La pasión o la habilidad, ¿qué viene primero?

Enfócate en mejorar tus habilidades cada día

Mentor aconseja
Un mentor aconseja sobre la pasión. Thomas Barwick

Cuántas veces hemos escuchado el consejo de "buscar un trabajo en lo que realmente nos apasiona, como si fuera algo fácil de lograr, no digo encontrar ese empleo, sino saber lo que realmente nos apasiona cuando estamos comenzando en nuestras carreras laborales. Si hubiesen seguido ese consejo de forma literal, quizá muchas de las empresas o empresarios más exitosos no hubiesen existido. 

La pasión, en muchas ocasiones, no resulta de una inspiración divina que nos llega del cielo, como una llamada celestial, sino que se toma año, incluso décadas de trabajo intenso hasta el momento de su aparición.

Lo importante es centrarse en hacer las cosas que hacemos de la mejor manera posible, mejorando el proceso, las habilidades, cultivando nuestras fortalezas hasta que llega el momento en que, el simple hecho de hacer las cosas bien, puede resultar en esa pasión que todos buscamos en nuestras carreras profesionales. 

En su libro So Good They Can't Ignore You, Cal Newport argumenta que no debemos perseguir nuestra pasión, sino dejar que esa pasión nos encuentre, recalcando que los trabajadores que experimentan ese sentimiento son los que han persistido durante tanto tiempo, mejorando en su profesión, haciendo las cosas tan tan bien que disfrutan con ese nivel de rendimiento que han alcanzado. 

Obviamente, no todos los empleos ni trabajos nos permiten llegar a ese nivel de habilidades y destrezas, ya que, en muchos de ellos, simplemente nos limitamos a tareas tan rudimentarias que no  nos permiten avanzar en nuestro nivel de rendimiento.

Por eso, para poder llegar a ese punto, donde la pasión nos podría encontrar, necesitamos trabajar en empleos que cumplan con ciertos requisitos, que nos mantengan motivados el suficiente tiempo, como para llegar a esa cima. Esos trabajo deben aportarnos la suficiente autonomía como para sentir que controlamos de alguna manera las tareas que realizamos en el trabajo.

AUTONOMíA

En un trabajo en el que tus superiores te manden, te digan lo que debes hacer el 100 por ciento del tiempo, no deja ni un mínimo de espacio para pensar de manera libre, para poder desarrollar nuestras propias ideas sobre lo que sería posible. Sin esa autonomía, la motivación decrece hasta tal punto que, a las primeras de cambio, cualquier oferta similar nos hará dar el salto a un trabajo nuevo o, lo que es lo mismo para estos trabajadores, un cheque a fin de mes. Obviamente, casi ninguno de estos empleados pasarán el suficiente tiempo en estas tareas como para convertirses en maestros de nada. 

COMPETENCIA

Lo que nos lleva al segundo punto: la competencia. Un requisito indispensable para disfrutar de esa pasión en el trabajo es lograr ser competente en lo que hacemos, haber adquirido un nivel alto en las habilidades requeridas. Y, por muy inteligentes y rápidos que seamos, convertirse en alguien competente en cualquier campo laboral require tiempo, tiempo para aprender, practicar, y llegar a formar nuestras propias ideas y técnicas sobre nuestro oficio, a la vez que somos capaces de compartir esa competencia con compañeros de trabajo o logrando mejorar la vida de nuestros clientes.

 

COMPARTIR

En el tercer y último requisito, nos encontramos con el aspecto social, con la necesidad que tenemos todos los humanos de formar parte de un grupo. Si toda esa autonomía o libertad para mejorar, y toda esa competencia resulta en algo que solo nos beneficia a nosotros, algo que no compartimos con nadie, pues le faltará ese ingrediente que nos hace humanos. La capacidad de conectar con otros compañeros de profesión o incluso la capacidad para afectar de manera positiva otras vidas, nos aportará el granito final en la receta del trabajo ideal para optar, algún día, a sentir esa pasión por lo que hacemos. 

Fuentes:

So Good They Can't Ignore You. Cal Newport