La verdad sobre los puppy mills

Foto © David McNew / Getty Images

Un puppy mill es prácticamente una fábrica donde se producen cachorros. Los mantienen en un ambiente inaceptable, donde no tienen espacio ni siquiera para sus necesidades fisiológicas. Los perros no suelen hacer sus necesidades en el mismo sitio donde duermen y por eso es fácil entrenarlos con jaulas de perros. Los perros de puppy mills terminan orinando y defecando en el mismo sitio donde duermen porque raramente se les saca de sus jaulas.



Las características de los puppy mills
Los puppy mills son sitios donde ningún perro o persona querría estar. Se caracterizan por:
• falta de atención veterinaria
• espacios poco higiénicos
• perros enjaulados
• sobrepoblación canina
• escasez de comida y agua


Beneficio económico
El objetivo de un puppy mill es el beneficio económico: mantener a los cachorros en las condiciones más básicas posibles, mientras aún estén vivos y los puedan vender. Ningún puppy mill se anunciará como tal. Suelen ser lugares ocultos, son ilegales y por lo tanto tratan de mantenerse fuera del ojo público.

El cruce de perros irresponsablemente
Los criadores profesionales y responsables cruzan perros libres de problemas de salud y comportamiento, conocen el historial de todos sus perros y se preocupan por ellos. Tanto así que solamente entregan a sus perros a dueños responsables. Pero los puppy mills solamente quieren perros para vender, por lo cual se les cruza sin tener en cuenta salud o comportamiento.

Esto lleva a que los perros tengan graves problemas en el futuro.

Falta de socialización
Cuando los cachorros nacen son arrebatados precipitadamente de la madre, evitando así que reciban la inmunización necesaria de ella. A los perros no se les socializa, lo cual los hace más propensos a la timidez y miedo, al igual que a la agresividad en el futuro.



Exhiben los cachorros vendibles en tiendas de animales o Internet
Los puppy mills venden los cachorros a tiendas de animales, las cuales los exhiben y los venden como si estuvieran en perfectas condiciones. Ninguna tienda de animales admite que obtuvo un cachorro de un puppy mill. Los puppy mills se deshacen de perros que ya no pueden reproducir o que no sirven para vender.

Al comprar un cachorro de estos no lo estás salvando
No es culpa del perro. Pero hay que comprender que comprar un perro no equivale salvarlo. Comprarlo no evitará los posibles problemas de salud y temperamento que podría llegar a tener. Sobre todo, si lo compras, es una contribución monetaria adicional para los puppy mills.

¿Qué puedes hacer?
Si sospechas que hay un puppy mill por donde vives o que has visto un puppy mill, no te quedes callado.

• Comunícate con las autoridades correspondientes.
• Contacta a refugios o protectoras de animales y explícales la situación.
• Habla con cualquier agencia cuya labor sea proteger a los animales. En EEUU, por ejemplo, la Sociedad Humana (HSUS, por sus siglas en inglés) se encarga de casos como estos.
• Escríbele a tu concejal o senador estatal; luego llama por teléfono para averiguar si ya leyeron tu carta.


• Pregúntale a tu veterinario, quien seguramente tendrá varias sugerencias para ti.

Lo más importante para evitar la expansión de puppy mills
Los puppy mills existen porque hay negocio. Puedes escribir muchas cartas y hacer muchas llamadas, pero recuerda que todo empieza con esa primera decisión cuando decides adquirir un perro. No compres un perro de una tienda de animales. Adóptalo o cómpralo de un criadero de buena reputación.

La batalla contra los puppy mills es larga y ardua, pero vale la pena.