La muerte de una mascota

Ayuda a tu adolescente a superar la pérdida

Duelo
Algunas veces los adolescentes necesitan que los ayudemos a realizar el duelo por la muerte de su mascota. Getty Images

Todo el que ha tenido una mascota conoce la relación tan especial que se establece con ella. Cuando pasamos mucho tiempo con animales de compañía pasan a formar parte de la familia. Y cuando esos animales mueren lo sentimos como cuando alguien de la familia muere. Si esa pérdida ocurre durante la adolescencia puede ser muy duro para nuestros hijos.

La adolescencia es un momento complicado, chicos y chicas viven una revolución hormonal que afecta profundamente a sus emociones.

Además están en un periodo en el que han empezado a separarse de la familia y a establecer lazos fuera de ella. Y sumado a todo esto, su cerebro está también sufriendo profundos cambios que hacen que chicos y chicas sean ya capaces de elaborar el pensamiento abstracto. Una muerte, la que sea, supone en cualquier caso un profundísimo dolor, pero cuando es un adolescente el que sufre esa pérdida ese dolor además está influido por todos esos cambios y eso hace que para los adolescentes sea más difícil enfrentarse a esa pérdida.

Muchos adolescentes se enfrentan por primera vez a la muerte cuando muere su mascota por eso, además, es tan importante saber cómo reaccionar cuando ocurre esto.

Y es que muchos de esos adolescentes a los que les ocurre son entonces y por primera vez conscientes de su propia muerte y de la de sus seres cercanos. Por eso es tan importante cómo pasan el duelo por sus mascotas los adolescentes.

Cómo afrontan los adolescentes la muerte de su mascota

Pueden ocurrir tres cosas:

  1. Que el adolescente haga el duelo sin problemas. Muchos adolescentes saben ellos mismos como hacer el duelo por su mascota muerta. Son capaces de hablar de ello con sus seres cercanos y aunque siente el dolor normal por la pérdida lo superan sin ningún problema.
  1. Qué el adolescente no sepa cómo hacer el duelo. Pero hay veces que los chicos y chicas no saben cómo hacer ese duelo. En esos casos debemos ayudarlos. Para poder hacer ese duelo es muy bueno hablar. Digámosle a nuestro adolescente que hable del dolor que siente o que lo exprese de alguna manera si no es capaz de hablar de ello: que escriba sobre ello, que cante a su mascota, que pinte… Cualquier forma de expresión que le permita sacar fuera el dolor que siente va a ayudarlo a sentirse mejor. También una buena manera de hacer el duelo es rendirle un homenaje a la mascota fallecida. También en este caso hay varias fórmulas que funciona, quizá nuestro hijo o hija quiera hacer algún tipo de acto en recuerdo de su mascota o quizá quiera realizar alguna actividad para recordarla: trabajar como voluntario en una asociación protectora de animales es una idea magnífica porque le servirá para recordar a su animal de compañía pero a la vez sentirá que está haciendo algo para ayudar a otros animales y eso le hará sentirse mejor.
  2. Que los adolescentes sean incapaces de hacer el duelo. Ocurre en algunas ocasiones que los adolescentes no son capaces de hacer el duelo por su mascota muerta. Esto suele ocurrir cuando la muerte del animal ocurre en un momento en el que el adolescente tiene otros problemas graves. Si es así en el caso de nuestro adolescente es posible que requiera de la ayuda de un profesional. Existen terapeutas perfectamente capacitados para ayudar a las personas en esta situación, también a los adolescentes. Para encontrarlo, una buena vía es hablar con el médico del adolescente.

     

    ¿Cuánto tiempo debe pasar antes de darles una nueva mascota?

    En la mayoría de los casos cuando muere una mascota la sustituimos por otra. Cuando la que ha muerto es la mascota de un adolescente muchos padres y madres se preguntan cuánto tiempo debe pasar antes de traer un nuevo animal a la casa. No hay una respuesta fija para eso, depende del adolescente. Debemos hablar con él o ella y observar si ha superado el duelo y si quiere tener una nueva mascota y evaluar cuál es el momento oportuno en cada caso sí decide tener otro animal.