La vida sexual de las mamás durante la crianza

pareja abrazada en la cocina
El sexo de las mamás durante la crianza. Getty Images © Peter Cade

Las madres son mujeres y aunque esta afirmación puede parecer obvia, no lo es por que al nacer un hijo estas dos características se funden en una y la vida sexual de las mamás puede quedar relegada a un segundo plano durante la crianza.
Cuando te quedas embarazada y es tu primer hijo es posible que todavía durante este primer embarazo, la mujer conserve parte de su actividad personal, profesional e íntima.
Si ya es su segundo embarazo todo cambia por al menos dos razones:

  • Hay un niño o más de los que ocuparse.
  • Al cansancio acumulado que solemos tener las madres, se añade el habitual de los embarazos.

Tras nacer el niño, durante unos meses y puede incluso que hasta dos años, las madres perdemos parte de nuestra identidad que está fundida con la de el bebé que acaba de nacer. Los dos años es una edad que los expertos señalan como aquella en la que el bebé empieza a separarse de la madre,  eso nos dará una nueva perspectiva.
Aunque también hay mujeres que vuelven a su actividad y actitud anterior mucho antes; son mujeres que no se dejan afectar tanto por la vorágine que supone la llegada de un nuevo hijo a sus vidas.
A lo largo de tantos meses es posible que dudemos sobre si existe un final para este estado en el que nos encontramos, un estado maravilloso que la mayoría de las ocasiones ha sido elegido por nosotras pero que a la vez nos despoja de lo que éramos nosotras antes como mujeres.


Ahora somos mujeres ymadres, madres y mujeres. Saber compaginar ambos aspectos de nosotras mismas es algo que iremos aprendiendo con el tiempo. Tampoco es algo que sea necesario forzar a no ser que se prolongue en  exceso:
Lo que hoy en día no le apetece nada, dentro de seis meses será algo  a lo que empezará a verle interés.

Es algo progresivo, no se asusten si les cuesta despertar de ese aparente letargo en que nos encontramos un día le apetecerá saber qué es lo que pasa en el mundo.
Sentirse bien físicamente cobrará importancia:

  • estar en forma
  • recuperar su peso
  • ocuparse un poco de su pelo olvidado por tanto tiempo...
  • Retomar algunos hobbies se convertirá en algo necesario para usted
  • Y sobre todo, volverá a pensar en el sexo.

El sexo vuelve a su vida y ya para quedarse:

Ha pasado muchos meses en lo que es muy probable que no tuviera muchas ganas ánimo o       fuerzas de acercarse a un hombrepara mantener relaciones sexuales.

 Cuando estamos agotadas con lo puntos de la episotomia tras el parto, dando el pecho tantas veces a lo largo de un día, cambiando pañales y con un sueño casi constante, la posibilidad de que el deseo sexual se nos despierte no es muy alta. Es momento de cuidar a un bebé, es lo que la naturaleza tiene previsto, pero pasa el tiempo y estas sensaciones se van amortiguando poco a poco hasta que llega un día en el que su cuerpo y su mente vuelvan estar receptivo.

No siempre es posible tener la parte sexual de nuestra personalidad cubierta: trabajo, ausencias, cansancio, baja autoestima, desgana, el ubicarnos de nuevo como mujeres, pero es fantástico recuperar esa parte de nosotras tan importante para nuestra salud física y mental.