Lorraine C. Ladish de mamá soltera a empresaria digital

Hablamos con ella de su nuevo libro: ¡Emprende! y de cómo se sale de la ruina

La escritora Lorraine C. Ladish
Lorraine C. Ladish de mamá soltera a empresaria digital. © Philippe Diederich

Hoy entrevisto a Lorraine C. Ladish, escritora y que fue la anterior experta de esta página, Consejos de mamá, madre de tes niños y esposa de Philippe Diederich, también escritor. Creo que su visión de mujer y madre trabajadora que ha vivido momentos muy complicados y ha conseguido salir de ellos puede ser una gran inspiración ya quepasó de mamá soltera en ruina a empresaria digital que sostiene una gran familia junto a su esposo.

 

Entrevista con Lorraine C. Ladish

Lorraine, fuiste la anterior experta en Consejos de mamá, ¿qué supuso para ti compartir con las mamás latinas de Estados Unidos y del mundo entero todos tus conocimientos y experiencias alrededor de la familia, la educación y el día a día de tu hogar?
Nunca olvidaré el día en que me dijeron que me habían elegido para llevar esta sección. Era algo hecho a la medida porque yo realmente lidiaba con todos los temas sobre los que escribía. Una madre bicultural y bilingüe viviendo en USA con dos niñas de corta edad. Fue el inicio de mi carrera como comunicadora digital después de décadas de escribir libros y artículos para periódicos y revistas tradicionales. 

¿Te era fácil utilizar algunos de los consejos que escribiste para tus lectoras en tu día a día o sientes que te encontrabas ante la mismas dificultades que otras mujeres?
No, no era fácil para nada. Ni lo es ahora, claro.

Siempre es más fácil la teoría. Desde fuera siempre es sencillo ver cómo se pueden solucionar los problemas del día a día. Otra cosa es ponerlo en práctica. Ahora que mis hijos entran en la adolescencia me encuentro de nuevo enfrentando situaciones difíciles que siempre me pillan por sorpresa. Y claro, sigo sintiéndome culpable si trabajo demasiado, pero necesito dar de comer a los niños, así que no me queda otra.

 

Me gustaría que habláramos de tu libro, porque hablar de él es hablar de tu biografía. Ya desde el título impulsada a las mujeres que quieren ir hacia delante, que no se conforman con lo que están viviendo si no están a gusto con ello: ¡Emprende! 
¿Por qué te decidiste a escribirlo? 

Porque siempre he escrito sobre mis propias dificultades y cómo las he afrontado. Muchas mujeres me han preguntado cómo logré salir de la pobreza y de la desesperación después de perderlo todo en el 2008-2009. Había escrito algunos artículos sobre el divorcio, la dificultad de encontrarme sola con dos hijas y sin trabajo porque justo era la recesión en Estados Unidos, y cómo pudimos salir adelante gracias a subsidios del gobierno. Pero lo más importante fue que logré salir de una situación desesperada a los cuarenta y tantos años y reinventándome como mujer y como profesional. Escribí ¡Emprende! porque quería animar a otras mujeres que puedan estar atravesando un mal momento a utilizarlo como trampolín para alcanzar sus sueños. Es un libro breve, que no solo contiene mi historia, sino las herramientas que utilicé para salir adelante. Realmente espero que motive a otras mujeres a marcarse metas y conseguirlas, sin importar su situación actual.

 

¿A quién va dirigido?
A cualquier persona, pero sobre todo a mujeres, que o bien atraviesen un momento difícil, o que simplemente necesiten un poco de inspiración para darse cuenta de que si realmente se lo proponen, pueden conseguir lo que quieran. 

¿Crees que ese grito de guerra es extrapolable a otros países que no sean los Estados Unidos?
Desde luego. Por un lado, es verdad que no me veo consiguiendo el éxito profesional y económico en otros países simplemente porque a pesar de que Estados Unidos ahora atraviesa una crisis de identidad - se ve en el plano político y social - sigue siendo el país de las oportunidades. Si tienes talento, y sobre todo ganas de trabajar, sales adelante tarde o temprano. Pero también es cierto que tengo colegas en otros países que han sabido utilizar las redes sociales paraencontrar trabajo online fuera de donde viven.

