Las brujas de Salem, un hecho histórico con aire de leyenda

Los juicios costaron la vida a unas 20 personas acusadas de brujería

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Museo de las brujas de Salem. Dominio público

Los  juicios a las llamadas Brujas de Salem fueron conducidos entre 1692 y 1693 en Massachusetts.  Más de 200 personas fueron sospechosas de practicar brujería o magia negra en el pueblo de Salem.

De ellas 19 fueron ejecutadas en la horca, cuatro murieron en la cárcel y un octogenario murió a causa de torturas, cuando lo aplastaron con piedras para que confesara su supuesta culpa.

En el mes de enero,  Betty Parris, la hija del  pastor  Samuel Parris y Abigail,  sobrina del religioso, presentaron un caso de extraña conducta, con gritos, arrojando cosas, poniéndose en extrañas posiciones y hablando en jerigonza.

Otra chica, llamada Ann Putnam,  proveniente de la familia más influyente del pueblo, también presentó el mismo comportamiento.

Un doctor del lugar diagnosticó que las acciones eran causadas por fuerzas sobrenaturales.

A finales de febrero, las chicas dijeron que tres mujeres eran las causantes de su mal: Tituba, una esclava del Reverendo Parris; Sarah Osborne, una mujer mayor; y Sarah Goode, una desamparada y mendiga.

El primero de marzo, las tres mujeres fueron interrogadas durante días. Osborne y Goode se declararon inocentes, no así Tituba. Las tres fueron detenidas en la cárcel. La hija de Goode, de cuatro años, también fue interrogada y llevada a la cárcel junto a su madre.

Poco a poco la conducta extraña se manifestó en mayor número de niñas y adolescentes, quienes afirmaron la existencia de brujas que volaban en el mango de escobas,  presencia de espectros y acusaron a varios residentes de crímenes y pactos con el diablo.

Aquellos que criticaban los juicios, y tenían dudas de la veracidad de las acusaciones eran acusados a su vez y en algunos casos colgados en la horca.

Los juicios se basaban en supuestos testimonios sin pruebas,  hasta que el  gobernador  de Massachusetts William Phips regresó de un viaje a Inglaterra y nombró a una nueva corte para escuchar los casos de brujería.

El juez principal  de la corte fue   William Stoughton, conocido como cazador de brujas.

Terminan los jucios

Pero la élite más culta de la colonia comenzó a dar muestras de incomodidad ante la creciente histeria y el aumento de las acusaciones a personas a todas luces respetables. Comenzaron a surgir publicaciones que ponían en duda el procedimiento, como la obra de Increase Mather titulada  America's first tract on evidence en la que se afirmaba que era mejor tener brujas fuera de la cárcel que inocentes castigados injustamente.  Asimismo el reverendo de Boston Samuel Willard, muy respetado, circuló la idea de que el Diablo en ocasiones construía espectros de personas sin el consentimiento de estas.

Finalmente el gobernador excluyó  los testimonios  basados en visiones espectrales, con lo que las “pruebas”  contra los restantes acusados quedaron sin efecto.

Les fue otorgada la libertad y se reconocieron los errores de los juicios.

Qué pasó después

Uno de los jueces, Samuel Sewall hizo una confesión de culpabilidad. Varios testigos dijeron que habían actuado impulsivamente.

El principal promotor de los juicios y ahorcamientos, el juez Stoughton, se mantuvo firme y nunca se arrepintió. Fue el próximo gobernador de la colonia.

Causas históricas

Varias teorías  relacionan la conducta de las chicas con  los efectos del hongo ergot, que causa espasmos musculares, vómitos y alucinaciones y se encuentra en el trigo en lugares húmedos y calurosos. Salem estaba situada en medio de un pantano, por lo que es posible que el hongo se haya desarrollado durante el verano.

En el momento histórico, el pueblo se estaba transformado. Había surgido una clase mercantilista, mientras  otros individuos luchaban por mantenerse como fuente de producción agropecuaria.

Dos familias pudientes: los Putnam y los Porters luchaban  por el control político y religioso del pueblo, que se debatía en ser o no independiente de los centros de comercio de Salem.

Por  ese entonces  Cotton Mather había publicado un libro popular acerca de la existencia de la brujería .

 Esto sumado a la guerra india que tenía lugar a unas 70 millas del pueblo,  ponía muy presente  la supuesta presencia del Diablo  en las mentes de la gente de a pie.

La historia de las brujas de Salem sigue fascinando hoy en día. La obra teatral escrita por Arthur Miller, The Crucible, reconstruye los hechos a l luz de los años 50. Hoy día existe un museo que se llena de visitantes en el otoño, para la época de Halloween.