Lo que hay que decirles a las niñas sobre su pubertad

 La mayoría de los padres y madres se preguntan en qué momento deben hablar con sus hijas preadolescentes sobre la pubertad. La respuesta es que hay que hacerlo necesariamente antes de que esta llegue. Ni tan pronto que ellas sean tan niñas que no entiendan nada no tan tarde que la pubertad haya empezado ya.

Algunos padres optan por esperar a que ellas pregunten pero esa no es una buena norma porque muchas no lo harán jamás y la pubertad les llegará pregunten o no.

Una buena estrategia es hablar desde que son pequeñas con ellas sobre los cambios que le suceden a sus cuerpos pero incluso en los casos en los que estas conversaciones son habituales entre padres e hijas, llega un momento en el que es necesario entrar en más detalles.

Y lo que definitivamente debe descartarse es no hablar de ello. No pueden pensarse que ellas ya encuentran el modo de enterarse de todo. Porque si bien es cierto que normalmente acceden a mucha información, lo más habitual es que está información no sea completa y muchas veces es errónea.

La pubertad de nuestras hijas es un momento trascendental en sus vidas y ellas deben tener información previa, detallada, correcta y suficiente sobre lo que les va a suceder.

 

De qué hay que hablar con ellas

  • La menstruación. El periodo, regla o menstruación aparece durante la pubertad. Generalmente entre los 12 y los 14 años aunque el rango de edad normal para su aparición puede ser mayor. Algunas niñas lo tendrán antes y otras más tarde. Es muy importante que las niñas sepan antes de que comience su pubertad que este es uno de los cambios que van a experimentar. Y es bueno que conozcan exactamente en qué consiste. Pero es también imprescindible que la información que les demos destierre falsas creencias sobre el periodo. Se trata de un hecho natural que les sucede a todas las mujeres y que en la inmensa mayoría de los casos no causa ningún problema más que algunas pequeñas alteraciones en el carácter. Pero no impide hacer ninguna actividad, no imposibilita a las mujeres para nada y no es una enfermedad.
  • Los cambios físicos. Un tiempo antes de que aparezca la menstruación comienzan los cambios físicos. Aumenta la estatura, comienza el desarrollo de los pechos, aparece el vello en las axilas y el pubis, las caderas se redondean… Se trata de cambios muy importante, los cambios que harán que una niña se convierta en unos años en una mujer y por eso también es importante que ellas sepan que eso les va a ocurrir. Es igualmente importante que sepan que les ha pasado a todas las mujeres desde que existe nuestra especie y que esos cambios aunque son naturales a veces provocan incomodidad, timidez, miedo o inseguridad. Para evitarlo es bueno que ellas sepan con suficiente tiempo lo que va a ocurrirlas y puedan resolver sus dudas hablando con sus padres siempre que lo necesiten.
  • Los cambios mentales. Al tiempo que se producen todas esas transformaciones físicas se producen también importantes cambios mentales. No solo porque el cerebro de los adolescentes cambia, las hormonas empiezan a funcionar a toda máquina y eso provoca muchos cambios emocionales. También es importante que entiendan que algunos de esos cambios van a ser permanentes pero la mayoría: el sentirse raro, fuera de lugar, incomprendido, triste sin motivo, etc… son solo temporales. Un día terminan porque ellas se habrán acostumbrado a sí mismas y porque su cuerpo ha dejado de cambiar de forma tan drástica.
  • Los cambios sexuales. Probablemente esta sea la mayor novedad en sus vidas, comienza el despertar sexual y con él también pueden aparecer dudas e inseguridades. Si hablamos con ellas podemos detectar esas dudas y cualquier otro problema que pueda aparecer y conseguir que su despertar sexual sea saludable y placentero.

La pubertad es una época maravillosa pero puede convertirse en un infierno si las niñas no entienden lo que les está ocurriendo.