Los adolescentes deben aprender a informarse

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Máquina expendedora de periódicos. Noebse

No hay duda de que una persona bien informada es más libre y más capaz de tomar decisiones. Y la adolescencia es el momento ideal para que los chicos y las chicas aprendan a informarse.

Cuando llegan a esa edad de sus vidas, por lo general, los chicos descubren el mundo y comienzan a interesarse por él. Por el más cercano gracias a que la socialización se hace mucho más importante y también el más lejano porque sus intereses crecen.

Por eso ese es el momento para ayudarlos a convertirse en personas bien informadas.

Esa información la recibirán, sobre todo, a través de los medios de comunicación. Tanto de los tradicionales: periódicos, informativos de televisión o radio y revistas como de los millones de sitios que proporcionan información en internet.

Las ventajas de que los adolescentes aprendan a informarse

  • Opinión propia. Estar bien informado permite formarse una opinión propia sobre las cosas. Si se tienen los datos sobre lo que ocurre en el mundo, en nuestro pueblo, en nuestra ciudad, en nuestro país y también en el resto de los países es mucho más probable que seamos capaces de tener una opinión sobre las cosas, una opinión a la que habremos llegado después de reflexionar sobre la información de la que disponemos. Cuanto más exacta y amplia sea esa información más sencillo será formarse esa opinión.
  • Conocer el mundo. Tener información sobre lo que ocurre en cualquier sitio nos ayuda a conocer mejor el mundo en el que vivimos. Cuando los adolescentes comienzan a descubrirlo es importante que cuenten con información fiable porque ellos están fijando lo que será su idea de lo que les rodea. Y si parten de información falsa, tergiversada o manipulada se convertirán en adultos manipulables.
  • Conocerse mejor a uno mismo. Tener más información sobre el mundo que nos rodea nos permite conocer mejor ese mundo y, a la vez, conocernos mejor a nosotros mismos que formamos parte de él. Exactamente igual ocurre en el caso de los adolescentes pero además en esa edad es cuándo están descubriéndose así que la información de calidad es esencial para ese proceso.
  • Integración en la sociedad. Una persona bien informada tiene más facilidad para integrarse en la sociedad en la que vive. Durante la adolescencia, chicos y chicas comienzan a desarrollar las herramientas más importantes para esa integración y el buen manejo de la información que reciben esa una de las más importantes.
  • Mejora la participación democrática. La democracia funciona bien si los ciudadanos están bien informados. Es importante que los adolescentes entiendan que como ciudadanos tienen el derecho y la obligación de informarse para que su participación en el desarrollo de la sociedad sea más valiosa.

Cómo enseñarlos a informarse

Los adolescentes deben aprender que no todas las fuentes de las que pueden recibir información tienen la misma validez. Hay medios que son más veraces, otros que manipulan más y algunos lo que ofrecen son opiniones y no información o incluso información falsa. Para obtener información de calidad los adolescentes deben aprender a distinguir estas cuestiones. No lo conseguirán nada más empezar pero si siguen una serie de normas, llegará un día en que serán capaces de elegir aquellos medios que les proporcionen la información que busquen.

  • Elegir fuentes diversas. Es importante para valorar la información que nos rodea acudir a fuentes diversas. Un buen entrenamiento para llegar a ser capaces de elegir con criterio es buscar información en lugares diversos, medios de diferente ideología, de diferentes comunidades, grandes y pequeños… cuanto más diversos sean mejor permitirán a los adolescentes capta las diferencias entre ellos e ir aprendiendo a elegirlos.
  • Ser críticos. Hay que enseñar a los chicos a ser críticos a no aceptar toda la información que les llega sin ponerla en duda. A preguntarse quién les ha trasladado esa información: periodistas, editores, blogueros… y qué interés tienen esas personas en que ellos la reciban. Puede que detrás de algo que consideraban información se esconda, por ejemplo, publicidad o meras opiniones y no información sobre hechos.
  • Indagar quién está detrás de la información que reciben. Además de un periodista, un bloguero o cualquier persona que cuenta una noticia también hay empresas editoras o televisivas, está bien que los chicos busquen información sobre esas empresas y sus intereses. Ocurre lo mismo con las noticias. No es lo mismo una exclusiva que un periodista ha perseguido y conseguido que una información que, por ejemplo, le ha dado el gobierno a un medio de comunicación. Entender por qué son diferentes es importante para valorarlas.
  • Aprender a descubrir la manipulación. Los pasos previos ayudan a la persona que busca información a detectar cuándo quieren manipularle con la información que recibe y así poder rechazarla.