber hecho mejor, o te desanima, esperando el fracaso, cuando quieres intentar algo nuevo. Si este es tu caso, cambiar este diálogo interno destructivo por otro más sano, es una tarea que puedes proponerte en este momento. Estos artículos pueden ayudarte a lograrlo:

Conflictos internos. Se producen cuando una parte de ti quiere una cosa pero otra parte desea algo diferente. Da lugar a indecisión y hace que te bloquees y no puedas seguir avanzando, solucionar un problema o salir de una situación desagradable porque no te atreves a dar el paso necesario debido a tu indecisión.

Estos conflictos internos a veces se deben a que no confías en ti lo suficiente y, en vez de seguir tu intuición y tus deseos, te dejas influir por los demás, quienes pretenden que hagas algo diferente a lo que de verdad deseas y pretenden decirte lo que es mejor para ti o lo que tú deseas de verdad, como si ellos lo supieran mejor que tú.

Si este es tu caso, debes aprender a confiar más en ti, dejar de escuchar a los demás durante un tiempo y centrarte en lo que tú deseas. Los siguientes artículos pueden servirte de ayuda:

Pasividad interna. Se produce cuando experimentas los problemas que tú generas como si estuvieran causados por otras personas o por circunstancias externas. Al verlo de este modo, consideras que no puedes hacer nada para controlarlo, de manera que el problema persiste e incluso se puede agravar con el tiempo, causándote un malestar innecesario. Para evitar esto, pregúntate siempre cuál es tu parte de implicación en el problema y qué es lo que puedes hacer para cambiar las cosas. No te veas como una víctima, sino como alguien con capacidad para controlar, al menos en parte, el mundo que te rodea y las cosas que te suceden.

Charla mental automática. Cuando no controlas tu mente correctamente, esta puede ponerse en marcha en forma de piloto automático y empezar a dar vueltas a todo tipo de ideas y pensamientos, generalmente problemas o preocupaciones, que crean malestar y tensión interior. Para aprender a controlar tu mente, echa un vistazo a estos artículos y, en general, a la sección sobre mindfulness:

Autosabotaje. Se produce cuando haces justo lo contrario de lo que tendrías que hacer para sentirte feliz y tener éxito, dejas pasar buenas oportunidades, o no haces algo que desearías hacer y que te haría sentir satisfacción. Este autosabotaje puede deberse a inseguridad, miedo, miedos sociales, baja autoestima o a un sentimiento de culpa con deseo de ser castigado. Aunque es normal tener algunos miedos e inseguridades, si recurres al autosabotaje con frecuencia, trata de averiguar qué se esconde debajo y, sobre todo, empieza a ser consciente de cuando estás saboteando tu propia felicidad para poder ponerle remedio, ya que a veces se trata de una especie de hábito que se hace de manera automática porque lo has hecho durante toda tu vida. Pero eso no significa que no puedas cambiar.

Presta atención y, en cuanto te pilles saboteándote, detente y piensa un modo alternativo de actuar.