La granada o fruto del granado

La granada es deliciosa, bien alimenticia y muy fácil de cultivar

Granadas o granados
Granadas o granados. Getty Images

La granada se ha considerado una fruta poderosa a través de los tiempos. Por siglos ha sido símbolo de amor, de fertilidad y de prosperidad en muchas civilizaciones. Algunos guerreros en el pasado la comían antes de una batalla, ya que se creía los volvía invencibles.

Si vamos a ver no estaban tan lejos de la realidad, ya que la granada posee grandes cantidades de vitaminas y minerales, sobre todo de los conocidos antioxidantes.

También se recomienda para fines diuréticos, mejorar la sangre y disminuir la hipertensión.

El árbol del granado

El nombre científico del árbol del granado es Punica granatum. Este nombre no debe sorprender ya que la palabra “granatus” en latín significa que posee granos y a la granada éstos le sobran.

Existen diferentes especies dentro de su género. El árbol o arbusto del granado es generalmente pequeño, creciendo entre unos 3 a 6 metros de altura, entre 10 a 20 pies aproximadamente. Por su cómodo tamaño es utilizado como árbol ornamental tanto en patios interiores como exteriores.

Clima ideal

Los granados provienen de climas tropicales, de subtrópico y semi-desérticos, así que el calor les va mucho mejor que el frío. Por lo general no toleran bien los inviernos severos, aunque hay variedades que pueden soportar climas con temperaturas más bajas de lo normal. 

Terreno

Los granados son muy dóciles y muy poco exigentes.

Pero siendo árboles más bien tropicales prefieren los terrenos que retengan buena humedad. Por otro lado son árboles muy resistentes y aguantan periodos de sequía.  Por la forma en que crecen sus raíces estos prefieren los terrenos profundos y bien aireados.

La flor

Como sucede con la mayoría de los árboles frutales, antes de aparecer la fruta el árbol este se llena de flores.

En el caso de los granados, la flor es de un hermoso color rojo y cada flor contiene de cinco a ocho pétalos.

La fruta

La granada o fruto del granado posee una cáscara muy gruesa y fuerte. Esto evita que la mayoría de las plagas puedan romperla y llegar a la deliciosa pulpa para comerla o depositar sus huevos.

En su estado natural, la fruta madura tiende a abrirse aún colgada del árbol. Permitiendo entonces que vengan pájaros y otros insectos a deleitarse del exquisito manjar. De esta forma transportan sus semillas hacia otros lugares. 

Algunas variedades no dan fruto, no obstante por su forma ornamental sigue siendo un árbol perfecto para cualquier jardín, inclusive para la creación de árboles tipo bonsái.

Cómo comerse una granada 

Para disfrutarse una granada hay que tener paciencia. Es cierto que la fruta que produce el árbol del granado es sabrosa y bien jugosa, pero para extraer todo el sabor que esta fruta ofrece, hay que saberla tratar.

El interior de una granada está compuesto por numerosas semillas, todas cubiertas de una deliciosa pulpa roja. Una vez se abre la dura corteza o cáscara de este fruto, tal pareciera que estuviéramos abriendo un joyero. Sus pulposas semillas parecen pequeños rubíes que brillan con los rayos del sol.

Su vibrante color rojo invita inmediatamente a meterle un mordisco. Una vez en nuestra boca, su sabor agridulce recuerda la frescura de un paseo en el campo, o tal vez  a un injerto entre un melón y una ciruela. El sabor es inconfundible y bien apetitoso.

Pero si por goloso masticas las diminutas semillas, éstas sueltan un sabor amargo que fácilmente te puede arruinar la gustosa fantasía bucólica.  Para evitar este raro sabor, algunas personas las presionan con la lengua hacia el cielo de la boca, exprimiéndoles la pulpa y sacándoles todo el jugo.  Luego simplemente escupen las semillas. 

Yo en particular, prefiero saborearme los pequeños granos uno a uno y sin prisa, creo que el disfrutarlas con paciencia es parte de la magia que posee esta deliciosa fruta.