La Tigrada, el ritual felino que hace llover

Máscara de tigre del estado de Guerrero
Máscara de tigre, típica del estado de Guerrero. Foto por Alejandro Linares Garcia/ Creative Commons

Cada 15 de agosto, en la zona central del estado de Guerrero, el pueblo de Chilapa es invadido por una multitud de tigres que se pasean por las principales calles de la ciudad, mientras otra multitud, pero de niños y adolescentes, los provocan mediante burlas para después huir despavoridos al ser perseguidos por los felinos.

Todo esto es parte de la llamada “Tigrada”, un desfile con tintes carnavalescos en el cual, los pobladores de Chilapa, y de comunidades aledañas, participan en el marco de la fiesta patronal en honor a la Virgen de la Asunción.

Origen de la Tigrada

Aunque la tradición de este desfile es relativamente joven, tiene profundas raíces asociadas a la mitología mesoamericana y los rituales para invocar el poder de la Madre Tierra mediante el viaje del dios de las montañas, Tepeyóllotl, convertido en jaguar, hacia las entrañas de la misma para procurar la fertilidad y la abundancia de las lluvias.

La festividad

La festividad comienza con una ceremonia religiosa en la catedral de Chilapa, donde se resguarda y venera la imagen de la Virgen de la Asunción, más tarde, entre la música de viento y la algarabía provocada por cientos de mujeres, hombres y niños ataviados con sus trajes de tigres, comienza el recorrido tradicional. Uno de los elementos más llamativos de la vestimenta atigrada es sin duda la máscara de madera, la cual es decorada con espejos y colmillos parecidos a los del jabalí y el perro, este último, era visto como un animal que estimulaba la acción del viento en la mitología prehispánica.

Otro accesorio que porta cada tigre es una cadena, cuyo sonido emula el del trueno como presagio de la lluvia; algo similar ocurre en comunidades vecinas como Zitlala, donde los pobladores suelen organizar combates usando vestimentas y máscaras atigradas, sustituyendo la cadena por un fuete remojado en mezcal, el cual sirve para golpear al oponente.

 

La leyenda detrás de esta tradición en Zitlala, se refiere el latigazo del fuete como símbolo del enojo de Tlaloc, dios de la lluvia, al descubrir que los hombres vestidos de tigres lo habían engañado para robar su maíz. De tal forma, que el sonido del azote, es comparado con el estruendo de la tormenta.

En el caso de Chilapa, la batalla se establece entre los tigres y los asistentes al desfile que se atreven a desafiarlos, así comienza una persecución que resulta en la venganza del tigre, quien hace comer a su presa un picante chile verde; no obstante, el perseguido por las fieras, puede evitar el castigo siendo lo suficientemente escurridizo para no ser atrapado. Todo esto se desarrolla en un ambiente festivo donde no falta el buen humor y las risas.

Los participantes en la Tigrada suelen formar grupos culturales para identificarse y ser reconocidos por su ingenio y originalidad en la elaboración de los disfraces. Durante la festividad también se reconoce a quienes promueven y alientan esta tradición en Chilapa.

La Tigrada culmina al anochecer, cuando todos los chilapeños asisten a una gran verbena popular en el centro de la ciudad, amenizada por grupos musicales y puestos de antojitos mexicanos.

La trascendencia histórica de este desfile ha llamado la atención de cadenas internacionales como Discovery Channel y televisoras asiáticas, quienes han documentado esta parte importante del patrimonio cultural guerrerense.

Cómo llegar a Chilapa

Chilapa de Álvarez se encuentra a 50 km de la ciudad de Chilpancingo, capital del estado de Guerrero. Para llegar desde la Ciudad de México debes tomar la autopista 095 D México – Cuernavaca y seguir los señalamientos hacia Chilpancingo. El último tramo se realiza de Chilpancingo a Chilapa por la carretera 093.

Si te encuentras en Acapulco debes tomar la autopista 095D hacia Chilpancingo, el tiempo que te tomará llegar en automóvil desde Acapulco es de dos horas.

Tambien puedes viajar en autobús desde la Central del Sur en la Ciudad de México o la central de autobuses de Acapulco.