La organización social en el imperio inca

mapa-tahuantinsuyo.png
Foto monografias.com

Por el siglo XII d.C. los incas se situaron en el Cusco. Donde se expandieron por todo el territorio andino, hasta que el Tahuantinsuyo llegó a dominar gran parte de los actuales territorios de Perú, Colombia, Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina. Los incas lograron una gran organización y administración por esos tiempos, lo cual lo convirtió al imperio incaico en uno de los más poderosos, antes de la conquista española.

La organización social se rigió bajo normas religiosas; por ello los gobernantes tenían carácter sagrado.  Por ende, muchas de las leyendas míticas giran alrededor del origen de los incas, el crecimiento del Tahuantinsuyo y sus dioses. Entre los relatos más reconocidos están: la leyenda de los hermanos Ayar y la historia de Manco Cápac y Mama Ocllo.

El Tahuantinsuyo

La palabra Tahuantinsuyo deviene de los vocablos quechuas: Tawa, significa cuatro, y Suyo, es Estado. Tuvo como sede central a la ciudad de Cusco. El mismo territorio nos muestra la división basada en relaciones de dualidad, característico de la percepción inca.

La idea de dualidad es uno de los principios sobre los que se basa la tradición andina. Los términos  Hanan y Urin  (alto  -  bajo); además hacen referencia a una visión del mundo, dividida en dos partes. En la antigüedad, el hombre andino percibía  al mundo dividido en partes opuestas, las cuales se complementan.

Por ello, la idea de la cuatripartición, como duplicación de la dualidad, permitó explicar la existencia de los cuatro suyos que conformaban el Tahuantinsuyo, que se dividía en dos fragmentos: Hanan, a la que corresponde el Chinchaysuyo y el Antisuyo, y otro Urin, en donde se ubica el Contisuyo y el Collasuyo.

La sociedad incaica

La base de sociedad inca era el ayllu, el cual estaba compuesto por un grupo de familias que descendían de un antepasado de la misma sangre. Por lo mismo, todos estaban unidos por la cultura, religión, economía en general. Los herederos devenían hasta la nobleza y establecían un tipo de linaje, llamado panaca. El curaca era el jefe del ayllu. Los componentes del ayllu trabajaban su tierra, para el inca, su comunidad, ejército, nobles, encargados religiosos y personas discapacitadas o ancianos.

Las panacas se encargaban de realizar las alianzas y ceremonias. Asimismo presentaban una influencia poderosa al nombrar al siguiente sucesor; por lo tanto fue uno de los lazos más poderosos a nivel político y social en el Tahuantinsuyo.

El Inca, era considerado el hijo del sol y máxima autoridad, era el nexo entre la comunidad y los dioses ancestrales. Además administraba los recursos, realizaba obras, planteaba alianzas y dirigía guerras. En los inicios, la dualidad funcionó entre el mundo del urin y el hanan. Asimismo, el inca representaba el poder absoluto en el imperio.

La Coya, era la esposa principal del inca y pertenecía a su propia panaca (la misma descendencia inca).

  Formaba parte de su grupo familiar.

El Auqui,  estaba primero en la lista de una panaca. En el Tahuantinsuyo no se escogía necesariamente al primogénito, sino al más capaz o el mejor representante. Todos los posibles “incas” pasaban a ser auquis mientras vivía el inca. 

Nobleza cusqueña, estaba formada por los parientes directos de los incas o miembros de sus panacas. Por ende,  cada gobernante tenía su propia panaca; compuesta por sus esposas, hijos y descendientes. los cuales eran denominados orejones.  En cuanto a la nobleza local, estaba formada por los curacas y organizaban a la población que se encontraba a sus cargo.

Hatunruna, era la mayor parte de la población. Los cuales se dedicaban a la ganadería, agricultura (cultivaban papa, mashua, oca, olluco, maíz y otros productos más), pesca y artesanía.

Un grupo de ellos eran convertidos en mitimaes y otros en yanaconas. Además pagaban tributo al estado con su trabajo.

Mitimaes (mitmakuna), eran grupos de familia que eran trasladados o desarraigados de un territorio a otro para cumplir con un servicio por un tiempo específico. Además guardaban los vínculos familiares y de reciprocidad.

Yanaconas, dependían completamente del inca. Era considerada la servidumbre del imperio y perdían toda relación con su familia.

En el Cusco, antigua capital del Tahuantinsuyo, se construyeron centros administrativos y religiosos sumamente importantes. Tal como: el Choquequirao (cuna de oro) , Machu Picchu (montaña vieja), Huayna Picchu(montaña joven), Ollantaytambo (Tambo de Ollanta), Moray (centro agrícola), Sacsayhuamán (halcón satisfecho) y Quenqo (laberinto).

Bibliografía

El Comercio, Gran historia del Perú, Lima, 1998.

Murra, John V. Formaciones económicas y políticas del mundo andino. Lima. IEP. 1975.

Pease, Franklin. Los Incas. Lima. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. 1991.

Rostworowski, María. Estructuras andinas de poder. Ideología religiosa y política. Lima. IEP. 1983.

Historia del Tahuantinsuyo. Lima. IEP. 1988.