Las frases más impactantes de Otelo, de William Shakespeare

Frases célebres del Moro de Venecia

Orson Wells como el Otelo de William Shakespeare
Royal Films

Otelo: el moro de Venecia es una de las obras más conocidas del célebre dramaturgo inglés William Shakespeare. Se trata de una tragedia, escrita alrededor de 1600, en la que el dramatismo está profundamente presente. Se ha representado innumerables veces en el teatro y ha sido llevada al cine y a otros géneros artísticos, como la ópera, por ejemplo.

Al igual que el personaje principal de Hamlet, Otelo -un militar de alto rango, moro pero al servicio del gobierno veneciano- vive obsesionado y desesperado, pero por otros motivos: los celos.

Estos son alimentados por su ayudante Yago, a quien la envidia por la felicidad y éxito de su superior no dan tregua.

Yago siembra en el corazón de Otelo no sólo la duda sino la convicción errada de que el amor de éste, Desdémona, le es infiel. Al final de la obra, los celos terminan imponiéndose sobre la razón y Otelo asesina a Desdémona, estrangulándola, y luego se suicida con su espada, no sin antes herir -no se sabe si mortalmente o no- a Yago.

Lee nuestra reseña completa de Otelo, el Moro de Venecia, de William Shakespeare

Como toda obra de Shakespeare, los personajes dialogan entre sí y emiten juicios sobre la vida y la muerte, y todo lo que existe entre una y otra, con frases que han quedado inmortalizadas y se repiten día a día.

Aunque el tema principal de esta obra son los celos, acentuados por la traición y el engaño, Shakespeare no duda en colocar en boca de los protagonistas juicios sobre otros temas, trascendentales o no.

Son sentencias que mantienen, increíblemente, su actualidad, luego de varios siglos de haber sido escritas, y que te recordamos a continuación.

-"Ser de tal o cual manera depende de nosotros. Nuestro cuerpo es un jardín y nuestra voluntad, la jardinera".

-"La honra no es más que una atribución vana y falsa que suele ganarse sin mérito y perderse sin motivo".

-"El pobre contento es rico y bien rico; quien nada en riquezas y teme perderlas es más pobre que el invierno".

-"Si al robo sonríes, robas al ladrón: te robas si lloras un vano dolor".

-"No habiendo remedio, las penas acaban al vernos ya libres de todas las ansias. Llorar la desdicha que no tiene cura agrava sin falta la mala fortuna".

-"Si en la balanza de la vida la razón no equilibrase nuestra sensualidad, el ardor y la bajeza de nuestros instintos nos llevarían a extremos aberrantes. Más la razón enfría impulsos violentos, apetitos carnales, pasiones sin freno. Por eso, lo que tú llamas amor, a mí no me parece más que un brote o un vástago".

-"El celoso no lo es por un motivo: lo es porque lo es. Son los celos un monstruo engendrado y nacido de sí mismo".

-"Aquel a quien roban, si no advierte el robo, mejor que lo ignore, y así nada pierde".

-"Te juro que es mejor ser engañado que sospecharlo una pizca".

-"De bobos es vivir si la vida es un suplicio, y morir significa prescripción si la muerte es nuestro médico".

-"El diablo de la embriaguez se ha dignado ceder el puesto al diablo de la ira".

-"Cuando el Maligno induce al pecado más negro, primero nos tienta con divino semblante".

-"Te lo ruego, háblame en la lengua de tus propios pensamientos y dale al peor de todos la peor de las palabras".

11 personajess de William Shakespeare que se suicidan