Las 4 mejores motos deportivas japonesas para principiantes

Motos deportivas de marcas japonesas perfectas para los menos expertos

Entre todos los tipos de motos que existen las motos deportivas siempre han ocupado un lugar especial entre los fabricantes de motos de todo el mundo, pero más aún entre las marcas de motos japonesas. Durante años sus deportivas de altas cilindradas han sido la referencia en todos los mercados, pero hay algunas que también tienen en cuenta a los motoristas que están empezando en el mundo de las motos desarrollando modelos destinados a ellos. Recuerda que también te recomendamos las 4 mejores motos deportivas europeas para principiantes.

Diseños afilados y aerodinámicos, con posiciones de conducción que permiten un perfecto acoplamiento con la moto. Suponen un primer escalón perfecto hacia las motos de mayor cilindrada, con conjuntos ligeros y manejables, pero con las prestaciones suficientes muchas de ellas para conseguir vivir un alto grado de sensaciones

Honda CBR250R
Foto © Honda

Entre todas las motos deportivas de iniciación que aquí te proponemos la Honda CBR250R es posiblemente la menos radical de todas, y eso se traduce también en un extra de confort comparada con sus rivales. La posición de conducción es menos forzada y además Honda deja también su huella en el alto nivel de sus acabados.

Esta "dos y medio" es digna de pertenecer a la mítica familia CBR de Honda, donde se reúnen los modelos más deportivos de la firma japonesa. Cuenta con una estética que recuerda a sus hermanas mayores y una parte ciclo sencilla pero efectiva que soporta sin ningún problema las prestaciones de su motor 4T monocilíndrico de 26 CV de potencia. Sigue leyendo »

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Kawasaki Ninja 300

Kawasaki Ninja 300
Foto © Kawasaki

Kawasaki comenzó con las motos deportivas de iniciación con su exitosa Kawasaki Ninja 250, pero desde 2013 es esta Kawasaki Ninja 300 la encargada de cubrir ese papel de moto deportiva para principiantes. Con una estética espectacular que le hacen ser confundida con una moto de mayor cilindrada, la de la firma verde está hecha sin duda a imagen y semejanza de sus hermanas mayores Kawasaki ZX-10R y Kawasaki ZX-6R 636.

Cuenta con un motor bicilíndrico paralelo de 296 cc capaz de desarrollar una potencia de 39 CV, una cifra más que interesante para conseguir ya una buena ración de sensaciones. A esto mismo ayuda su posición de conducción, muy racing, y una parte ciclo al nivel de lo esperado aunque sin los lujos de algunas rivales europeas.

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Yamaha YZF-R125

Yamaha YZF-R125
Foto © Yamaha

Entre las motos super deportivas de Yamaha también las hay dirigidas al público menos experto. La Yamaha YZF-R125 es la más pequeña de la familia YZF, donde se encuentran el auténtico buque insignia de la firma de los diapasones, la Yamaha R1. Siguiendo la línea de sus hermanas mayores esta 125 se caracteriza por hacer las delicias de los más jóvenes que buscan una moto racing de alto nivel.

Estéticamente esta Yamaha YZF-R125 es toda una declaración de intenciones. Ángulos afilados y una posición de conducción radical para dejarnos metidos en la moto y así afrontar mejor cada movimiento entre las curvas. La parte ciclo es de primer orden, con una firme horquilla invertida delantera firmada por KYB y un equipo de frenos donde destaca una potente pinza radial delantera. Sólo pesa 140 Kg por lo que la agilidad de movimientos está garantizada, así como una buena ración de prestaciones gracias a los 15 CV de su motor monocilíndrico de 124,7 cc. Sobre ella nace su hermana Yamaha MT-125, la versión de moto naked de esta YZF deportiva.

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Yamaha YZF-R25

Yamaha YZF-R25
Foto © Yamaha

La Yamaha YZF-R25 es el segundo escalón entre las motos deportivas de iniciación de Yamaha en el camino hacia las motos de más alta cilindrada. Cuenta con un motor bicilíndrico de 250 cc para el que la marca declara una potencia de 36 CV, lo que unido a sus escasos 166 Kg de peso consigue una relación peso/potencia más que interesante, se tenga la experiencia que se tenga.

La parte ciclo es más modesta que la de su hermana Yamaha YZF-R125, con chasis de acero, horquilla convencional y un equipo de frenos donde no se apuesta por una pinza radial delantera. Así el conjunto se fija al compromiso de ofrecer una moto capaz de ofrecer una alta dosis de sensaciones pero con un precio contenido al mismo tiempo.