Las consecuencias de la contaminación lumínica

Las luces de los hoteles desorientan a las pequeñas tortugas marinas y provocan su muerte.
Las luces de los hoteles en la playa desorientan a las pequeñas tortugas marinas y provocan su muerte. Lost Horizon Images/Getty Images

La contaminación lumínica es la intrusión de la luz artificial a la oscuridad. Más información sobre la contaminación lumínica se encuentra aquí: Definición, causas y tipos de contaminación lumínica

Consecuencias de la contaminación lumínica

El ritmo de la vida es orquestado por los ciclos de día y noche, luz y oscuridad, y la interrupción de estos ciclos por la iluminación artificial es dañino para los ecosistemas tanto como para la salud humana.

Los efectos principales de la contaminación lumínica son:

  • Desequilibrio ecológico: Las luces artificiales confunden a los animales migratorios y a los que dependen de la luz para procesos reproductivos, poniendo en peligro su existencia. Algunos ejemplos bastante conocidos son las tortugas marinas y las luciérnagas. Las crías de las tortugas marinas dependen de la luz de la luna para dirigirse hacia el mar y se desorientan por las luces de los hoteles costeros, provocando su muerte. Las luciérnagas utilizan la luz que producen para comunicarse y especialmente para encontrar pareja; las luces residenciales interfieren en su proceso de comunicación y juegan un papel desafortunado en su desaparición de muchos lugares donde siempre han existido. Muchas especies de insectos, anfibios y aves sufren consecuencias graves debido a la contaminación lumínica.
  • Deterioro de la salud humana: Los ciclos naturales de día y noche (luz y oscuridad) regulan la producción de una hormona llamada melatonina en el cuerpo humano. La melatonina tiene propiedades antioxidantes, reduce el colesterol, apoya el sistema inmunológico, juega un papel importante el funcionamiento del tiroides, del páncreas y del sistema reproductivo, y además controla nuestro ciclo circadiano y nos permite dormir bien. Cuando nos exponemos a la luz artificial después del atardecer, estamos suprimiendo la producción de la melatonina y aumentando nuestro riesgo de obesidad, depresión, trastornos de sueño, diabetes, comportamiento agresivo y ciertos tipos de cáncer incluyendo el cáncer de mama.
  • Sobreconsumo y desperdicio de energía: La iluminación artificial constituye una cuarta parte del consumo de energía global y aproximadamente una tercera parte de este consumo es desperdiciado. El uso inapropiado y excesivo de luz artificial contribuye directamente a la contaminación del aire y al calentamiento global. Reducir o (preferiblemente) eliminar este desperdicio sería un paso enorme hacia la sostenibilidad.
  • Destrucción del paisaje celeste: El cielo nocturno lleno de estrellas es un patrimonio cultural que todos los seres humanos comparten. Ha sido motivo de grandes obras de literatura, ciencia, filosofía y arte. La contaminación lumínica elimina una fuente de inspiración y reflexión insustituible para los seres humanos.
  • Perjuicio de la seguridad: En muchos lugares se instalan luces con fines de aumentar la seguridad durante la noche. Pero al contrario de lo que generalmente se cree, en lugar de mejorar la seguridad, la iluminación artificial la perjudica. Varios estudios en Inglaterra y otras partes del mundo indican que la iluminación crea una ilusión de seguridad (nos hace sentir más seguros) pero que en realidad la incidencia de delitos es mayor en lugares con más iluminación y menor cuando no hay luz artificial (en zonas con menos iluminación y también cuando hay un apagón). Otros estudios sugieren que las luces “de seguridad” crean sombras donde los criminales se pueden esconder y por otro lado provocan un deslumbramiento que hace más difícil la vigilancia de la propiedad.

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