Lo que puedes hacer si tienen malas calificaciones escolares en verano

Nazareth College

Cuando llega el verano en muchas familias con adolescentes se vive un auténtico drama: llegan las malas calificaciones escolares. En muchos casos esa noticia arruina las vacaciones pero no solo las del adolescente que ha recibido esas malas calificaciones sino las de toda la familia. Eso no es una buena idea. Los resultados de tomar ciertas decisiones sin pensar mucho en ellas pueden provocar muchos más problemas que los de las malas notas y no solucionar nada en el rendimiento escolar del adolescente que ha fracasado.

Qué debes hacer

Lo primero que debes hacer es reflexionar sobre lo que ha ocurrido. Puede haber dos escenarios:

  • Ya suponías que algo así iba a ocurrir. Si estás cerca de tus hijos adolescentes, tienes una buena comunicación con ellos y participas adecuadamente en su vida la llegada de unas malas calificaciones no te ha sorprendido. Tú ya sabías que algo así iba a ocurrir. Lo habitual es que el problema se arrastre de todo el curso. En este caso lo que debes hacer, si no has tomado antes la decisión, es agarrar al toro por los cuernos y resolverlo de una vez por todas para que el inicio del próximo grado no vuelva a pasar lo mismo.
  • Te pilla por sorpresa. Si las malas calificaciones de fin de curso de tu hijo o hija adolescente te pillar completamente por sorpresa, en tu caso el problema es mucho más grave que unas malas calificaciones académicas. Eso quiere decir que no tienes una buena comunicación con tu hijo o hija y que no sigues de cerca lo que le ocurre en la escuela. En este caso no solo debes resolver el problema de las malas calificaciones sino, sobre todo, establecer una relación mucho más cercana con tu hijo o hija, conseguir que confíe en ti, dedicarle tiempo y estar al tanto de lo que ocurre en su vida.

     

    Cómo solucionar sin demasiados efectos secundarios el problema de las malas calificaciones

    • Habla con tu hijo o hija. Lo primero que debes hacer es sentarte a hablar con tu hijo o hija. No lo hagas si estás enfadado o tienes poco tiempo porque se trata de una conversación que va a ser trascendental. En ella y entre los dos debéis encontrar una solución al problema. En esa conversación deben conseguir dos cosas. La primera es que tú entiendas qué es lo que ha ocurrido. Es decir, ¿cuál es la causa de esas malas calificaciones? Puede haber varias: que tú hijo o hija no haya trabajado lo suficiente, que llegar al grado poco preparado desde los grados anteriores, que tenga algún problema de aprendizaje, que algunas materias le cuesten más que a sus compañeros… Y la segunda es que tu hijo o hija entienda la trascendencia de sus malas calificaciones. Sin dramas, sin riñas, sin enfados, tú hijo o hija debe entender que los resultados de la escuela secundaria tienen una gran importancia para su futuro. Debe entender también qué es lo que ha ocurrido, por qué ha obtenido malas calificaciones y debe saber que para tener un mejor futuro eso debe cambiar.

       

      • Plan de recuperación. Hay una buena noticia, cuenta con todo el verano para cambiar eso. Tiene por delante dos meses en los que puede conseguir que a partir del próximo curso las cosas sean mucho más fáciles. Para eso y entre los dos debéis establecer un plan para que estudie durante el verano. Si es necesario y la familia puede permitírselo, muchas veces es muy útil estudiar durante ese tiempo con un tutor privado. Si los recursos de la familia no os dan para eso, podéis buscar asociaciones en vuestra ciudad que tengan programas de verano para adolescentes, algunas de ellas cuentan con tutores que por un precio mucho más bajo o incluso gratis pueden ayudarle.

       

      • No arruines las vacaciones de toda la familia. Muchos padres o madres tienen la tendencia de convertir las malas calificaciones escolares de uno de los hijos en un castigo para toda la familia. Es un error. Eso no le ayuda nada al hijo o a la hija que ha obtenido los malos resultados escolares, al contrario, hará que se sienta culpable pero no es una solución. Es mucho más útil que la familia pueda disfrutar de su tiempo de ocio, incluido el que ha resultado mal estudiante. Durante las vacaciones tendrá tiempo para todo, para estudiar y para divertirse.

         

        ¿Son solo las notas o hay algo más?

        Algo muy importante que deben plantearse los padres de chicos o chicas que llegan al fin de curso con malas notas es si se trata solo de un problema académico o hay algo más. En algunos chicos o chicas esas malas calificaciones, sobre todo cuando son inesperadas, podrían indicar algún problema oculto como acoso escolar, problemas de relación o algún tipo de trastorno psicológico. Y todas esas cuestiones tienen una solución mucho más sencilla cuando se detectan al inicio.