La importancia de la respiración completa

pranayama respiración
La respiración completa permite que funcione bien todo el sistema, además de darnos energía, calma interior y enfoque. ©laflor/ Getty Images

Respirando conscientemente estás haciendo yoga. Es a través de la respiración que obtenemos suficiente oxígeno para que cada una de nuestras células desempeñen su trabajo de la manera más óptima, mejorando el funcionamiento de nuestros órganos y de nuestros diferentes sistemas. Cuando respiramos de forma adecuada tenemos mayor resistencia a las enfermedades, energía y buena salud. Potenciamos nuestras capacidades mentales (concentración, intelecto, memoria) y tenemos mayor estabilidad emocional.

La tradición de yoga pretende retomar la respiración completa, (también conocida como la respiración yóguica o respiración total) para tener una mente serena y regresar al ser. Es tan sencillo como tener el hábito de respirar bien.

Para la ciencia del yoga, la principal fuente de energía viene del prana, la energía vital. El prana está en las fuerzas de la naturaleza, crea la vida y la transforma. Es la energía del universo que se manifiesta de una manera física en nuestro cuerpo a través de la respiración. Por medio de nuestra respiración podemos permitir que más prana llegue a nuestro sistema, y que circule mejor en nuestros nadis (canales energéticos) y cuerpos sutiles, dándonos mayor vitalidad, activando la sanación natural del cuerpo y desplegando nuestras capacidades físicas, mentales y espirituales.

La respiración adecuada debe ser rítmica y profunda. Utiliza las tres partes de nuestros pulmones, combinando la respiración abdominal, la respiración intercostal y la clavicular.

El yoga comienza por retornar a la respiración natural, la respiración completa con la que nacimos y que necesitamos para una vida saludable y plena. Volver a ella es esencial para que nuestra actividad mental esté más sosegada, nuestras emociones más estables y en este silencio interior estemos más sintonizados con nuestro ser más profundo.

Cuando respiramos bien, inhalando y exhalado ampliamente por la nariz, estamos en el momento presente y nos sentimos de maravilla. Esta es la respiración en la que hacemos énfasis en yoga.

Al respirar con toda nuestra capacidad pulmonar, de manera profunda y calmada, nuestros hombros y cuello necesariamente se relajan más, nuestro pecho y abdomen se expanden y esto es simbólico de lo que sucede a un nivel psicológico y espiritual. Estamos mucho más abiertos al mundo, somos más flexibles y expandidos, pensamos positivamente, podemos fluir con la vida, abrir el corazón y desapegarnos de emociones negativa y temores. La respiración adecuada hace brillar todo nuestro ser y nos puede transformar interiormente. 

En cada respiración soltamos, nos liberamos y sanamos. La respiración refleja nuestra relación con el mundo. Necesitamos una respiración adecuada para tener una salud óptima, para fluir con la vida y tener contacto con la gracia. Una respiración completa además favorece el equilibrio en nuestro cuerpo, calma y claridad en nuestra mente y nos permite estar conectados con esa parte de nosotros más elevada y universal.

Nuestros pulmones tienen una enorme capacidad que, al ser utilizada plenamente, hace que se expanda nuestro abdomen, nuestro pecho, nuestros costados y hasta nuestra espalda.

 Sin embargo, la mayoría de personas no respiramos adecuadamente.  Algunos llegamos incluso a respirar sólo con una tercera parte de nuestros pulmones. A medida que crecemos empezamos a tensionarnos y a protegernos del mundo. Acumulamos tensión y desarrollamos una especie de coraza que nos impide respirar libremente. Perdemos la conexión con el universo.

Es usual que los seres humanos adultos tendamos a respirar de manera arrítmica, superficialmente, a veces por la boca, por lo general utilizando sólo la parte alta de los pulmones y muchas veces con exhalaciones cortas. Esto hace que nos sintamos cansados, nerviosos. En algunos casos, esto repercute en una salud débil. También podemos ser más proclives a la ansiedad y a las emociones negativas, a que nuestra mente esté confusa e inquieta. Posiblemente estamos más anclados en nuestros patrones mentales, prejuicios y temores.

Todos estos hábitos son los que intentamos revertir tomando la conciencia de la respiración con el yoga.

Es más, la ciencia del control del prana (pranayama), que se basa es la manipulación de la respiración, hace posible que estemos en niveles de conciencia más elevados. Es una forma de yoga fundamental para el control de la mente y para regresar a nuestro centro, donde está nuestra esencia verdadera. Para la tradición del yoga, la ciencia del control del prana guarda todos los secretos del universo, y cuando el yogui controla el prana en su ser, trasciende el tiempo, el espacio y la materia. Por lo pronto, simplemente respirar bien, es la clave principal para regresar al silencio donde somos salud y plenitud.