Lesiones y otras emergencias sexuales: ¿cuándo acudir al hospital?

Emergencias sexuales que requieren de atención médica

Emergencias medicas debidas al sexo

La mayoría de las personas disfrutan de su vida sexual sin complicaciones médicas. La actividad sexual es saludable, brinda conexión emocional, placer y contribuye a la calidad de vida de la persona, sin embargo, a la vez constituye un esfuerzo considerable para el organismo.

A lo largo del encuentro sexual ocurren cambios en el ritmo cardíaco, presión sanguínea, respiración y actividad cerebral. Por ello, siempre es importante que cuides tu salud general y realices otras practicas saludables para mantener tu vitalidad y energía.

Mientras más cuides tu salud, más vital será tu sexualidad, y esa vitalidad se reflejará a su vez en tu salud.

Hoy, hablaremos de las emergencias que pueden ocurrir durante el sexo (coito), o a consecuencia de él.  La actividad sexual puede ser mecánicamente peligrosa, potencialmente infecciosa y extenuante para el sistema cardiovascular.

Cuando ocurren emergencias de salud durante las relaciones sexuales, por lo general, las personas no acuden al hospital o médico, por eso no hay mucha información al respecto.

Una investigación publicada en el Emergency Medicine Journal registró los casos de emergencias sexuales que ingresaron a un hospital de Suiza durante un período de 11 años. Aunque este tipo de emergencia no es muy frecuente (aprox. 0.1% del total de emergencias medicas anuales), sí son significativas. Alrededor del 69% de los pacientes fueron hombres (edad media, 32 años) y 31% mujeres (edad media, 30 años).

  Los pacientes menores a 40 años constituyeron el 78% de la muestra (total de 445 casos).

Ocurrieron 48 tipos distintos de emergencias que los investigadores dividieron en 5 clases:

    • Trauma físico (10%). Esto ocurrió en un 89% de los casos en hombres (edad media, 26 años) y en su mayoría (78%) fueron lesiones en los genitales, con inflamación y hematomas en el pene, escroto y testículos.
      • Emergencias neurológicas (12%). Un 75% de los pacientes fueron hombres (edad media, 47 años) y los casos fueron: dolor de cabeza tras el orgasmo (49%), hemorragia por ruptura de vasos sanguíneos externos del cerebro (22%), pérdida repentina y temporal de la memoria (20%) y derrame cerebral (7%).
        • Infecciones (62%). Un 71% de los pacientes fueron hombres (edad media, 28 años) y un 86% de casos de ambos sexos fueron personas menores a 40 años. El principal motivo de la consulta fue la sospecha o el temor de haber contraído una infección o una enfermedad de transmisión sexual (ETS).  Un 97% de los pacientes en efecto, había adquirido una infección en el tracto urogenital. Las infecciones más frecuentes fueron: uretritis (64%), cistitis (21%), epididimitis (19%), úlceras infeccionas en el pene (11%), prostatitis (11%), inflamación infecciosa del pene (7%), balanitis y dos casos de vulvitis. Se diagnosticó una ETS en el 10% de los pacientes (93% hombres) de toda la muestra, siendo las más frecuentes: gonorrea (25%), sífilis (7%), herpes genital (5%), clamidia en 3 pacientes, hepatitis y VIH en un paciente.
          • Otras causas (14%). Otros pacientes acudieron por dolor abdominal general (41%), crísis psicológica (10%), dolor no traumático en el escroto (12%), hematuria (orina con sangre, 11%), problemas de eyaculación, dispareunia (dolor de la mujer durante el coito) y eczema en algunos pocos pacientes.

              Sólo dos casos de emergencias cardiovasculares fueron ingresadas durante el período de 11 años del estudio. Se estima que la incidencia de eventos cardiovasculares provocados por la actividad sexual es de menos del 3%. Tampoco se reportaron casos de fractura de pene, aunque otros estudios sí los han registrado. En los Estados Unidos, la fractura de pene ocurre en 0.3 - 1.4 casos entre 100.000 emergencias. Estas cifras podrían ser aún menores en Europa.

              Quedaron fueran del alcance de este estudio los pacientes que acudieron a sus médicos particulares, en especial, las mujeres, ya que ellas suelen consultar con sus ginecólogos sobre lesiones o infecciones producto de las relaciones sexuales, de allí la menor incidencia de casos femeninos en la sala de emergencias. Por otro lado, la mayor frecuencia de ETS en personas jóvenes también se puede deber al menor uso del condón.

              La recomendación es que acudas a tu médico u hospital si llegaras a presentar cualquiera de las emergencias y condiciones anteriores. Mucho puedes hacer para prevenirlas mejorando tu estado de salud general y practicando sexo seguro.

              Fuente:

              Pfortmueller, C.A., Koetter, J.N., Zimmermann, H. y Exadaktylos, A.K. "Sexual activity-related emergency department admissions". Emergency Medicine Journal, 2013, 30(10): 846-850.

              Foto: ©One Way Stock/Creative Commons