O bien crearse sus propias oportunidades. De hecho, los miembros del equipo que trabaja conmigo en mi negocio digital viven en diferentes países.  

¿Qué tipo de mujeres crees que está preparada para emprender?
La que deteste tener que ir a una oficina cada día, que no soporte horarios ni sueldos ni tener que rendir cuentas a un jefe. Yo siempre he trabajado por mi cuenta. Las pocas veces que he intentado trabajar para alguien, no he durado más de unas pocas semanas. Esto de tener que pedir permiso para ir al médico o para lo que sea, me deprimía enseguida. Siempre me ha llamado más la atención la incertidumbre profesional repleta de posibilidad que la seguridad de un sueldo mísero haciendo algo que no me apasiona. Para emprender hay que estar un poco mal de la cabeza, en el sentido de tener obsesión por sacar adelante una visión, un proyecto. Hay que estar dispuesta a trabajar noches y fines de semana, incluso cuando no hay ingresos. Hay que ser constante. Si eres así, ya tienes mucho ganado. El capital no lo es todo para emprender. Es más importante el tesón. 

Cuentas en tu libro que en un momento dado perdiste todo: tu pareja, la familia que habías soñado para tus hijas, el dinero. ¿Crees que tocar fondo de esa manera tan dolorosa te sirvió para tomar medidas drásticas dado que tú ya trabajabas por tu cuenta desde hacía muchísimos años, pero no habías logrado alcanzar el nivel al que ha llegado posteriormente?
Desde luego que llegar a ese fondo en el que no teníamos ni comida en el frigorífico, o en que tuve que vender las joyas heredadas de mi familia, con gran valor sentimental, me marcó muchísimo. De hecho, mi lema es que jamás quiero volver a vivir ese nivel de pobreza. Creo que también tuvo que ver que era la primera vez en mi vida que pasaba por un mal trago siendo madre. Mis hijas tenían 4 y 7 años. Ellas eran mi motor. Pero también lo era que me encontré sin nada a los 45-46 años. Tenía que salir adelante y rápido... no es como a los vente o a los treinta, cuando tienes la impresión de que te queda todo el tiempo del mundo.

Era una sensación de... ahora o nunca. 

Una gran virtud de Lorraine es la capacidad para darle la vuelta a las situaciones: donde otras personas podrían ver un problema por tener más de 50 años, ella ha encontrado una oportunidad: está dispuesta a cambiar la visión y la manera de vivir esta edad que hasta hace poco era un camino sin vuelta atrás.

¿Cómo se te ocurrió crear tu proyecto actual?
Cumplí 50 años y después de pasar dos años como redactora jefe (editora jefe) de una revista online para madres, de nuevo sentí la necesidad de lanzar mi propio proyecto. Me pregunté qué sería lo que me apasionaría hacer durante los próximos 5 o 10 años. Qué me gustaría tanto que no me importaría dedicarle días y noches. Y la respuesta fue Viva Fifty!, una publicación online bilingüe para mujeres de más de 50 años. Me di mentalmente un año para hacerlo rentable... o al menos para que no diera pérdidas. Realmente yo fui la primera sorprendida cuando en el primer año no solo fue rentable sino que mantuvo a nuestra familia de cinco personas. Me volví a casar y somos dos adultos y tres niños. Pero ¿sabes qué? ya estoy preparando otro proyecto, porque no concibo quedarme como estoy. 

¿Eres consciente de que te has convertido en un espejo para muchas mujeres de tu edad o incluso de aquellas que nos estamos acercando y queremos vivir la menopausia como tú, con tu energía, con tu fuerza para emprender y sobre todo con la seguridad de que seguimos teniendo un mundo entero por vivir?

