La episiotomía: ¿qué es y quién la necesita?

Episiotomía
Las líneas celestes marcan las posibles ubicaciones del corte de la episiotomía: incisión media o incisión medio lateral. ©Blausen at Wikimedia commons

La episiotomía es un corte quirúrgico que se realiza en el perineo (esa zona de piel entre la vagina y el ano) durante el parto para ampliar la abertura vaginal. Suena terrible, pero no te preocupes, en realidad no todas las mujeres lo necesitan, se hace solo cuando tu médico la considera necesaria para el nacimiento seguro de tu bebé, no la sientes, y también hay medidas que puedes tomar para prevenirla.

¿Quién necesita la episiotomía?

La episiotomía solía realizarse de rutina para prevenir desgarros en el parto e infecciones, pero hoy en día se sabe que no es indispensable, y se usa únicamente a discreción del médico cuando:

  • La cabeza de tu bebé es muy grande.
  • Cuando el bebé está teniendo sufrimiento fetal por el lento progreso del parto.
  • Si tu bebé viene en presentación de nalgas.
  • Requieres el uso de fórceps o ventosa para ayudar al bebé a nacer.
  • Si la posición de tu bebé requiere una mayor apertura.
  • Cuando tu médico se ve forzado a sacar a tu bebé de emergencia.
  • Si tus pujidos no son suficientemente fuertes.
  • Prevenir un desagarre mayor si eres muy estrecha.

Pasos

Si tu médico o partera la considera necesaria, estos son los pasos que toma:

  1. Anestesia. Si estás bajo el efecto de la epidural, esta es suficiente. Si no la tuviste, tu médico puede utilizar una inyección de anestesia local. Pero aún si se tratara de una emergencia y no tuvieras anestesia, el corte en sí no lo sientes porque tu piel de todos modos está desensibilizada por la labor de parto.
  1. Incisión. Tu médico realiza el corte con un tijeras quirúrgicas o bisturí. La episiotomía puede hacerse con un corte llamado mediano, que es una incisión vertical de la vagina hacia el ano. El otro tipo de episiotomía que suele practicarse se llama mediolateral, y es un corte de la vagina hacia abajo en diagonal.
  1. Nacimiento. Tu bebé nace por la apertura ampliada.
  2. Alumbramiento, que es la extracción de la placenta.
  3. Sutura. Una vez que termina el parto, el médico sutura la episiotomía. Si no tenías anestesia, el médico te la puede aplicar antes de suturar. El hilo quirúrgico que se suele utilizarse se disuelve por su propia cuenta unos días o semanas después, o tu médico puede remover los puntos en tu cita de control posparto.

Cómo prevenir una episiotomía

En la mayoría de los casos, no sabrás si necesitas una episiotomía hasta que estás ya en el nacimiento de tu bebé, a la hora de pujar o cuando tu bebé ha coronado (la parte superior de su cabeza es visible por la apertura vaginal). Sin embargo, puedes disminuir las probabilidades de requerir la episiotomía con estas medidas:

  • Buena nutrición. Una piel saludable y bien hidratada se estira con mayor facilidad.
  • Tu posición a la hora del parto. Las posiciones más verticales (sentada, de cuclillas o rodillas) podrían ayudar a prevenir una episiotomía porque la presión sobre el perineo se distribuye más parejo.
  • Compresas tibias. Durante la labor de parto te pueden aplicar compresas tibias al perineo para que la piel sea más flexible.
  • Masaje perineal. Tu médico puede hacerlo durante el parto, pero también puedes hacerlo en casa durante las últimas seis semanas de tu embarazo, alrededor de la semana 34.
  • Ejercicios de Kegel. Estos ejercicios son contracciones musculares para fortalecer el suelo pélvico. Esto te permite tener un mayor control sobre tus acciones en el momento del parto, y los músculos fortalecidos alivian la presión sobre el perineo.
  • Pujar en el momento correcto. En un parto vaginal puedes sentir deseos de pujar dos veces: en la fase de transición y en la segunda etapa, que es el nacimiento en sí. Aunque sientas mucha presión y ganas de pujar, no lo hagas hasta que tu médico te lo indique. Si pujas antes de tiempo, la piel del perineo no tiene la capacidad de estirarse apropiadamente y es más posible que requieras una episiotomía o sufras un desgarre.
  • ¡Ya no pujes más! En algún momento durante el nacimiento tu médico te dirá que dejes de pujar. Esto le permite sacar la cabeza del bebé despacio y con gentileza, y así los músculos del perineo se estiran y relajan sin presión.

    Riesgos

    • Como todo corte quirúrgico, pero en especial en esa zona, la episiotomía podría infectarse. Esto lo puedes prevenir con cuidado higiénico adecuado.
    • Un corte muy profundo y alargado podría incluir la capa muscular también, y esto podría llevar a problemas de incontinencia urinaria o fecal en el futuro. Esta molestia puede prevenirse o mejorar realizando ejercicios de Kegel.
    • En casos muy contados puedes tener sangrado y los puntos podrían deshacerse o infectarse. Esto pasa con poca frecuencia.
    • Relaciones sexuales. Debes abstenerte de tener relaciones sexuales hasta que tu herida sane, entre cuatro y seis semanas después del parto, cuando tu médico lo apruebe. Aún así, puedes tener incomodidades al principio, pero estas suelen mejorar con el tiempo. Si te ayuda, puedes utilizar un lubricante soluble en agua para minimizar la fricción.

    Sobre el cuidado que debes tener para sanar tu herida, te recomiendo Cómo cuidar de tu episiotomía o desgarro después del parto.

    Fuentes:
    Medline Plus. Episiotomía. Accedido 10 de marzo del 2013.
    Surgery Encyclopedia. Episiotomy. Accedido 10 de marzo del 2013.