La llama, camélido peruano

01
de 06

¿Cómo es una llama?

Foto © Mixha Zizek

La llama (lama glama) es originaria del altiplano del Perú y Bolivia. Actualmente se puede ver a lo largo de los Andes de Ecuador, Argentina, Paraguay y Chile. Es el mayor de los camélidos sudamericanos. Una llama llega a pesar alrededor de 150 kg.
Hay dos tipos de llama, las de pelo corto ccara o q'ara que se singulariza por tener menor desarrollo de fibra en el cuerpo y ausencia de pelo en la cara.

La otra es la peluda o pelo largo ch'aku que es una de las más buscadas por ser la menos ordinaria. También hay un tercer tipo que resulta del cruce con alpacas, vicuñas o guanacos. Que son conocidos con el nombre de huarizos.

Dato de viajero

Si quieres saber más sobre los camélidos peruanos

02
de 06

Las utilidades de la llama

Foto © Mixha Zizek

La llama en la época inca era una animal muy apreciado y se podían encontrar muchos en estado silvestre. Desde la época pre hispánica hasta hoy, algunos pobladores del altiplano lo utilizan como bestia de carga. Asimismo, aprovechan su carne, su cuero, lana y hasta sus excrementos como abono. Se calcula que existe un millón de ejemplares en Perú. Y que están en extinción, si no son protegidos.
Su carne es sumamente apreciada para la alimentación de las comunidades indígenas y se suele consumir como chalona o charqui. Deviene una de las comidas fundamentales del Perú, el original olluquito con charqui.

03
de 06

La llama como producto

Olluquito con charqui
Foto saborgourmet

Para la comunidad del altiplano, la carne de llama es sumamente nutritiva. El aroma y sabor de su carne no es muy distinto al de la vaca o de cordero. No obstante, tiene bajos nieveles de colesterol, comparado a otras carnes de uso doméstico. Por ello es recomendable por ser saludable. Hoy existe una gran demanda de su carne en especial en las comidas exóticas.

Otro de los productos más usados es la fibra de su lana. No tiene el esplendor de la alpaca pero se considera muy durable. En la actualidad, los procesos de calidad han mejorado y muchas fibras de llama se compran e incluso de confunden con la alpaca. Debido a su gran proceso de calidad de algunos textiles con aplicaciones de tintes más perdurables y piezas espectaculares. En especial, los ponchos están confeccionados con fibra tejidas a mano que son muy bien cotizadas en el mercado internacional.

04
de 06

La llama símbolo ancestral

Foto © mocheperu

La llama es una auquénido resistente y gran mayoría de su especie vive en la sierra. No obstante, hay pruebas que muchas llamas vivieron en la costa y servían a la comunidad en la agricultura o como transporte de productos.
En la época incaica eran animales muy apreciados y realizaban el trabajo de los caballos y bueyes en la comunidad. Muchas imágenes ancestrales de este bello animal, se pueden apreciar en la cerámica mochica. Incluso fue utilizado en las ceremonias andino religiosas como animal sagrado. Uno de los ejemplos más reconocidos es al cerrar la festividad del Inti Raymi, sacrifican una llama en el Sacsayhuamán como cierre ritual al sol.

05
de 06

La llama forma parte del altiplano

Foto © Mixha Zizek

Los camélidos se han adaptado al inhóspito medio ambiente de los altiplano y pastean gloriosos ante el frío que azota en su hábitat. Ellos están acostumbrados a vivir en ese medio, lo que sería imposible para otro tipo de animales como las ovejas o las vacas. Las llamas pastean el ichu a grandes alturas.

Es el animal que representa la fuerza en las comunidades, utilizado como bestia de carga ha resistido el rigor de los cambios y ha sobrevivido con firmeza. Este bello animal, no menos útil que los compañeros la alpaca, la vicuña y el guanaco ha brindado muchas utilidades a las comunidades de la sierra peruana.

Con el tiempo se estima, que la especie se fue reduciendo a raíz de los cazadores y la falta de protección de la especie.

06
de 06

¿Dónde encontramos un llama en Perú?

Foto © Mixha Zizek

Actualmente podemos hallar a estos bellos camélidos en las zonas más altas del Perú. En departamentos como Puno, Apurímac, Cusco, Ayacucho, Huancavelica, Huancayo, en parte de Arequipa, Moquegua y Huánuco. También en otras provincias pero en menor cantidad.
En Lima puedes encontrar llamas en los zoológicos de Huachipa y en el Parque de las Leyendas. Por otro lado, si vas al Centro histórico en el Palacio de Gobierno.

Al pasar de los años, muchas naciones han llevado parte de la especie a otros continentes para su conservación y procreación. Una de ellas es América del Norte, la cual ha llevado miles de llamas y alpacas para su conservación y reservación en nuevos ámbitos naturales.