Los 5 rasgos de la personalidad: Responsabilidad

Responsabilidad
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La dimensión Responsabilidad hace referencia a la capacidad para controlar los propios impulsos, la autodisciplina y la organización, así como el conjunto de habilidades necesarias para llevar a cabo cualquier conducta orientada hacia una meta, como pensar antes de actuar, saber aplazar las gratificaciones, seguir reglas, planificar, o establecer prioridades.

Por tanto, se trata de una medida de hasta qué punto una persona es capaz de controlar sus impulsos y regular su propio comportamiento.

Las personas con puntuaciones altas en esta dimensión suelen ser trabajadoras, puntuales y fiables. Son también más organizadas y ordenadas tanto en sus trabajos como en sus vidas personales y es típico en ellas utilizar listas de cosas que hacer, agendas, etc.

No obstante, cuando estos rasgos se llevan a un extremo puede tratarse de adictos al trabajo, personas excesivamente perfeccionistas o con comportamientos obsesivos y compulsivos.

Por el contrario, las personas con bajas puntuaciones en esta escala son más impulsivas, menos preocupadas por el logro o la consecución de objetivos y más relajadas. Tienen problemas para motivarse a sí mismas para alcanzar una meta o realizar una tarea que desearían hacer.

Subdimensiones

El test NEO PI, utilizado para evaluar estas cinco grandes dimensiones de la personalidad, subdivide, a su vez, la dimensión Responsabilidad en 6 subdimensiones:

Competencia. Es la creencia en la propia autoeficacia.

Orden. Hace referencia a la capacidad de organización personal.

Sentido del deber. Es el énfasis que concede una persona al cumplimiento de las obligaciones morales.

Necesidad de logro. Es la necesidad de alcanzar metas y dotar a la vida de dirección y propósito.

Autodisciplina. Capacidad para iniciar una tarea y llevarla a cabo hasta el final a pesar del aburrimiento o las distracciones.

Deliberación. Es la capacidad para pensar las cosas detenidamente antes de actuar.

Responsabilidad y rendimiento laboral

La dimensión Responsabilidad está muy asociada con el rendimiento tanto académico como laboral y es la que mejor predice la probabilidad que tiene una persona de tener éxito en el trabajo. Las personas con puntuaciones bajas, en cambio, tienen más probabilidades de postergar sus tareas y presentan un rendimiento más bajo, estando menos motivados para el trabajo o los estudios.

Los empleados con altas puntuaciones en esta escala son más fiables, están más motivados y trabajan más. De hecho, es la única dimensión de la personalidad que está relacionada con el rendimiento en cualquier tipo de trabajo, aunque otros rasgos pueden ser importantes en determinados trabajos, como la Amabilidad o Extraversión en trabajos que implican una gran cantidad de interacción social.

Desarrollo con la edad

Esta dimensión de la personalidad tiende a aumentar con la edad. De hecho, cuanto más mayor es una persona más probabilidades tiene de obtener una puntuación alta en esta escala. Esto demuestra que los rasgos de personalidad siguen desarrollándose y cambiando a lo largo del tiempo, incluso bien pasada la edad adulta.

Responsabilidad y salud

Las personas con puntuaciones altas en esta dimensión muestran menos conductas de riesgo para la salud: fuman menos, usan menos las drogas y el alcohol, se implican menos en actividades violentas y delictivas, tienen menos probabilidades de suicidarse, se implican menos en conductas sexuales de riesgo, conducen con más prudencia, se alimentan mejor, tienen menos problemas de obesidad y hacen más ejercicio.

Conductas como las mencionadas son las principales causantes de ciertas enfermedades como la enfermedad cardiovascular o el cáncer. Dado que las personas con mayores puntuaciones en responsabilidad tienden a implicarse menos en este tipo de conductas, su salud suele ser mejor y su longevidad más alta.

Diversos estudios han mostrado también cómo esta dimensión de la personalidad predice el éxito laboral a largo plazo y la estabilidad matrimonial.

Cómo ser más responsable

Como hemos visto, la Responsabilidad guarda mucha relación con el éxito y la salud, de modo que esforzarnos por aumentarla puede ayudarnos a alcanzar nuestras metas y tener una vida más satisfactoria. Estas son algunas cosas que puedes hacer:

1. Controla tu atención. La persona que se distrae con facilidad difícilmente va a obtener una puntuación alta en la dimensión Responsabilidad. Por tanto, aprender a controlar tu atención y mantenerla centrada en lo que deseas hacer, puede ser el primer paso para desarrollar esta dimensión de tu personalidad. Para ello, empieza por aprender todo lo que puedas sobre mindfulness.

Ten también en cuenta que para aumentar la dimensión de Responsabilidad, necesitarás ser capaz de ejercer un buen control sobre tus emociones, puesto que pueden distraerte más que ninguna otra cosa, estresarte, hacer que te rindas demasiado pronto o llevarte a reaccionar de modos exagerados. Este es otro gran motivo para practicar mindfulness: te ayudará a controlar mejor tus emociones e impedir que ellas te controlen a ti.

2. No evites el trabajo. Hacer lo que tienes que hacer sin dejarlo para después te aportará disciplina (y te evitará muchos problemas). Por tanto, en vez de ponerte a pensar en modos de evitar algo que no deseas hacer, ponte como norma: “Haz lo que tengas que hacer y hazlo de inmediato” y cúmplela sin pensar (si te pones a penar seguro que encuentras una excusa para no hacerlo).

3. Controla tus impulsos. Esto no significa que estés ejerciendo un control estricto a todas horas sino tan solo ser consciente de cuándo tu impulsividad te está perjudicando y proponerte pensar antes de actuar en esos momentos o situaciones.

4. Proponte ser una persona organizada y puntual. Acostúmbrate a tener tus cosas organizadas, usar agendas o blocs de notas, crear horarios en tu día a día y tu trabajo y cumplirlos puntualmente, tener ordenado tu lugar de trabajo y tu casa, etc. Poco a poco irás convirtiendo en un hábito este comportamiento.