Los enredos de la trepadora

La planta trepadora utiliza cualquier artimaña para llegar a su meta

Jazmín trepador. Andrés Fortuño

En nuestro mundo el término trepadora no siempre es uno positivo. Nos referimos a una persona trepadora para describir a alguien que hace lo que sea por conseguir lo que quiere, ya sea en el trabajo o en su vida personal. Pues en el mundo vegetal se utiliza este término para describir básicamente lo mismo.

Una planta trepadora, trepa. Usa cualquier artimaña a su alcance para llegar a los rayos del sol, conseguir la mejor posición en el jardín y para extenderse y crecer a como de lugar.

Estas plantas aunque muy hermosas pueden ser un arma de doble filo, ya que si no se las sabe tratar se pueden quedar con todo tu jardín en un dos por tres.

Lo bueno de las plantas trepadoras es que si se les presta atención son muy manipulables. Así que en vez de dejarlas ahogar el espacio y permitirles crear un mundo para ellas solas, se les debe moldear para crear hermosos divisores o para cubrir muros y verjas con vegetación. Además son muy convenientes para crear jardines en balcones, pérgolas y áreas donde crecer una planta demasiado estructurada sería un dolor de cabeza.

Uno de los problemas que este tipo de planta presenta es el tamaño al que puede llegar. Por otro lado tienden a limitarse cuando se siembran en maceta o tiesto. Pero si quieres que tu planta trepadora llegue desde del piso hasta el techo y que su follaje se mantenga copioso, debes sembrarla directo en el terreno o suelo.

En otras palabras, su desarrollo más saludable dependerá de cuanto espacio tenga para desarrollar su sistema de raíces.

La importancia de la poda.

Algunos tipos de enredadera, como ciertos tipos de fríjol y tomate, pueden darse bien en maceta o tiesto. Pero igual que la mayoría de las plantas de este tipo seguirán estirándose hasta donde puedan llegar.

Si no se les poda con frecuencia sus ramas se irán haciendo cada vez más delgadas y endebles.

Con las enredaderas o trepadoras la clave está en la poda. Si se las deja crecer sin restringirlas perderán fuerza y se extenderán hacia todos lados. Mientras más se alejen sus ramas de las raíces más endebles crecerán las mismas.

Escoge la trepadora correcta.

Antes de sembrar una trepadora piensa bien cuál es tu propósito final. Si lo que quieres es que cubra un muro o una cerca, asegúrate de escoger la trepadora correcta. Algunas como la bougainvillea o trinitaria dan flores hermosas, pero están llenas de espinas y crecen ramas fuertes que pueden adueñarse de cualquier esquina. Aunque bien tratadas, son una bellísima alternativa.

Hay cientos de tipos de trepadora para escoger, desde florales y aromáticas, hasta verdes y sin espina. Las trepadoras o enredaderas más utilizadas son la bougainvillea, el jazmín, la rosa trepadora, la hiedra de hoja de corazón, la flor de canarias, el clematis jackmani y la madre selva.

Identifica el área correcta.

Una vez estés claro en tus propósitos, escoge el área. Las trepadoras a diferencia de un arbusto común, no se deben plantar en cualquier lado. Su crecimiento muchas veces errático y rápido puede trepar, escalar, enredar y entrar en casi cualquier lugar.

Por ejemplo, si la siembras al lado de una puerta o ventana, sin los cuidados necesarios puedes llegar un día y notar que la trepadora tiene tu ventana o puerta atrapada como prisionera de guerra.

Escoge lugares donde su crecimiento no afecte entradas, salidas, u otras plantas que puedan quedarle muy cerca. Su sistema de crecimiento la llevará a agarrarse de lo que encuentre para seguir creciendo, ahogando así otras plantas que estén muy cerca.

Oblígala a seguir un camino.

A parte de la poda constante, una forma de manipular la trepadora es guiándolas por el camino correcto. Aunque voluntariosas, las trepadoras siguen los caminos que se les establecen. Con ciertas enredaderas puedes utilizar la técnica del hilo de pescar y crearles el camino que quieres que sigan, por ejemplo a través de una pared (foto al empezar del artículo).

El hilo de pescar no es para amarrarla, si no para darle forma al camino que quieres que siga antes de que crezca. Simplemente coloca pequeños clavos en la pared o muro y amarra el hilo extendiéndolo entre clavo y clavo. Enreda manualmente las puntas de los nuevos crecimientos de tu planta alrededor de los hilos y listo. Deja ahora que la naturaleza haga su parte durante el crecimiento. La planta se irá enredando naturalmente.

Si notas que se desvía fuera del hilo, vuelve y colócala en posición nuevamente. Este paso puede ser necesario repetirlo mientras la planta se establece. Pero una vez crece y madura, ella hace su parte sin mucha protesta. Lo importante entonces será podar las ramitas que se extiendan hacia los lados para que la planta mantenga la forma deseada.

La trepadora es un tipo de planta muy versátil. Además, bien utilizada te puede garantizar un jardín de película. Ya sea para darle privacidad a tu jardín, darle un toque arquitectónico a una pared o simplemente para regar el olor de sus flores a través de las verjas del patio, te aseguro que puedes contar con las trepadoras para conseguir el efecto que te propongas.