Los ángeles y los animales

El profeta Balán y la burra, por Rembrandt van Rijn, 1626.
El profeta Balán y la burra, por Rembrandt van Rijn, 1626. © Dominio público

Los animales, como criaturas de Dios, son mencionados en textos religiosos en relación a los ángeles.

La Torá y la Biblia: Daniel y el león

En la Torá y en la Biblia, la historia del profeta Daniel contiene un encuentro entre hombre, animal y ángel. El Rey Darío envía a Daniel a los leones para probar si Dios lo salvará. Daniel pasa la noche atrapado con leones feroces, pero en la mañana todavía sigue vivo y le dice al rey: “Mi Dios envió a su ángel y les cerró la boca a los leones.

No me han hecho ningún daño, porque Dios bien sabe que soy inocente.” (Daniel 6)

En la Biblia: El ángel, la burra y el hombre

Números 22 de la Biblia contiene un encuentro entre un ángel, una burra y un hombre llamado Balán que había desobedecido a Dios. Cuando Balán comenzó el viaje de su jornada de trabajo, "el Ángel del Señor” se interpuso en su camino para impedirle el paso. La burra de Balán, que vio al ángel, trató de salirse del camino. Balán la castigó tres veces, hasta que la burra le habló y le reclamó. Entonces el ángel se le presentó a Balán y le explicó la situación. De no haber sido por la burra, Balán hubiera muerto. Al darse cuenta de todo esto, Balán reconoció su pecado y accedió por fin a seguir las instrucciones del ángel.

En el Bhavagad Gita

Los hindúes llaman "devas" a los seres angelicales de su religión. Creen que la misma fuerza divina que le da sus facultades a los seres angelicales también vive dentro de los animales.

El Bhagavad Gita declara en el capítulo 5, versículo 18: "Una persona iluminada—al percibir a Dios en todo—mira a una persona culta, un paria, incluso una vaca, a un elefante, o un perro con un ojo igual." Según la creencia hindú, los devas pueden manifestarse en forma de animales cuando aparecen en la Tierra.

Muchas estatuas en los templos hindúes representan a los devas como animales.

En el Corán

En el capítulo 22 (Al Hajj), versículo 18, el Corán declara que los ángeles y los animales se unen a los seres humanos y otras partes de la naturaleza en la adoración del Dios que los creó: "¿No has visto que ante Dios se postran todos los que están en el cielo y todos lo que están en la Tierra y el Sol, y la Luna y las estrellas, y las montañas y los árboles y los animales, y de un gran número de entre la humanidad?”

En el Hadiz

El Hadiz (una colección de las enseñanzas del profeta Mahoma) dice en Sahih Bukhari 4: 522 que los animales pueden ver a los ángeles: "Cuando escuche el canto de los gallos, pida la bendición de Alá, pues (su canto indica que) han visto un ángel... ".

Sin embargo, el Hadiz también dice que a los ángeles no les gusta estar en la presencia de los perros. Según el Sahih 24: 5248, el arcángel Gabriel evitaba ir a reunirse con Mahoma en su casa porque tenía un cachorro escondido debajo de su cama. Cuando Mahoma le recordó a Gabriel su promesa de visitarlo la noche anterior, el arcángel Gabriel le respondió: "Sí, pero nosotros (los ángeles) no entramos en una casa donde haya un perro...".

Después de que Mahoma sacó el perro de su casa, Gabriel visitó a Mahoma.

En el Sutra Lankavatara

En el capítulo 8 del Lankavatara Sutra (un texto sagrado budista), Buda dice que los seres angelicales llamados bodhisattvas (personas que están tan espiritualmente iluminadas que logran un estado angélico) deben abstenerse de comer carne para que no se comprometa su santidad por dañar a los animales : "Por el bien del amor a la pureza, el Bodhisattva debe abstenerse de comer carne, que sea nacida del semen, la sangre, etc. Por temor a causar terror a los seres vivos, que el Bodhisattva, que cultiva la disciplina de sí mismo para alcanzar la compasión, se abstenga de comer carne".