La incompetencia en los líderes

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Aproximadamente la mitad de los negocios emprendidos fracasan en los dos primeros años, y solo un tercio llega a los cinco años. En la mayoría de los casos, este fracaso se debe a un liderazgo inapropiado.

Los estudios nos muestran que más de la mitad de los directores y ejecutivos muestran cierto grado de incompetencia, lo que hace que muchas personas estén trabajando para un líder ineficaz. Esto hace que se reduzca la satisfacción de los trabajadores y su grado de compromiso con la empresa.

Además, estos trabajadores, padecen un nivel alto de estrés y sienten más deseos de dejar el trabajo. Algunos líderes no solo sin incompetentes, sino también abusivos, maltratando y ridiculizando a sus subordinados. Como consecuencia, los empleados sienten ira y se comportan de modos que no son productivos para la empresa.

Para que una empresa funcione a su máximo rendimiento y productividad, los trabajadores tienen que sentirse felices y satisfechos con sus trabajos y valorados como personas. Y esto requiere que estén liderados por una persona competente.
Según el psicólogo Robert Hogan, de la Universidad de Tulsa, siete de cada diez directores o gerentes son incompetentes, irritables, dominantes, explotadores o indignos de confianza, tienen pocas habilidades de toma de decisiones y se niegan a delegar su autoridad.

La principal queja y fuente de estrés de los empleados está relacionada precisamente con la incompetencia de sus jefes, siendo las principales quejas que sus jefes los tratan como si fueran tontos, que se niegan a ejercer su autoridad o que tiranizan a sus subordinados.

Pero, ¿cómo es posible que tantos incompetentes lleguen a convertirse en jefes? Según Hogan, la mayoría de las empresas seleccionan a sus mejores trabajadores para ascenderlos a gerentes. Pero que alguien sea el mejor trabajador no implica que tenga las habilidades de liderazgo necesarias para ser un buen líder.

En realidad, estos trabajadores son buenos en adular a sus jefes y tienen también buenas habilidades sociales, que utilizan para lograr el ascenso. Pero para ser un buen jefe hace falta algo más que habilidades sociales.

La relación entre jefe y subordinado

La opinión que el líder tiene del subordinado ejerce una influencia importante en su estilo de liderazgo. Cuando el jefe ve al empleado como incompetente, poco motivado y no confiable, suele asignarle tareas que requieren menor nivel de responsabilidad y de habilidad y se relaciona poco con dicho empleado. Esto hace que la satisfaccion de su empleado sea menor, afectando negativamente a su rendimiento.

Por el contrario, cuando el jefe considera que su empleado es competente, digno de confianza y está motivado, le asigna tareas más importantes y de mayor responsabilidad y establece relaciones personales con esa persona, basadas en el apoyo y la comprensión. Esto, por supuesto, favorece la productividad de la empresa y la satisfacción de empleado y jefe. Además, en estos casos, los jefes tienden a delegar más responsabilidades en sus empleados, haciendo que sientan valorados y aumente su rendimiento y satisfacción en el trabajo.

Por tanto, en el liderazgo es muy importante el tipo de relación que se establece con los empleados.