La imagen hipersexualizada de las adolescentes

V.T.

La palabra se las trae: hipersexualización. Pero detrás de esa palabra casi incomprensible para la mayoría de nosotros se esconde algo que es muy perjudicial para las mujeres desde su infancia y también en sus adolescencias.  Detrás de eso hay una forma de obligar a las mujeres a estar en el mundo que es injusta, despiadada, absurda y discriminatoria.

Para entender lo que es y cómo podemos combatirlo vamos a ir paso a paso.

Y lo primero es entender que es eso de hipersexualización.

Qué es la hipersexualización de las adolescentes

La hipersexualización es una palabra inventada por una psicóloga canadiense, Jocelyn Robert. Con ella quería definir la imagen de niñas y adolescentes como adultas en miniatura. Pero además esa imagen está basada en la sexualidad. Es decir, se trata de una representación de niñas y adolescentes que se centra solo en el aspecto físico y que destaca exclusivamente su atractivo sexual.

La hipersexualización de niñas y adolescentes está cada vez más extendida en nuestra sociedad. Las imágenes que vemos de niñas y adolescentes en los medios de comunicación y en la publicidad son con mucha frecuencia imágenes hipersexualizadas de ellas.

Se trata de imágenes que destacan como única característica la capacidad de despertar deseo sexual en los varones adultos y que ofrecen un canon físico imposible: delgadez extrema unida a exuberancia aparente.

Cómo afecta esa imagen a las niñas y a las adolescentes

Mientras que los varones ven imágenes de chicos muy diversas en las que se destaca su inteligencia, su capacidad de aprendizaje, su fortaleza, su espíritu de aventura o de superación, las niñas y las adolescentes ven unas imágenes mucho más limitadas.

Las niñas y adolescentes de la publicidad raramente son niñas y adolescentes que destaquen por su inteligencia, capacidad de aprendizaje, fortaleza, espíritu de aventura o de superación. Lo que ven casi siempre son imágenes de niñas y adolescentes en las que lo único que destaca es el aspecto físico.

Tanto los niños como las niñas y los adolescentes y las adolescentes van forjando su personalidad en parte gracias a las imágenes de niños y adolescentes que la sociedad les ofrece. Los niños y adolescentes varones que cuentan con imágenes variadas y ricas pueden elegir entre características muy positivas. Por el contrario, las niñas y adolescentes lo que reciben es la idea de que la sociedad espera de ellas que se conviertan en personas en las que solo importa el físico y la capacidad de despertar deseo sexual.

Obviamente esto es un desastre tanto para ellas como para la sociedad. Para ellas porque esa imagen que reciben está limitando hasta extremos enfermizos sus capacidades reales y para la sociedad porque está fomentando que la mitad de la población crezca con una idea de sí misma que es falsa, la de que no podrá jamás alcanzar lo que se espera de ella.

Las niñas y adolescentes expuestas a esta imagen, y lo son la mayoría, desarrollarán su autoestima sobre esa imagen corporal imposible de lograr para la inmensa mayoría de las mujeres.

Sentirán que la única forma en la que la sociedad las valorará es la de que consigan despertar el deseo sexual en los varones. Es decir, construirán su personalidad en función de los otros, casi siempre los varones, y no sobre lo que son por ellas mimas.

Cómo luchar contra esas imágenes

  • Ser conscientes de que existen. El primer paso para luchar contra la hipersexualización de las niñas y las adolescentes es que los padres y madres sean conscientes de esas imágenes que el mundo les está vendiendo a nuestras hijas.
  • Madres. Las madres son el primer referente de sus hijas, si ellas consiguen liberarse de esa dictadura de la hipersexualización les estarán dando a sus hijas un arma poderosísima para que también ellas puedan liberarse.
  • Juguetes y juegos. Es importante que durante la infancia de las niñas estas dispongan de juguetes que huyan  de la hipersexualización. Es muy difícil luchar contra ello incluso durante la preadolescencia porque, por ejemplo, la mayoría de las muñecas que existen para nuestras hijas son ejemplos extremos de hipersexualización. Pero sí existen también muchos juguetes que ofrecen una imagen muy sana para niñas y preadolescentes. Solo hay que buscarlos.
  • Educación sexual. También es muy importante la educación sexual que se da a las niñas, preadolescentes y adolescentes. Que sepan siempre que ellas son las dueñas de sus cuerpos y que su sexualidad les pertenece es uno de los objetivos clave para que puedan combatir esa imagen perversa que la sociedad les ofrece de sí mismas.
  • Despertar su conciencia crítica. Conseguir que las adolescentes sean capaces de valorar cómo son las imágenes que reciben desde la publicidad y los medios de comunicación es difícil pero no imposible. Si tienen bien desarrollado su pensamiento crítico serán mucho más capaces de combatir esas imágenes que pueden hacerles mucho daño.