¿La escuela de tus hijos es un lugar seguro?

¿En caso de asalto, están preparados para proteger a los niños?

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Tus hijos deben sentirse seguros en su escuela. © James Steidl | Dreamstime.com

Después del trágico incidente en la escuela primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut, tanto padres de familia como maestros y personal escolar nos dimos cuenta de la vulnerabilidad de las instituciones educativas y sus pequeños alumnos.

Desafortunadamente, hay otros ejemplos de ataques violentos dentro de escuelas. Aunque las estadísticas no son abrumadoras, no deja de preocupar a todos la existencia de personas que no se tocan el corazón para poner en peligro la vida de los niños.

Entonces, ¿qué hacer? Tus hijos tienen que asistir a la escuela. Estas sugerencias te pueden ayudar a medir su seguridad dentro de las instalaciones escolares.

  1. Pregunta a tus hijos.

    ¿Han participado en algún simulacro de emergencia últimamente? Durante esta práctica, ¿qué hacen los alumnos y el maestro? ¿Tus hijos saben las reglas y los procedimientos para estos ensayos?

    Si los niños no pueden describir el simulacro o no se acuerdan de él, lo más seguro es que no ha habido uno en mucho tiempo.

    Escucha a tus hijos para que te informen sobre los procedimientos y la frecuencia de los simulacros en la escuela.

  2. Pregunta a la administración escolar.

    Pide información sobre la política escolar en cuanto a los simulacros y la seguridad. Debe venir por escrito en algún documento formal que es accesible a los padres de familia.

    Si no te quedas satisfecho, pide una cita con el director para platicar de tus preocupaciones. La respuesta debe incluir los siguientes elementos:

    • Una buena actitud. La escuela debe estar abierta a todo tema de seguridad, ya que la protección de sus alumnos debe ser la prioridad número uno. Por lo tanto, el director debe demostrar su propia preocupación y su solidaridad contigo.
    • Un plan visible. El director debe poder demostrar un claro plan de acción para emergencias, que incluya a todos los que estén presentes dentro del plantel.
    • La buena comunicación. Debe ser evidente que todos en el plantel estén familiarizados con el plan. Puedes preguntar si el personal de mantenimiento y los trabajadores de la cafetería también lo conocen.

      En una emergencia, todos deben saber qué hacer para brindar mayor seguridad a los niños.

    • Un equipo de trabajo para la seguridad. ¿Existe en la escuela un comité o grupo de personas encargadas de diseñar medidas de seguridad? ¿Se juntan con regularidad para actualizar información, organizar y supervisar simulacros, y estar al pendiente que todos sigan las medidas?
    • La ayuda de expertos. ¿La escuela se asesora periódicamente con profesionales de la seguridad quienes inspeccionan las instalaciones y dan recomendaciones? Si existen, ¿quiénes son estos expertos y cuáles son sus calificaciones?
  1. Observa y escucha.

    Pon atención a los siguientes puntos para calificar el nivel de seguridad de la escuela.

    • El acceso. ¿Cuántas puertas hay para entrar a la escuela? En cada puerta, ¿qué tipo de vigilancia y filtros existen para controlar el acceso?

      Debe haber personal de vigilancia visible en cada puerta, y nadie debe entrar sin su aprobación.

      ¿Hay alguna lista en donde se registran los visitantes? ¿Se les pide identificación? ¿Portan gafete de visitante?

      ¿Hay cámaras en la puerta que graban a todos los que entran?

      Dentro de la escuela, ¿los maestros y personal escolar saludan y escoltan a las personas ajenas a la institución? ¿Es obvio que las personas de adentro ubican a los de afuera como visitantes?

    • La entrada y salida de alumnos. ¿Cómo es el mecanismo para la entrada y la salida de la escuela? ¿Los alumnos van solos, o están acompañados por sus maestros?

      ¿Hay algún procedimiento establecido para los alumnos que lleguen tarde? ¿Puedes estar seguro que el personal escolar sabe exactamente en dónde se encuentra tu hijo en cualquier momento del día?

      Al salir de la puerta de la escuela, ¿se les entrega a algún adulto responsable de ellos, o se retiran solos?

    • La actitud de los alumnos. ¿Cómo es el trato entre pares dentro de la escuela? ¿Hay vigilancia para controlar comportamientos violentos o amenazantes? ¿La escuela tiene un programa anti-bullying?

      Un ambiente que permite la violencia entre alumnos abre la puerta a riesgos como traer armas a la escuela y dar espacio a la convivencia de pandillas.

      Hay que mantener un sano ambiente desde adentro para poder vigilar y prevenir riesgos que vienen de afuera.

  1. Participa.

    Como padre de familia, la seguridad de tus hijos es tu prioridad. Puedes apoyar las medidas de la escuela de la siguiente manera:

    • Sigue las reglas. Cuando una escuela limita el acceso por seguridad y pide que todos se registren, o que se estacionen de cierta manera, los primeros en protestar a veces son los padres de familia.

      Si tú quieres garantizar un ambiente más seguro para tus hijos en la escuela, debes poner el ejemplo siguiendo al pie de la letra todas las indicaciones de las autoridades escolares.

    • Proporciona estructura y orden en casa. Si tus hijos están acostumbrados a una rutina y expectativas altas para su comportamiento desde la casa, les estarás ayudando a evitar caer en amistades peligrosas.

      Además, los niños que saben obedecer y seguir instrucciones estarán mucho más seguros en una emergencia que alguien que está acostumbrado a hacer siempre lo que quiere.

      Supervisa a tus hijos en casa, conociendo a sus amigos y estando al pendiente de sus gustos. No permitas que pasen mucho tiempo a solas con la computadora, y vigila el contenido de los programas que ven en la tele.

      Tienes la responsabilidad de estar al tanto de la vida social y emocional de tus hijos, para detectar a tiempo cualquier llamada de auxilio.

  1. Ofrece tu apoyo. En la escuela, involúcrate como voluntario en el comité de seguridad. Sé positivo al comunicarte con otros papás sobre medidas que pueden proteger a los alumnos, y mantente cerca para apoyar en caso de cualquier emergencia.

    En casa, apoya a tus hijos a sentirse seguros y tranquilos, aunque no podemos evitar totalmente los riesgos. Tampoco debemos mentir y decir que todo siempre va a estar perfecto.

    Sin embargo, es importante que tus hijos sepan que se está haciendo todo lo posible para mantenerlos seguros en la escuela, y que ellos también deben participar con entusiasmo en esta misión.