La rutina de los 20 minutos

Desarrolla tu cuerpo con un entrenamiento corto pero intenso.

Foto: Robbie Stirrup

Lo sabemos: tus ocupaciones diarias no te permiten entrenar como quisieras. Obligaciones conyugales, los niños, el exceso de trabajo, todo conspira para que tengas cada vez menos tiempo libre, y eso es malo para tu salud y tu estética, ya que usualmente se encuentra aparejado con una dieta inadecuada, escasa actividad física, excesivo sedentarismo, con su consecuente aumento en los índices de riesgo cardiovascular.

Pero a pesar de todas las advertencias, insistes en que no tienes, con toda sinceridad, tiempo físico para concurrir a un gimnasio, salir a correr o a andar en bicicleta o simplemente caminar algunas cuadras. Pues bien, en el caso de que tú estés comprendido en el grupo de quienes trabajan mucho y poseen poco tiempo, te proponemos a continuación una rutina que dura aproximadamente 20 minutos (¡sólo veinte minutos!), menos de la mitad de lo que un atleta promedio necesita insumir en gimnasio, de modo que ya no tendrás excusa para decir que no tienes tiempo o que la actividad física en un gimnasio es muy demandante. Antes de comenzar con las rutinas, debemos repasar una serie de puntos muy útiles para tener en cuenta:

1) La rutina de los 20 minutos:

La rutina en sí te llevará no más de veinte minutos, pero también debes tener en cuenta que necesitarás concurrir al gimnasio, cambiarte de ropa, ducharte luego del ejercicio, regresar a tu casa, etc.

Veinte minutos en el gimnasio usualmente significan alrededor de una hora en total dedicadas a tu cuerpo y tu mente (que también se involucra en tus ejercicios físicos). Creemos que es una inversión justa y necesaria para cuidar tu salud y tu parte estética.

2) Intenta ir al gimnasio en los momentos menos concurridos:

No siempre es posible, especialmente si eres una persona muy ocupada, pero si no tienes que competir para ganarte un lugar en el salón de pesas o las máquinas o poleas, entonces todo irá un poco más rápido y fácil.

Si no te es posible hacer esto, ten en cuenta entonces que puedes compartir el lugar con las personas que están utilizando tus mismos aparatos. Consulta nuestra sección de etiqueta para atletaspara saber cómo tus compañeros de gimnasio deben comportarse.

3) No olvides ejecutar los ejercicios en forma estricta:

Denominamos forma estricta a la manera de realizar los ejercicios correctamente, sin excesivo peso y sin utilizar más músculos que el grupo muscular en cuestión, de modo de lograr resultados más rápidos y seguros. Si haces trampa con el fin de levantar más peso, no sólo te expones a una lesión, sino que el esfuerzo de tu cuerpo no se concentrará en el grupo muscular que deseas trabajar.

4) Complementa tu rutina con dieta:

De nada sirve que hagas el esfuerzo de concurrir a un gimnasio aun cuando no tengas tiempo si cuando regresas a tu hogar comes lo primero que el refrigerador te ofrece. Recuerda que el trabajo en el gimnasio es el corolario de una dieta hipocalórica (si corresponde) que ayude a equilibrar tu peso corporal y volverte una persona saludable.

5) Finalmente, sé persistente:

Estas rutinas, aun cuando duren sólo veinte minutos, son una invitación a hacerte concurrir al gimnasio y llevarte a mantener ese hábito por un muy largo tiempo.

No pienses que un par de meses de entrenamiento son suficientes; el gimnasio es un hábito de por vida que garantiza buena salud, buena estética y una actitud firme y positiva ante la los desafíos diarios.