La verdad es que como trabajo desde casa, no me doy cuenta de nada de eso hasta que me reúno en persona con mujeres que me siguen en las redes. Cuando acudo a una conferencia, y sobre todo cuando hablo en público, ahí es cuando me doy cuenta de que cosas que hago o digo influyen en otras personas. Hace unos meses se me cayeron las lágrimas cuando la sala donde hablaba en una conferencia se llenó hasta el punto de que no cabían más personas. Y todas se quedaron hasta el final, incluso cuando nos pasamos del tiempo que me habían dado para hablar. Es algo que me da más satisfacción que el dinero. Pero claro, el dinero hace falta para vivir.  

Para la familia puede no ser muy sencillo vivir con una emprendedora debido a lo exigente del trabajo diario que hay que hacer: ¿Cómo llevan tus hijos y tu marido la dedicación que supone tener un negocio propio?
Bueno, pues ahora todos forman parte del negocio. Mi esposo ahora es mi socio en el negocio. Los niños participan en algunas de las campañas pagadas en las redes sociales. Han visto videos míos hablando en público, disfrutan de vacaciones y viajes gracias a lo que hago. Saben que lo que hago exige mucho, pero también disfrutan de mi flexibilidad. Siempre estoy en casa (salvo cuando viajo) cuando vuelven de la escuela, no me pierdo ninguna de sus actividades extracurriculares y mientras yo trabajo ellos pueden hacer su tarea a mi lado y estoy ahí para ayudarles. Siempre cenamos todos juntos, y bueno, realmente somos un equipo. No siento que soy yo sola haciendo todo este trabajo. Sin su apoyo logístico y moral, no podría hacer todo lo que hago. Desde llevar la web VivaFifty.com a escribir para muchas otras publicaciones pasando por mis libros. Porque ya estoy escribiendo otro. 

A nivel educativo, ¿qué puede suponer para nuestros hijos ver que su madre o su padre es capaz de generar su propia manera de vivir?
Realmente los tres, mis hijas y mi hijastro ya comprenden que no tienen que tener un empleo al uso cuando crezcan. De hecho, ven las ventajas de trabajar para una misma. Por ejemplo, el padre de mis hijas, mi exesposo, tiene muchísimas restricciones a la hora de pasar tiempo con ellas porque tiene un empleo con horario. También saben que él gana un sueldo X y que es lo que hay. En mi caso, tengo muchísima flexibilidad y saben que quizá podemos pasar un mes difícil porque como negocio a veces hay problemas de liquidez. Pero que luego al mes siguiente puedo emprender un proyecto que nos cambie el año entero...  


Por último, en todos los medios en los que trabajas siempre encuentro un tema del que escribes de manera recurrente y es el agradecimiento. Me gustaría que nos hablaras de tu manera de entender esta actitud en la vida y cómo te ha ayudado a pasar de mamá sola y sin recursos a empresario digital.

A lo largo de mi vida y todas las dificultades que he pasado, desde criarme sin madre a tener un trastorno alimentario, involucrarme en relaciones de pareja tóxicas e incluso abusivas, y por último casi quedarme en la calle con dos nenas... me he ido dando cuenta de que es importante enfocarse en lo bueno de la vida. No soy una mujer positiva por naturaleza. De hecho, tuve mi primera depresión grave a los 16 o 17 años, y pasé por varias más. Pero siempre fui afortunada en el sentido de que desde muy joven supe reconocer cuándo algo no iba bien y necesitaba ayuda médica o de cualquier otro tipo. La única manera de corregir esta tendencia a la depresión es haciendo cosas que me hagan sentir productiva y creativa y también centrándome en lo positivo de cada situación. Todos los días escribo a mano varias cosas por las que estoy agradecida cada día. A veces son cosas mínimas y otras veces grandes acontecimientos. Ahora por fin soy capaz de agradecer cada tropiezo que he tenido en la vida. Porque por muy mal que lo haya pasado, de no haberlos superado todos, pues no sería la mujer que soy hoy, ni tendría las hijas que tengo. Las dos tienen la autoestima alta (cosa que yo a su edad no tenía), y por supuesto todo mi apoyo. Agradecer los tropiezos me ayudó mucho en la época en la que estuve sola, sin trabajo, sin dinero y con dos hijas pequeñas... si no... no creo que hubiera podido superarlo.

 

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