La religión de los incas

Una síntesis sobre los dioses y religión incaica

Foto pirwahostels

La cosmovisión andina difiere en muchos aspectos de otras religiones. Para los incas no existe un concepto abstracto de dios, al contrario rendían culto a diversos dioses y cada uno tenía su propio nombre y estaba asociado a una función específica. La mayoría de sus divinidades estaba relacionada con la naturaleza, los astros, el clima, la tierra, accidentes geográficos, fenómenos atmosféricos, los animales y sus ancestros.

Por otra parte, los mitos recopilados por los cronistas durante el siglo XVI al XVII, son una fuente importante para comprender el mundo andino. Todavía hay muestras representativas de la religión andina en diversas regiones.

El Universo Inca

De la misma forma que la mayoría de sociedades andinas, los incas tuvieron una forma característica de concebir el tiempo y el espacio. Por un lado, el tiempo fue percibido de modo sagrado y cíclico. Pensaban que habían épocas de destrucción y renovación del mundo.
El universo estaba dividido en tres partes:

Hanan Pacha, morada de los dioses y de objetos celestiales (mundo de arriba)
Kai Pacha, el mundo presente y concreto (mundo de ahora)
Ucu Pacha, el mundo de abajo o de las cosas que no empiezan (mundo de abajo)

Según la cosmovisión andina, el tiempo era cíclico, por ello el Hanan Pacha y el Ucu Pacha se complementaban y el Kai Pacha venía a ser el punto de encuentro donde se unían ambos universos.


El Inca era el nexo entre los mundos. Según las investigaciones, se ha planteado que la mayoría de divinidades incas tuvieron caracteres opuestos y complementarios, por lo cual se supone que cada dios tenía una contraparte, como el Sol y la Luna.

Las divinidades o dioses incas

Existió una gran cantidad y variedad durante el incanato.

Muchos de los dioses tenían forma humana, eran antropomorfos y se comportaban como seres humanos y guardaban sentimientos similares.

Los oráculos, eran los medios por el cual se comunicaban y eran hechos de diversos materiales, los cuales eran interpretados por los sacerdotes. Los oráculos más reconocidos por los cronistas antiguos: Pachacamac pachakamaq, Apurímac apu rimaq, Chinchaycamac chinchaykamaq, Mullipampa y Catequil.

El Sol o Inti, era la divinidad más importante en todo el Tahuantinsuyo y considerado el "padre de los incas", por ello eran denominados "hijos del sol". Los cronistas indican que el Inti fue representado mediante una estatuilla pequeña esculpida en oro. Entre los templos dedicados al Inti, el más importante era el Coricancha ubicado en el Cusco. En la plaza central del Cusco se realizaban actos ceremoniales masivos como culto solar.

Wiracocha (W/V), según la mitología incaica salió de Lago Titicaca y ordenó el caos del mundo. Fue una de las deidades más importantes, era la divinidad del Hanan Pacha.. Hay una increíble leyenda alrededor del dios Viracocha. Cuando el inca Pachacuti fue ascendido, se sentía su protegido. Por ello, hizo que se le ofrecieran tributos y se le rindiese culto.

Illapa o Chuqui illa, el dios del trueno. Era capaz de hacer llover, granizar y tronar al utilizar la honda. Se le veneraba y levantaban imágenes, en las cimas de las montañas, en especial durante las épocas de sequía. Según la historia los niños que nacían en época de trueno debían servir al Chuqui illa.

Pachacámac, era la divinidad principal de la costa central. Era venerada en diversas regiones del Tahuantinsuyo, pero que cuyo templo principal y oráculo quedaba en la zona costera al norte de la desmbocadura del río Lurín. Data de los tiempos de la cultura Tiahuanaco y Wari. Actualmente todavía existe el templo de Pachacámac.

Mama Quilla o Killa, La Luna era la mujer o hermana del Sol o Inti. Era la madre del mar, los vientos; su culto se relaciona con los muertos y la fertilidad. La plata como metal formaba parte de su representación.

Era la protectora de las mujeres especialmente en el momento en el parto, existía una especial protección con las coyas y ñustas.


La mayoría de deidades están conectadas a las Huacas, lo cual está vinculado a todo lo sagrado. Por ello, las huacas eran reverenciadas y se les rendía culto. Las huacas necesitaban personal dedicado a la adoración, por ello los sacerdotes eran los escogidos para interpretar y comunicar los mensajes divinos. Todavía quedan una gran variedad de huacas en Perú, en especial en Lima, Lambayeque, Trujillo, Puno, Cajamarca, Cusco y otros lugares más.
Los apus y la piedra del sol, los cerros, montañas o apus eran venerados. Si sucedía alguna tragedia como una sequía, terremoto, huayco, helada, granizada, se pensaba que una divinidad los castigaba por haberlo venerado, respetado o realizar una mala acción. Por ello, en Machu Picchu como otras ciudades de montaña, existió un templo dedicado al Sol, Intihuatana o Piedra del Sol.

Los Sacrificios humanos, se realizaban cuando ocurrían algunos hechos o eventos como terremotos, el advenimiento de un nuevo inca, un eclipse. Los jóvenes que eran sacrificados tenían que ser perfectos y se les vestía para la ocasión. Según la historia se les embriagaba con chicha de jora antes de ser enterrados vivos o sacrificados. Otras veces las mujeres jóvenes eran las sacrificadas y se les preparaba para cumplir "un deber sagrado", al final se les degollaba o acompañaban al inca al morir.
Además hacían sacrificios de los "animales sagrados".

Uno de ellos era la llama, era seleccionada para el culto solar, la cual era decorada con atuendos especiales. El animal escogido era acompañado de una variedad de productos como maíz, coca, telares y flores.
Muchos de estos sacrificios servían para alejar desgracias en el año. La mayoría de los sacrificios se realizaban en los Apus o montañas y ríos.

Bibliografía
María Rostworowski.
El mundo sagrado de los Incas.
Historia del Tahuantinsuyo.
Historia de los Incas.
Pablo Macera. Historia del Perú.
Guamán Poma de Ayala. Nueva Corónica y buen gobierno.
Inca Garcialaso de la Vega. Comentarios Reales.