La depresión afecta a la salud del corazón

Es importante detectar los síntomas de depresión en enfermos del corazón

Arritmias y depresión
Las enfermedades del corazón tienen una relación estrecha con la depresión. Steve Allen | Getty Images

La depresión es una enfermedad mental que mantiene una relación muy estrecha con las enfermedades del corazón, especialmente con la cardiopatía isquémica y la insuficiencia cardíaca. Una conexión que además se retroalimenta. “Es un círculo vicioso, porque la depresión en sí misma tiende a producir enfermedades cardiovasculares, a la vez que la persona que ha sufrido un infarto o una angina de pecho, esto es, una enfermedad coronaria, es propensa a deprimirse”, explica el Dr. Alfonso Sanz, especialista en Psiquiatría.

Depresión y corazón

El cerebro y el corazón están interconectados a través del sistema cardiovascular. Las alteraciones del ritmo cardíaco (arritmias) y el aumento de la presión arterial ( hipertensión) son las afecciones más frecuentes además del infarto de miocardio, según un estudio reciente.

No son pocas las investigaciones que revelan que la depresión aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón. ¿Los motivos? Varios. El trastorno depresivo no solo afecta a nuestra conducta y a nuestro cerebro. También produce alteraciones en nuestro organismo. Cuando nos deprimimos, nuestra función cardíaca se altera haciendo que el corazón bombee de forma más lenta de lo habitual. Además se incrementa nuestra presión arterial, e incluso aumenta el número de glóbulos rojos y plaquetas en la sangre, pudiendo provocar una trombosis.

Respecto a la asociación enfermedades del corazón-depresión, se conoce que hasta un 65 por ciento de los pacientes coronarios con historial de infarto experimentan varias formas de depresión, según datos del  Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH por sus siglas en inglés).

“No olvidemos que los seres humanos somos vulnerables a los factores externos, por lo que es fácil que una persona que haya tenido una enfermedad grave tiene mayor propensión a sufrir un trastorno depresivo”, puntualiza el Dr. Sanz.

Síntomas de depresión en enfermos cardíacos

“A veces, es muy complicado detectar los síntomas de depresión en personas con una enfermedad coronaria porque después de un proceso importante, como es un infarto, es normal sentirse deprimido.

Es muy importante sopesar hasta qué punto hay un trastorno depresivo o un trastorno ansioso, aunque a menudo van asociados, pudiendo predominar uno más que el otro. Lo normal es que vayan juntos, depresión con ansiedad. Hay que valorar en cada paciente, y en cada momento, cuál de ellos es el prevalente ya que esto condicionará el tratamiento de elección”, añade el psiquíatra

Aunque la depresión no se manifiesta de igual manera en todas las personas, los síntomas más comunes de depresión son, además de la tristeza, la falta de interés y de ilusión, mayor cansancio, menor tendencia a la actividad y pocas ganas de salir, falta o exceso de apetito, una pérdida de peso no justificada. También alteraciones del sueño (insomnio, pesadillas o  sueño no suficientemente reparador) o la dificultad para levantarse por las mañanas. Estos síntomas pueden variar según la intensidad del trastorno.

Tratamiento de la depresión

El especialista en psiquiatría es partidario de evitar la medicalización excesiva del paciente para su tratamiento, y prefiere administrar dosis mínimas, y siempre mejor por las noches, aprovechando las horas del descanso. Considera que es importante que la persona se sienta libre y no con la obligación de tomar más fármacos.

Los medicamentos más utilizados para el tratamiento del trastorno depresivo son los antidepresivos -inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)- y los ansiolíticos, dependiendo del trastorno del paciente. “Pero siempre adaptando la medicación a las otras enfermedades del paciente, como es el caso de los hipertensos, para evitar interacciones farmacológicas”. Por ello, en personas con trastorno cardiovascular o con presión arterial alta, el médico procurará evitar los fármacos con acción noradrenérgica.

El Dr. Sanz además recomienda como parte del tratamiento de la depresión, “el beneficio de la actividad física, moderada o intensa según las posibilidades y limitaciones del enfermo, y una dieta adecuada porque estimulará el aumento del nivel de serotonina, ayudando al paciente a recuperarse de forma más completa”.

Ser atendido y escuchado por el médico

El especialista en psiquiatría cree además en la terapia del diálogo entre médico y el enfermo para romper el círculo vicioso entre la depresión y enfermedad cardiovascular.  “La función del médico es muy importante. Hay que dedicarle tiempo al paciente para explicarle y ayudarle a entender su enfermedad y recordarle que la vida tiene un sentido, una ilusión y es importante buscar la calidad de vida a pesar de los inconvenientes”.

Los estudios clínicos hallan que los enfermos del corazón con depresión tienen peor pronóstico que otras personas, incluso se han observado mayor incidencia de muerte súbita en pacientes con depresión mayores. Por ello es vital prevenir la depresión, diagnosticarla de forma precoz y sobre todo, tratarla convenientemente.

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Referencias:

Entrevista al Dr. Alfonso Sanz Cid, especialista en Psiquiatría en Indacep y Clínica Sagrada Familia (Barcelona)