Los ciclos económicos

Períodos de expansión y contracción

Todo en el universo tiene sus ciclos. Las mareas, el latido del corazón, la respiración, el día y la noche, las estaciones del año, hasta los estados de ánimo con sus alzas y bajas que a la vez influyen en nuestro rendimiento de trabajo.

Así mismo la economía tiene sus ciclos. La misma Biblia hace referencia a dichos ciclos en el libro del Génesis cuando José interpreta los sueños del faraón, quien había visto siete vacas gordas y siete vacas flacas, como períodos de prosperidad y pobreza respectivamente.

En economía estos ciclos se reflejan como fluctuaciones en la actividad productiva o períodos de expansión y contracción, crecimiento y recesión que puede llegar a la depresión. Pero no es fácil predecir el tiempo exacto de estos períodos, ya que la economía es una ciencia social que se basa en la acción humana, la misma que es impredecible.

Fases del ciclo económico

Existen cuatro fases en el ciclo económico:

• Contracción: Es un período en que se desacelera la actividad ecónomica, bajan los niveles producción y ventas, y consecuentemente las empresas empiezan a despedir personal.

• Recesión: La producción se estanca y el desempleo aumenta. Cuando la contracción es severa, generalmente cuando el PIB se reduce en un 10%, la recesión pasa a ser depresión.

• Expansión: Es un período de recuperación en que la producción empieza a crecer.

• Auge: Período de prosperidad con la economía muy cercana al pleno empleo.

Teorías de los ciclos

Para los economistas ha sido una fascinación el estudio de los ciclos ya que puede ser utilizado como instrumento de predicción. Así, se han elaborado diferentes teorías con respecto a los ciclos.

William Stanley Jevons concluyó que las crisis económicas no se dan por casualidad sino mas bien por causalidad.

En su libro “Crisis comerciales y manchas solares”, Jevons presentó datos estadísticos que relacionaba las manchas solares con los ciclos económicos, bajo la creencia de que las manchas solares afectan al clima, y por ende las cosechas.

Henry George se refirió a los ciclos económicos como consecuencia de un proceso de especulación del suelo que eleva la renta de la tierra. La tierra siendo esencial para cualquier forma de producción, es un factor cuya cantidad es fija. En los períodos de auge los especuladores compran terrenos anticipando un aumento de la plusvalía, y ante una mayor demanda el precio del suelo aumenta. Consecuentemente las rentas suben hasta el punto que a los negocios se les dificulta el pago de la renta o hipoteca. De esta manera los negocios pierden rentabilidad, y la producción se estanca reduciendo la demanda agregada. El mal luego se expande por todo el sistema económico produciendo desempleo y depresión. Henry George, concluyó que todo período de depresión económica estaba precedida por un período de especulación del suelo.

El economista Friedrich Hayek, elaboró una explicación de los ciclos económicos en lo que hoy se conoce como la teoría austríaca del ciclo económico .

Esta teoría afirma que los ciclos son resultado de las políticas monetarias expansivas de los bancos centrales, cuando éstos mantienen las tasa de interés artificialmente bajas, aumentando los niveles de crédito y emisión monetaria. Esa expansión monetaria se canaliza hacia inversiones de mayor riesgo o poca rentabilidad. El aumento en los niveles de inversión sin ahorro real provoca un auge artificial que cesa cuando las tasas de interés suben cuando la expansión monetaria llega a su fin, y consecuentemente se genera una crisis. En este período todas las malas inversiones que se hicieron durante el auge entran a un proceso de liquidación forzosa hasta que se restablezca la estabilidad.

Teoría del ciclo en la práctica

Después de la crisis del 2008, los economistas de la escuela austríaca se han sentido reivindicados, ya que sus teorías explican muy bien la causa de la burbuja inmobiliaria y su consecuente implosión.

Sin embargo, otros economistas ven que la especulación del suelo tuvo un efecto más profundo en la crisis.

En este caso la Reserva Federal bajó la tasa de interés a niveles históricos facilitando la especulación en bienes raíces. Luego al subir las tasas la gente ya no podía cumplir con los pagos y los bienes entraron a un proceso de ejecución judicial. El efecto se sintió en toda la economía que entró en lo que se ya se conoce como la Gran Recesión.