Las ventajas del café ecológico de comercio justo

El café orgánico, el comercio justo y sus diferencias con el habitual

Café orgánico de comercio justo
Café orgánico de comercio justo. Simon Rawles/Getty Images

Uno de los productos más demandados del mercado mundial es el café, por tanto es importante conocer qué es el café orgánico de comercio justo, porque con su compra se aportan muchos beneficios sociales para personas que lo necesitan, además de proteger la propia salud y degustar un café de alta calidad.

El cultivo ancestral del café y el actual

Antiguamente, la forma tradicional de cultivar café era sembrar los cafetales a la sombra, intercalados con árboles para que les proporcionaran humedad.

La mayoría de las veces se trataba de naranjos, limoneros o plataneros.

Esta forma de siembra mantenía la riqueza del suelo y lo hacía mucho más fértil. Además, las aves que habitaban los árboles vecinos, servían para eliminar a buena parte de insectos que dañaban el cafetal. Todo esto tenía como resultado un café de alta calidad.

Este tipo de cultivo fue dejando dando paso a una nueva forma de producción del café, que es la mayoritaria actualmente y que se trata de cultivar los cafetales al sol, lo que provoca que los suelos se empobrezcan y queden totalmente debilitados.

Pues bien, el café orgánico es cultivado de manera muy similar a la más antigua, a la sombra, con un crecimiento lento y sin utilizar fertilizantes químicos ni pesticidas.

Es muy importante que la sociedad se conciencie de la importancia de consumir productos ecológicos u orgánicos, ya que además de favorecer la salud del individuo, ello implica una conservación y renovación de recursos naturales.

En síntesis una mayor protección de la biodiversidad y del medio ambiente en general.

Este tipo de productos son vigilados por un sistema de certificación que se rige por normas internacionales de producción e industrialización. Todo ello en señal de garantía de calidad, protección del entorno y la salud.

El café orgánico de comercio justo

Apoyado por las Naciones Unidas y algunas asociaciones sociales de pacifistas y ecologistas, entre otros, nació el comercio justo.

Pero. ¿De qué se trata exactamente?

Es una alternativa al comercio tradicional, pero que establece una relación mucho más justa entre productores, trabajadores y consumidores.

El comercio justo es un sistema de compra y venta de productos, entre los que se encuentra el café, que además de eliminar en lo posible los intermediarios, garantiza el que todas las personas involucradas sean reconocidas y se les pague de manera justa.

Además, cuando se compra del comercio justo, se está contribuyendo al desarrollo social de los lugares en donde se produce el producto. Es el caso de servicios médicos, viviendas dignas, educación, programas para mujeres y mucho más.

La mayoría del café de comercio justo, es también orgánico, por lo que el consumo de este tipo de producto tiene más ventajas.

Consumir productos ecológicos, a pesar que aún se sitúa muy por debajo de los tradicionales, está en alza, sobre todo en ciertos países que se quieren comprometer más con el medio ambiente y con su propia salud.

El tomar café u otro tipo de alimentos orgánicos implica luchar contra la contaminación del medio ambiente y de la persona quien lo consume, ya que este tipo de alimentos se cultivan sin uso de pesticidas, fertilizantes ni otros productos químicos, por lo que se evita la ingestión de estos tóxicos junto con el producto.

Además, por regla general lo orgánico conserva más minerales, vitaminas y nutrientes.

Principales países productores y demandantes de café orgánico

Según el Centro de Investigación Agrícola Tropical y Enseñanza de Costa Rica, el 75 por ciento de todo el café orgánico mundial proviene de Sudamérica. Los principales países productores de este café son México, Honduras, Brasil, Colombia, Perú y Bolivia.

Afortunadamente, la tendencia actual en algunos estados, es adquirir alimentos lo más naturales posibles; esto ha ocasionado que el café orgánico vaya en aumento y haya supuesto un incremento en la exportación.

Los principales países demandantes de café orgánico son Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Suecia y Canadá. Les siguen de cerca Sudáfrica, Holanda, Australia, Dinamarca y Singapur.