Los 5 rasgos de la personalidad: Neuroticismo

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Esa dimensión de la personalidad está formada por el neuroticismo, en uno de sus extremos, y la estabilidad emocional en el extremo opuesto. Como el resto de las dimensiones de personalidad, se trata de dos polos de un continuo donde la mayoría de las personas se sitúan en un punto intermedio.

Neuroticismo

Las personas con una elevada puntuación en neuroticismo (o inestabilidad emocional) son ansiosas, emocionalmente inestables, se preocupan con facilidad y están a menudo de mal humor o deprimidas.

Suelen dormir mal y pueden tener trastornos psicosomáticos. A menudo reaccionan de forma irracional o rígida, debido a que se ven dominados por sus emociones.

Se sienten estresados con facilidad y experimentan a menudo emociones negativas, como ira, ansiedad, tristeza, culpa, vergüenza. Se trata de personas que toleran mal el estrés o los estímulos negativos de cualquier tipo, tienen más probabilidades de interpretar las situaciones neutras de la vida diaria como amenazantes y las pequeñas frustraciones como obstáculos desesperantes.

Tienen reacciones emocionales fuertes y se ven afectados fácilmente por las experiencias negativas, costándoles trabajo volver de nuevo a un estado de equilibrio tras el suceso, de manera que sus reacciones emocionales negativas pueden persistir durante un largo periodo de tiempo. Es decir, les cuesta mucho olvidar y superar las cosas malas que les suceden. Esto hace que estén de mal humor o abatidos con frecuencia.

Es habitual en ellos preocuparse por todo aquello que puede salir mal, reaccionando con gran ansiedad ante estos pensamientos y preocupaciones.

Estos problemas para regular sus emociones pueden afectar a su capacidad para pensar con claridad, tomar decisiones y afrontar el estrés de manera efectiva.

Las personas altas en neuroticismo suelen ser también más tímidos, cohibidos y vergonzosos y tienen más probabilidades de tener trastornos como depresión o trastornos de ansiedad (fobias, trastorno de pánico, etc.)

Estabilidad emocional

Por el contrario, las personas en el extremo opuesto son aquellas con una alta estabilidad emocional. Se trata de personas cuyas reacciones emocionales son más suaves, no se ven afectadas con tanta facilidad por los sucesos negativos y los superan con más rapidez, de manera que suelen estar libres de emociones negativas la mayor parte del tiempo (aunque esto no significa necesariamente que experimenten más emociones positivas). Son calmados, estables y despreocupados y no se sienten tensos ni nerviosos con facilidad.

Tener un cierto grado de neuroticismo puede ayudar a una persona a rendir mejor debido a que es más sensible a los resultados negativos, mientras que una alta estabilidad emocional podría hacer que una persona fuese demasiado despreocupada y tranquila, faltándole el impulso necesario para realizar determinadas tareas.

Cuáles son las causas

El grado de neuroticismo de una persona tiene un fuerte componente biológico. Se piensa que las personas con alto neuroticismo tienen un sistema nervioso simpático más reactivo y son más sensibles a todo lo que sucede fuera o dentro de ellas.

Subdimensiones

El test NEO PI, utilizado para evaluar estas cinco grandes dimensiones de la personalidad, subdivide, a su vez, la dimensión Neuroticismo en 6 subdimensiones:

Ansiedad. Es la tendencia a sentir nerviosismo, preocupación, miedo o tensión.

Hostilidad. Tendencia a experimentar ira y estados relacionados, como frustración o amargura.

Depresión. Es la tendencia a experimentar sentimientos de tristeza, culpa, impotencia, soledad o abatimiento.

Ansiedad social. Es la tendencia a sentir ansiedad en situaciones sociales, vergüenza, timidez, sensación de ridículo o inferioridad.

Impulsividad. Hace referencia a los problemas para controlar los impulsos, refrenarse y posponer la gratificación.

Vulnerabilidad. Es la susceptibilidad general al estrés y la capacidad para afrontar las situaciones estresantes.