Los ángeles, seres de luz

Asunción de la Virgen por Pedro Pablo Rubens
La Asunción de la Virgen María es un ejemplo de sensus fidelium. Aunque no aparezca en las escrituras, la iglesia considera la Asunción parte de su doctrina por el sentido de los fieles. Pedro Pablo Rubens © Dominio público

La luz es la metáfora más usada para describir las cosas espirituales. Al estado espiritual avanzado se le llama iluminación. Los milagros con frecuencia envuelven luz. Y a los ángeles se les llama “seres de luz”.

La luz y los ángeles

En muchas religiones, como la musulmana, a los ángeles se les asocia con la luz. Según el hadith, “Los ángeles fueron creados de la luz...”. El budismo y el hinduismo también identifican la luz con la esencia de los ángeles, aunque muchas veces se les ilustre con cuerpos humanos o animales en la literatura de estas religiones.

Los seres angélicos del hinduismo son considerados dioses menores y se les llama “devas” o “seres brillantes”.

Halos y auras

La manera más popular de representar a los ángeles en la cultura occidental es coronándolos con un halo. El aro dorado que rodea la cabeza de los seres divinos en las pinturas cristianas representa el aura, o el campo de luz que rodea a los seres, especialmente a los seres puros y divinos.

En muchas pinturas de la Virgen María se le representa a ella rodeada de ángeles y nubes de luz. Tanto los ángeles como el halo en su cabeza sugieren la cualidad de santidad y conexión con Dios. Los ángeles son representados como seres humanos, pero sus cuerpos están iluminados y llevan con ellos la luz que eleva a la Virgen al Cielo.

Y aunque las imágenes religiosas generalmente son alegorías y metáforas, algunas personas que han visto ángeles los describen de la misma manera: rodeados de luz.

Por ejemplo, William Booth, el fundador del Ejército de Salvación, informó haber visto un grupo de ángeles rodeados de un aura de luz extremadamente brillante y de todos los colores del arco iris.

Tres famosos ángeles de luz

El arcángel Uriel es uno de los cuatros arcángeles más conocidos cuyo nombre significa “luz de Dios” en hebreo.

La tradición judía dice que Uriel blandía una espada de fuego para proteger las puertas del Jardín del Edén después de que Adán y Eva pecaron, y tuvieron que abandonar el Edén. John Milton, en su libro Paraíso Perdido, retrata a Uriel como el espíritu que vela por una gran esfera de luz, o el sol.

Otro ángel cuyo nombre se refiere a la luz es el ángel caído Lucifer. Lucifer, cuyo nombre significa "portador de luz" en latín. Lucifer se rebeló contra Dios y luego se convirtió en Satanás, el malvado líder de los ángeles caídos llamados demonios. Antes de su caída, Lucifer irradiaba luz gloriosa. Cuando cayó del cielo, fue "como un rayo", según Lucas 10:18 de la Biblia.

Lucifer todavía puede utilizar la luz para engañar a la gente. La Biblia advierte en 2 Corintios 11:14 que "Satanás mismo se disfraza de ángel de luz."

El ángel Moroni, que visitó a Joseph Smith, fundador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, fue descrito como un ángel de luz por Smith. Moroni lo visitó para revelarle que Dios quería que él tradujera un nuevo libro bíblico llamado el Libro de Mormón. Smith contó que cuando Moroni se le apareció "la habitación quedó iluminada como si fuera mediodía." Smith dijo que se reunió con Moroni tres veces.

El ángel le reveló en una visión el lugar donde estaban unas planchas de oro que luego Smith tradujo y presentó como el Libro de Mormón.

La luz y los OVNIS

Algunas personas no hacen distinción alguna entre los seres “extraterrestres”. Esas misteriosas luces que se ven en el cielo en algunos lugares del planeta Tierra y que son reportadas como objetos voladores no identificados (ovnis) son ángeles para algunas personas. Según estas personas, sus creencias son consistentes relatos de ángeles en las escrituras religiosas, como Génesis 28:12. La Torá y la Biblia describen a los ángeles utilizando una escalera celestial para ascender y descender del cielo.

Como metáfora o descripción literal, la luz es la mejor manera en que el ser humano ha podido ilustrar a esos seres divinos que las palabras nunca logran del todo describir.