La importancia de la familia

Su influencia sobre quién somos y seremos

Familia en sofá. la familia es importante
Paul Bradbury for Getty Images

Gran parte de nuestra vida es vivida en el núcleo de nuestras familias. En una nacemos, y probablemente formemos la propia durante nuestra vida. LA FAMILIA (cualquiera sea su conformación) es la base de la organización de nuestra sociedad. ¿Qué significa esto? Que influye de manera importante no sólo en las distintas áreas de nuestra vida, sino también en quién somos y quién seremos.

  1. La familia es donde aprendemos a sociabilizar:
    Tal como ya comenté, nacemos y (en la mayoría de los casos) crecemos al interior de una familia. Allí, aprendemos a relacionarnos con otras personas, a cómo resolver los conflictos, a compartir con otros, y por supuesto, las reglas básicas del vivir en sociedad.

    Ejemplo: Pensemos en un niño pequeño (Javier) que ingresa al preescolar a los 3 años de edad. Si bien esta es su primera instancia de educación formal, el pequeño ya sabe muchas cosas del mundo y de cómo relacionarse con otros. Probablemente ya en su familia aprendió como debe dirigirse a otros, conoce ya alguna manera de resolver sus problemas (no necesariamente la óptima, pero conoce alguna), y entiende que existen distintos roles en la sociedad (para un pequeño así, esto sería el distinguir entre sus compañeros y la profesora, entre un familiar y un desconocido).
    Estas distinciones que pudieran resultar banales no lo son, por el contrario, son básicas y fundamentales para la vida en sociedad. Es al interior de una familia que aprendemos a ser seres sociales.

  1. La familia nos entrega valores y creencias:
    Ya que aprendemos a relacionarnos con otros desde nuestra familia, también aprendemos a mirar el mundo y ubicarnos en él. Aprendemos normas, y formamos nuestro sistema de creencias y valores. Es decir, es la primera instancia que nos enseña a creer en algo, y comportarnos valóricamente en el mundo.

    Ejemplo: Sigamos con la historia de Javier. Desde muy pequeño sus padres (o cuidadores) le enseñaron diariamente qué estaba bien y qué mal de acuerdo a esa familia. Así, cuando Javier ingresa a preescolar, ya llega con un bagaje importante, el cual será reforzado y puesto a prueba durante toda su vida.
    Cada familia puede tener su propia jerarquía de valores, y es algo que se enseña desde muy temprano y caracteriza a un grupo familiar. Éste está mediado tanto por la cultura de su familia como por los valores de los adultos que la conforman. Es al interior de la familia donde adquirimos los valores y creencias que acompañarán nuestra vida.

  1. En familia aprendemos de nuestro mundo emocional
    La primera red de apoyo emocional que tenemos a lo largo de nuestra vida, incluso antes de nuestras amistades, es nuestra familia. Si bien es claro que no todas las familias otorgan la contención necesaria, sí es el primer referente en este sentido. Nuevamente, situándonos en el comienzo de nuestras vidas, es justamente nuestra familia quien nos enseña (o no) a ponerle nombre a lo que sentimos, a lidiar con la frustración, a desarrollar nuestra autoestima y donde aprendemos cómo reaccionar ante diversas situaciones.
    Por otro lado, y como hemos mencionado, es en el núcleo familiar donde más cotidianamente encontraríamos contención y espacio para lo que nos sucede, actuando así como sistema básico de apoyo a nivel social.

    Ejemplo: Javier aprendió de sus cuidadores (padres, abuelos, u otros) que aquello que le pasaba cuando lloraba en ocasiones era tristeza, en otras enojo, en otras hambre, etc. Fueron ellos quienes al ponerle nombre a lo que le pasaba, le enseñaron que podía sentir diversas cosas y como expresarlas. Además, es capaz de refugiarse en su madre cuando lo necesita, y tranquilizarse con su abrazo. Estas cosas que está aprendiendo ahora, no sólo las replicará con sus hijos, sino que en cada vínculo (amistad, pareja, compañeros) que tenga en su vida.
    Si bien no todas las familias tienen la misma capacidad de contención y apoyo, sin lugar a dudas el interior de la familia el lugar donde aprendemos de nuestro mundo emocional.

  1. La familia entrega sentido de pertenencia e identidad:
    Uno de los grandes atributos que nos entrega nuestra familia es el sentido de pertenencia a algo. Ya sea por su origen físico, cultural o de participación, nos sentimos pertenecientes a algo mayor, lo que nos entrega identidad desde muy temprano. Sin ir más lejos, el apellido que usamos identifica o bien nuestra familia de origen, o nuestra familia actual (dependiendo la cultura). Este sentido de pertenencia del que hablamos, juega un papel fundamental a lo largo de nuestra vida (de manera especial en la adolescencia) constituyéndonos como seres únicos y diferenciados.

     

A considerar
Es importante considerar que cuando hablamos de los atributos que nos entrega nuestra familia a lo largo de nuestra vida, no estamos hablando que necesariamente serán los mejores existentes (sino todas las familias serían iguales), sino que nos entregan la forma particular que tiene esa familia de ver y hacer las cosas en el mundo. Así, cada individuo tiene sus propias características y forma única, que si bien fueron moldeadas por sus propias experiencias de vida, su familia influyó muchísimo.
Es importante destacar que estas funciones que ejerce LA FAMILIA no se realizan sólo en la infancia, sino a lo largo de toda nuestra vida.

En este artículo quise ejemplificar el origen de estas influencias, y recalcar que en cada aspecto de nuestras vidas, nuestra familia tiene un lugar protagónico y definitorio.

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