Lesiones del gemelo

Wayne Rooney se toma el gemelo tras sentir un pinchazo. Getty Images

Un dolor abrupto y agudo que ocurre en el gemelo durante un partido o entrenamiento podría ser consecuencia de un desgarro o fractura del músculo gemelo. Esto ocurre cuando el músculo inferior de la pierna se estira más allá de su capacidad para aguantar la tensión. Este estiramiento puede resultar en microdesgarros de las fibras musculares o en la fractura de las fibras musculares, lo que es una grave lesión.

A veces el dolor en el gemelo se debe a una causa mucho menos severa, ya sea un calambre o espasmo. Se trata de una contracción involuntaria del músculo.

Un desgarro del gemelo es similar a la rotura del tendón de Aquiles, con la diferencia de que ocurre más arriba en la parte posterior de la pierna. La sensación es la de un clavo martillado en la pierna. Además del dolor agudo, la zona podría inflamarse e incluso presentar moretones sobre el gemelo. La mayoría de las lesiones del gemelo dificultarán sostener el peso en el lado del cuerpo lesionado.

Causas

Un desgarro o una fractura del gemelo suele ocurrir durante la aceleración o un cambio abrupto de dirección mientras se corre. Un músculo gemelo fracturado podría sufrir espasmos y contraerse. De este modo, los dedos del pie podrían apuntar involuntariamente hacia adelante. Los moretones surgen sobre la parte lesionada así como en el pie y el tobillo a raíz de la hemorragia interna.

Los desgarros de los gemelos pueden ser leves o graves, y generalmente son calificados de la siguiente manera:

Grado 1: El músculo es estirado, lo que provoca microfisuras en las fibras musculares. La recuperación plena requiere de aproximadamente dos semanas.

Grado 2: Hay una rotura parcial de las fibras musculares.

La recuperación plena requiere de cinco a ocho semanas.

Grado 3: Este es el caso más severo. Hay una rotura completa de las fibras musculares en la parte inferior de la pierna. La recuperación puede llevar de tres a cuatro meses, y en algunos casos, exige una intervención quirúrgica.

Tratamiento y rehabilitación

El primer tratamiento es descansar, aplicar hielo, compresión y elevación. Vendar el gemelo para impedir que la sangre se acumule en el pie, y mantener elevado durante las primeras 24 horas para reducir la inflamación. Los medicamentos antiiflamatorios podría reducir el dolor. Con el tiempo, el músculo se vuelve a adherir al tendón.

Se recomienda una visita al doctor a un fisioterapeuta o quinesiólogo para asegurar una pronta recuperación. La típica rehabilitación de un desgarro del gemelo depende en el grado de la lesión, e incluye lo siguiente:

Descansar el músculo. Evite las actividades que causen dolor. Evite correr, saltar o elongaciones excesivas. Elongar. Fortalecer el músculo.

El objetivo de la rehabilitación es poder retomar la actividad normal lo más rápido posible, y sin que queden secuelas a largo plazo. Si vuelves demasiado rápido, podrías terminar con una lesión crónica.

Recuerda que cada persona se recupera a un ritmo distinto, y que tu rehabilitación está diseñada en base a tus necesidades y tu progreso, y no el calendario.

Puedes volver a practicar deportes sin riesgos cuando cumplas con las siguientes condiciones:

Tienes el visto bueno de tu doctor de cabecera. No sientes dolor. No estás inflamado. Puedes mover el músculo a la par del que no está lesionado. Estás en plena fuerza, o en un noventa por ciento de tu capacidad.

Puedes trotar sin sentir dolor o cojear. Puedes correr en línea recta sin dolor o cojear. Puedes salvar en ambas piernas sin dolor y puedes saltar sobre la pierna lesionada sin sentir dolor alguno.